Apagones, ampliaciones de la red y una demanda energética cada vez mayor reavivan el debate sobre la capacidad eléctrica de uno de los estados que más crece en México.

El crecimiento de Quintana Roo parece no detenerse. Cada año llegan nuevos habitantes, se construyen más viviendas, se abren hoteles, centros comerciales y desarrollos turísticos. Cancún, Playa del Carmen y Tulum se han convertido en algunos de los polos de crecimiento más dinámicos del país.

Sin embargo, mientras la población aumenta y el turismo continúa expandiéndose, también surge una pregunta cada vez más frecuente entre ciudadanos, empresarios y especialistas: ¿la infraestructura eléctrica está creciendo al mismo ritmo?

Los apagones registrados en distintos municipios durante los últimos años han encendido las alarmas y abierto un debate sobre la capacidad del sistema para responder a una demanda energética que sigue aumentando.

Quintana Roo crece y también consume más energía

La expansión urbana y turística implica una necesidad creciente de electricidad.

Cada nuevo fraccionamiento requiere redes de distribución. Cada hotel demanda sistemas de aire acondicionado, iluminación y equipos especializados. Cada centro comercial, hospital o escuela incrementa el consumo energético.

A esto se suma el crecimiento poblacional registrado en municipios como Benito Juárez, Playa del Carmen y Tulum, donde la llegada constante de nuevos residentes ha transformado el paisaje urbano durante las últimas dos décadas.

El aumento de temperaturas durante gran parte del año también influye en la demanda, debido al uso intensivo de sistemas de climatización tanto en viviendas como en negocios.

La pregunta es inevitable: ¿la infraestructura eléctrica ha crecido al mismo ritmo que las ciudades que alimenta?

Persona camina bajo altas temperaturas en una calle de Quintana Roo.
El crecimiento de fraccionamientos, comercios y desarrollos turísticos aumenta la demanda de energía en el estado.

Los apagones que encendieron las alarmas

La discusión sobre la capacidad eléctrica del estado volvió a cobrar fuerza tras diversos apagones registrados en Quintana Roo y la Península de Yucatán.

Uno de los eventos más relevantes ocurrió en marzo de 2025, cuando un apagón masivo afectó a municipios como Benito Juárez, Playa del Carmen, Tulum, Cozumel, Puerto Morelos, Isla Mujeres y Bacalar.

La interrupción impactó hogares, comercios, servicios turísticos y sistemas de movilidad.

De acuerdo con información de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la contingencia estuvo relacionada con problemas operativos vinculados al suministro de combustible para centrales eléctricas de la región, lo que obligó a realizar cortes controlados en coordinación con el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace).

Meses después, nuevas fallas regionales volvieron a afectar a la Península, reavivando las dudas sobre la resiliencia del sistema eléctrico.

Del corredor turístico a las colonias populares: las zonas donde más se reportan fallas

Aunque los apagones masivos suelen llamar más la atención, las interrupciones locales forman parte de la experiencia cotidiana de muchos habitantes.

Playa del Carmen aparece constantemente entre los municipios con mayores reportes ciudadanos.

En julio de 2025, la propia CFE reconoció la existencia de más de 400 incidencias relacionadas con infraestructura eléctrica en el municipio, particularmente en colonias y zonas como Villas del Sol, el centro y Cataluña. La mayoría de los reportes correspondían a postes, registros y otros elementos pendientes de atención.

En mayo de 2026, una falla en cableado subterráneo dejó sin servicio eléctrico a diversas zonas del oriente de Playa del Carmen durante gran parte del día. La empresa tuvo que habilitar infraestructura provisional para restablecer el suministro.

Las quejas también se han presentado en Puerto Aventuras, Tulum, Cancún, Puerto Morelos e Isla Mujeres, especialmente durante temporadas de alta demanda energética y periodos de calor extremo.

Aunque no existe un ranking oficial público sobre los municipios con más apagones, los reportes ciudadanos muestran una preocupación recurrente en las zonas de mayor crecimiento urbano.

Persona camina bajo altas temperaturas en una calle de Quintana Roo.
Las interrupciones eléctricas afectan especialmente durante temporadas de calor, cuando miles de familias dependen de ventiladores y aire acondicionado.

