La reconocida artista japonesa Yayoi Kusama ha inaugurado una exposición en una galería de Nueva York, donde se exhiben sus enormes esculturas de flores y calabazas y una de sus famosas habitaciones de espejos infinitos.
A pesar de tener 94 años, Kusama sigue siendo un icono del arte contemporáneo y sus obras se exponen en museos de todo el mundo.

La galería David Zwirner, que representa a Kusama desde hace una década, ha organizado previamente exposiciones en las que se han formado largas filas de personas dispuestas a esperar horas para ver sus obras y pasar unos minutos documentando su universo inmersivo.

Arte y las masas
En la exposición se encuentra la última de las más de veinte «infinity rooms» producidas por la artista desde 1965, que son una mezcla entre instalación artística y atracción de masas.
La sala lleva por título «Soñando con la esfericidad de la Tierra, yo ofrecería mi amor» y es un espacio caleidoscópico en el que entra luz natural a través de unas ventanas redondas de colores, creando una cueva poblada por cientos de círculos azules, amarillos y rojos que se multiplican sin fin.
La exposición de Kusama en la galería David Zwirner recibió a unas 94.000 personas en su última apuesta por la artista en 2021, cifra digna de un museo.
