Robin Williams encontró en la actuación una puerta para hablar de la familia, pérdida, amistad y segundas oportunidades. Desde un maestro rebelde hasta un padre disfrazado de niñera, sus personajes acompañan a distintas generaciones

El actor y comediante Robin Williams cumpliría 75 años. Nacido el 21 de julio de 1951 en Chicago, Estados Unidos, es recordado en distintas partes del mundo por una trayectoria que combinó improvisación, humor físico, fantasía y drama para construir personajes profundamente humanos. A casi 12 años de su muerte, ocurrida el 11 de agosto de 2014 en California, la fecha permite volver a las películas de Robin Williams que marcaron a varias generaciones de espectadores.
Robin Williams, el comediante que también sabía guardar silencio
Antes de convertirse en una figura mundial del cine, Robin Williams desarrolló una capacidad de improvisación que parecía no tener límites. Podía cambiar de voz, personaje y estado de ánimo en cuestión de segundos, una habilidad que lo volvió popular en la televisión estadounidense y posteriormente lo llevó a Hollywood.
Sin embargo, su importancia para la industria cinematográfica no estuvo únicamente en su rapidez para contar chistes. Robin Williams rompió la idea de que un comediante debía permanecer dentro de la comedia y demostró que también podía interpretar personajes marcados por la culpa, la tristeza, el duelo y la vulnerabilidad.
“Hay una descarga realmente increíble, creo, cuando encuentras algo nuevo y espontáneo”.
—Robin Williams, en un testimonio de archivo recuperado en el documental Come Inside My Mind
Los personajes de Robin Williams que vencieron al tiempo


La trayectoria del actor no puede entenderse a partir de una sola película. Sus personajes fueron maestros, terapeutas, médicos, padres separados, adultos atrapados en mundos infantiles y seres fantásticos que, a pesar de sus diferencias, compartían una característica: todos intentaban reparar algo.
| Película y personaje | Año | ¿Por qué sigue vigente? |
|---|---|---|
| La sociedad de los poetas muertos — John Keating | 1989 | El profesor que invitaba a sus alumnos a pensar por sí mismos convirtió el “carpe diem” en una referencia sobre la libertad, la juventud y el paso del tiempo. |
| Mente indomable — Sean Maguire | 1997 | El terapeuta acompañaba a un joven brillante sin ofrecer soluciones fáciles. Esta interpretación le dio a Williams el Oscar como actor de reparto. |
| Papá por siempre — Daniel Hillard y la señora Doubtfire | 1993 | Detrás del disfraz y la comedia, la cinta hablaba del divorcio, la responsabilidad y las nuevas formas de convivir en familia. |
| Más allá de los sueños — Chris Nielsen | 1998 | La historia permitió observar una faceta contenida del actor dentro de una trama marcada por el amor, la muerte y el duelo. |
| Patch Adams — Hunter “Patch” Adams | 1998 | Su personaje defendía el humor, la empatía y la cercanía como parte del acompañamiento a los pacientes. |
| Aladdín — el Genio | 1992 | Su trabajo de voz convirtió las imitaciones, la improvisación y los cambios constantes de personalidad en el corazón de la película. |
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De un maestro rebelde a una niñera inolvidable


En La sociedad de los poetas muertos, Robin Williams interpretó a John Keating, un profesor de literatura que invitaba a sus estudiantes a mirar el mundo desde otra perspectiva. El personaje se convirtió en uno de los maestros más recordados del cine porque no enseñaba únicamente poesía: hablaba de libertad, decisiones y de la necesidad de aprovechar la vida.
Con Mente indomable, el actor redujo la velocidad y dejó a un lado los disfraces. Como Sean Maguire, mostró a un terapeuta que también cargaba sus propias heridas. Sus conversaciones con el joven Will Hunting demostraron que la empatía podía ser más poderosa que cualquier discurso y le dieron a Robin Williams el único Oscar de su carrera.
En Papá por siempre, volvió al terreno de la comedia para interpretar a un padre divorciado que se transforma en una niñera escocesa con el propósito de permanecer cerca de sus hijos. La película funcionaba por sus bromas, pero también porque mostraba que el amor familiar no siempre podía reparar todos los errores.
Más allá de los sueños exploró el duelo y la posibilidad de reencontrarse con las personas amadas después de la muerte. En Patch Adams, el actor recuperó la comedia para recordar que un paciente no debía ser tratado únicamente como un diagnóstico o un expediente.
En Aladdín, Robin Williams hizo magia únicamente con su voz. Como el Genio, convirtió cada aparición en una explosión de imitaciones, cambios de tono, ocurrencias y personajes que parecían surgir uno detrás de otro. Su interpretación aportó velocidad y espontaneidad a la película, además de demostrar que el actor podía transmitir humor, ternura y emoción sin aparecer físicamente en la pantalla. El personaje se convirtió en uno de los más reconocidos de su carrera y en una referencia del doblaje de voz dentro del cine animado.
Su energía también quedó grabada en Jumanji, donde interpretó a Alan Parrish, un hombre atrapado durante décadas dentro de un juego. Para el público infantil, Williams era el adulto que todavía conservaba algo de niño; para los mayores, era un personaje marcado por el tiempo perdido y el miedo a regresar al mundo real.
Reconocimientos de Robin Williams
- 4 nominaciones recibió al premio Oscar.
- 1 estatuilla al Oscar ganó por Mente indomable.
- 5 Globos de Oro obtuvo a lo largo de su trayectoria.
- 5 premios Grammy recibió por sus trabajos de comedia y grabaciones.
Fuentes: Academy Awards, Golden Globes y Grammy Awards.
¿Por qué fue tan importante Robin Williams para el cine?
Sus personajes rara vez eran héroes perfectos. Eran hombres que cometían errores, escondían dolor detrás de una broma o trataban de reconstruir una relación. Incluso cuando interpretaba a un ser fantástico, como el Genio de Aladdín, su trabajo estaba lleno de espontaneidad, vulnerabilidad y humanidad. Por eso las películas de Robin Williams continúan encontrando nuevos públicos. El espectador puede comenzar una cinta buscando una comedia y terminar frente a una historia sobre el miedo, la ausencia o la necesidad de ser escuchado.