Cuando la falta de luz provoca protestas

La problemática no se limita a los centros turísticos.

En distintos momentos, habitantes de comunidades rurales y asentamientos en crecimiento han realizado bloqueos carreteros, manifestaciones y protestas para exigir ampliaciones de red, transformadores o acceso regular al suministro eléctrico.

Para muchas familias, la electricidad ya no representa únicamente un servicio básico.

También es una herramienta indispensable para el trabajo, la educación, el acceso a internet y la operación de pequeños negocios.

La falta de energía puede traducirse en pérdidas económicas, afectaciones escolares y complicaciones para actividades cotidianas.

¿La infraestructura actual es suficiente?

La respuesta no es simple. Los apagones no siempre son consecuencia de una falta de capacidad de generación eléctrica.

Las interrupciones pueden estar relacionadas con fallas en líneas de transmisión, transformadores, subestaciones o problemas técnicos específicos.

Sin embargo, las inversiones recientes realizadas por la propia CFE sugieren que existe una necesidad de fortalecer la infraestructura para responder al crecimiento de la demanda.

En abril de 2026 entró en operación nueva infraestructura en la Subestación Zac Nicté, en Playa del Carmen, una obra diseñada para mejorar la calidad del suministro eléctrico y reducir la presión operativa sobre la red regional.

Persona se abanica durante una jornada de altas temperaturas.
Las altas temperaturas incrementan el impacto de las interrupciones del suministro eléctrico.

La CFE informó que la ampliación beneficiará a más de 708 mil servicios eléctricos en la Península de Yucatán.

Sin embargo, la entrada en operación de esta infraestructura no ha significado el fin de las interrupciones del servicio.

Durante mayo y junio continuaron registrándose apagones y fallas eléctricas en distintos puntos de Playa del Carmen, algunas de ellas prolongadas por varias horas e incluso por días, según reportes ciudadanos y publicaciones en redes sociales.

La persistencia de estos problemas ha generado cuestionamientos sobre si las inversiones actuales son suficientes para atender la creciente demanda energética de una de las ciudades con mayor expansión urbana y turística del país.

La presión sobre la infraestructura eléctrica

⚡ 286 mil 087 usuarios resultaron afectados por una sola falla eléctrica registrada en mayo de 2026 en Playa del Carmen y Cozumel.
⚡ 708 mil 788 servicios eléctricos serán beneficiados por la ampliación de la Subestación Zac Nicté, en Playa del Carmen.
⚡ 511.6 millones de pesos fueron anunciados para obras de infraestructura eléctrica en Quintana Roo.
⚡ 323 millones de pesos se invertirán en nuevas subestaciones eléctricas en Benito Juárez y Othón P. Blanco.
⚡ 188.6 millones de pesos serán destinados a mantenimiento y modernización de líneas eléctricas mediante 80 obras en distintos municipios del estado.
⚡ Dos nuevas subestaciones emergentes están proyectadas para Cancún, en las zonas de Cielo Nuevo y avenida Huayacán.
⚡ 40 mil habitantes y usuarios de Puerto Aventuras serían beneficiados con la ampliación de la subestación Aventura Palace para fortalecer el suministro eléctrico y atender el crecimiento de la demanda.

Lo que dicen los empresarios

Las fallas eléctricas también han generado preocupación entre representantes del sector empresarial, quienes advierten afectaciones económicas y cuestionan si la infraestructura actual es suficiente para sostener el crecimiento de Quintana Roo.

María Jovita Portillo Navarro, presidenta de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) Quintana Roo, señaló recientemente que los apagones registrados en Cancún han provocado afectaciones económicas para algunos negocios, particularmente aquellos que dependen de sistemas de refrigeración y operación continua.

“Por el tipo de servicio que tenemos y ofrecemos, representa de un 15 a 20 por ciento de afectación, que es considerable porque ese porcentaje de pérdida no se recupera tan fácilmente”, afirmó la dirigente empresarial.

En Playa del Carmen, Gerardo Valadés Victorio, integrante de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) consideró que los apagones reflejan una presión creciente sobre el sistema energético local.

“No tienes luz por el motivo que sea, distribución, capacidad. Al final es lo mismo, no tienes un sistema preparado para toda la ciudad, para el crecimiento que está teniendo”, señaló.

