Las autoridades intensificaron este jueves las acciones en torno al fraude del crematorio y funeraria para mascotas Xibalbá, el cual ha provocado la indignación de la sociedad chetumaleña. Tras confirmarse que la empresa entregaba tierra en lugar de cenizas, desechando los cuerpos de los animales en predios baldíos, la Fiscalía General del Estado (FGE) y la Procuraduría de Protección al Ambiente (PPA) procedieron a clausurar las instalaciones.

Se investigan dos delitos, fraude y delitos contra el ambiente y la fauna.

Desde la mañana del jueves, la funeraria, ubicada en la colonia Barrio Bravo, luce sellos de clausura colocados por autoridades ambientales y ministeriales. La zona se encuentra acordonada ante la sospecha de que en los grandes predios baldíos con maleza aledaños puedan existir más restos animales.

La Vicefiscal Aroshi Lugo confirmó que, hasta el momento, se han interpuesto al menos 53 denuncias formales ante la Fiscalía General del Estado por el delito de fraude, y se espera que esta cifra aumente en las próximas horas.

El escándalo se desató el miércoles por la noche, cuando un reporte anónimo llevó a las autoridades a un predio cercano, en la avenida Primo de Verdad con Isla Contoy, donde se hallaron alrededor de 45 cuerpos de mascotas en avanzado estado de descomposición, abandonados en bolsas negras.

Personal que realiza la búsqueda en la zona confirmó la presencia de más restos animales, lo que aumenta la posibilidad de que el número final de cadáveres sea superior.

El fraude, operado por el propietario Alejandro “N” durante más de tres años, era descrito como minucioso y estratégico: La empresa facturaba entre $1,500 y $8,000 pesos por el servicio de cremación. En lugar de entregar cenizas reales, llenaban las urnas sencillas con tierra o restos falsos.
El engaño se perfeccionaba con supuestas ceremonias de despedida, donde advertían a los dueños “no abrir el recipiente en ese momento”, bajo el pretexto de una «ceremonia de respeto».

La FGE y la PPA aseguraron las instalaciones desde anoche e integran las carpetas de investigación por fraude y delitos ambientales (FGE/QROO/OPB/10/5562/2025 y PPA/DP/DPAA/DSPDAZS/024/2025).
Como un giro inesperado en el caso, trascendió que el propietario de la funeraria, Alejandro, pudo haber interpuesto una denuncia por daños ante la Fiscalía, luego de que un grupo de sus clientes se congregara anoche en las instalaciones enardecidos por el engaño.

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