El empresario sostuvo que las interrupciones eléctricas afectan no solo a las colonias habitacionales, sino también a comercios, restaurantes y actividades relacionadas con el turismo, principal motor económico de la región.

Cuando el apagón deja de ser una molestia

La discusión sobre la infraestructura eléctrica suele centrarse en cifras, subestaciones y líneas de transmisión. Sin embargo, para miles de habitantes el problema se mide de una manera mucho más simple: cuántas veces se va la luz y cuánto tiempo tarda en regresar.

En ciudades como Playa del Carmen, Cancún y Tulum, donde las temperaturas pueden superar fácilmente los 30 grados durante gran parte del año, las interrupciones eléctricas afectan actividades cotidianas que van desde conservar alimentos y mantener sistemas de refrigeración hasta trabajar desde casa o acceder a internet.

Los apagones también generan afectaciones económicas para pequeños negocios que dependen de equipos eléctricos para operar y para familias que enfrentan pérdidas por alimentos echados a perder o daños en aparatos electrónicos.

Más allá de los reportes técnicos, existe una percepción creciente entre algunos habitantes de que las fallas se han vuelto más frecuentes conforme aumentan la población, los desarrollos inmobiliarios y la demanda de servicios.

La frustración también se refleja en quienes han experimentado apagones de manera recurrente.

Omar, habitante de Playa del Carmen, asegura que las interrupciones del suministro eléctrico se han convertido en una preocupación constante, especialmente durante las noches y en épocas de altas temperaturas.

“Es un infierno no tener luz, sobre todo al salir del trabajo y llegar a tu casa si no hay luz en la noche, ¡ni siquiera para el ventilador de techo! Y me preocupa muchísimo que se eche a perder la comida. También, cuando me quedo sin luz, mejor desconecto todos los aparatos electrónicos excepto el refrigerador”.

Su experiencia refleja una preocupación compartida por numerosos habitantes que temen daños en electrodomésticos, pérdida de alimentos o afectaciones a sus actividades cotidianas cada vez que ocurre una interrupción prolongada del servicio.

Vela encendida durante una interrupción del suministro eléctrico.
Las interrupciones eléctricas generan afectaciones económicas y sociales en hogares y negocios.

¿Dónde reportar un apagón?

Ante apagones, variaciones de voltaje o fallas en el suministro eléctrico, los usuarios pueden realizar reportes directamente ante la Comisión Federal de Electricidad.

Canales de atención

Teléfono: 071 (disponible las 24 horas).
Aplicación móvil: CFE Contigo.
Sitio web oficial de la CFE.
Cuenta de atención en X (antes Twitter): @CFE_Contigo.

Para agilizar el reporte, la empresa recomienda tener a la mano el número de servicio que aparece en el recibo de luz, así como la dirección exacta donde se presenta la falla.

En casos donde la interrupción represente un riesgo para la población, como cables caídos, transformadores dañados o infraestructura eléctrica expuesta, también se recomienda notificar a Protección Civil o a las autoridades municipales correspondientes.

El reto energético de los próximos años

La discusión sobre la infraestructura eléctrica de Quintana Roo va más allá de los apagones.

El verdadero desafío consiste en determinar si la capacidad instalada podrá acompañar el crecimiento que continúa registrando el estado.

Cada nuevo desarrollo turístico, cada fraccionamiento y cada incremento poblacional representan una mayor demanda sobre una red que ya ha mostrado señales de presión en distintos momentos.

Las inversiones recientes muestran que las autoridades reconocen la necesidad de fortalecer la infraestructura eléctrica de la región.

Sin embargo, los apagones registrados durante los últimos años y las quejas recurrentes de ciudadanos y empresarios reflejan que el desafío sigue vigente.

En un estado donde cada año llegan más habitantes, se construyen más viviendas y se desarrollan nuevos proyectos turísticos, la discusión ya no es únicamente cuánta energía se necesita hoy, sino si la infraestructura será capaz de responder a la demanda del Quintana Roo de los próximos años.

Mientras Quintana Roo continúa expandiéndose, la electricidad se perfila como uno de los servicios estratégicos que determinarán la calidad de vida de sus habitantes y la competitividad de su principal industria: el turismo.

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