Constituida en Cancún entre un exgobernador, un exsecretario de Finanzas y empresarios vinculados con el poder de Quintana Roo, México Traveler Network obtuvo contratos multimillonarios con gobiernos. La captura de Alejandro Mario Álvarez Puga por una investigación relacionada con una presunta red que habría movido casi 3 mil millones de pesos revive ahora el antiguo escándalo corporativo de la empresa

La promoción turística fue el negocio. Los gobiernos aportaron los contratos. En medio quedaron personajes que conocían por igual los consejos de administración y las oficinas públicas de Quintana Roo.
México Traveler Network, S.A. de C.V. fue constituida en Cancún con la participación del exgobernador Joaquín Ernesto Hendricks Díaz, el exsecretario de Finanzas Juan Melquiades Vergara Fernández, Ricardo Peña Fernández y Alejandro Mario Álvarez Puga.
La captura de Álvarez Puga en la zona hotelera de Cancún devuelve esa sociedad al centro de la conversación pública. El empresario quedó relacionado con una investigación por presunta delincuencia organizada, lavado de dinero y operaciones vinculadas con casi 2 mil 950 millones de pesos procedentes de contratos federales.
La causa penal no convierte a México Traveler Network ni a sus demás accionistas en responsables de esas operaciones. Tampoco demuestra que sus contratos formen parte del expediente federal. La detención sí permite revisar una empresa que ya había quedado bajo escrutinio por sus socios, sus vínculos políticos y los recursos públicos que recibió.
Y el dinero público dejó una ruta.
México Traveler Network recibió al menos 15.8 millones de pesos públicos
| Gobierno o ámbito contratante | Periodo | Monto documentado |
|---|---|---|
| Ayuntamiento de Puebla | 2013 | $15,000,000.00 |
| Dependencias federales | 2013-2015 | $265,000.00 |
| Gobierno de Veracruz | 2018 | $620,161.24 |
| Acumulado documentado | $15,885,161.24 |
El mayor monto correspondió al Ayuntamiento de Puebla, que destinó 15 millones de pesos a la promoción de cuatro eventos durante 2013. A esa cantidad se sumaron pagos federales de comunicación social y recursos reportados por el Gobierno de Veracruz.
Los contratos no demuestran por sí mismos una irregularidad. Sí acreditan que México Traveler Network tuvo actividad con administraciones municipales, estatales y federales, mientras entre sus accionistas aparecían personajes con peso político y financiero en Quintana Roo.
Una red de sociedades repitió a los mismos accionistas
México Traveler Network no fue una empresa aislada. Los documentos mercantiles muestran por lo menos cuatro sociedades constituidas en Cancún en las que se repitieron Alejandro Mario Álvarez Puga, Joaquín Hendricks, Juan Melquiades Vergara, Ricardo Peña y Miguel Ángel Valle.
Los porcentajes y los cargos cambiaron entre una compañía y otra. Los nombres permanecieron.


El círculo empresarial en cuatro sociedades
| Sociedad | Participación de Álvarez Puga | Socios que se repiten |
|---|---|---|
| México Traveler Network | 8% | Juan Vergara, Joaquín Hendricks, Ricardo Peña |
| Mundo Travel Channel | 25% | Joaquín Hendricks, Juan Vergara, Ricardo Peña, Miguel Ángel Valle |
| Sociedad con Heiner Pérez Concha | 50% | Heiner Efraín Pérez Concha |
| Sociedad de cuatro accionistas | Sin participación | Juan Vergara, Ricardo Peña, Miguel Ángel Valle y Juan Pablo Mirabent |
En México Traveler Network, Juan Vergara concentró 37 acciones; Joaquín Hendricks, 25; Ricardo Peña, 24; Alejandro Mario Álvarez Puga, ocho, y Gustavo Marcelo López Ramos, cinco. Una acción quedó en copropiedad de Vergara y Peña.
En Mundo Travel Channel, Álvarez Puga y Hendricks concentraron juntos la mitad del capital social, con 25% cada uno. Vergara presidió el consejo de administración, Hendricks ocupó la secretaría y Ricardo Peña quedó como tesorero.
Otra sociedad colocó a Álvarez Puga como propietario de 50% del capital, asociado en partes iguales con Heiner Efraín Pérez Concha. En una cuarta compañía, Vergara, Peña, Miguel Ángel Valle y Juan Pablo Mirabent dividieron las acciones en partes iguales.
No era una sola empresa ni una reunión empresarial ocasional. Era un círculo societario en el que los mismos personajes cambiaban de porcentaje, cargo y razón social.
La captura de Álvarez Puga reactiva el expediente en Quintana Roo
Alejandro Mario Álvarez Puga fue detenido en Cancún y trasladado a la Ciudad de México para quedar a disposición de un juez federal.
Las investigaciones difundidas públicamente lo relacionan con una presunta red de empresas fachada que habría servido para triangular casi 2 mil 950 millones de pesos procedentes de dos contratos con el Gobierno federal.
Ese monto no corresponde a México Traveler Network. Los recursos públicos documentados a nombre de esa empresa suman 15.8 millones de pesos.
Son dos rutas distintas que coinciden en una persona: el empresario investigado a nivel federal y el accionista que años atrás participó en sociedades de Quintana Roo junto con un exgobernador, un exsecretario de Finanzas y otros empresarios.
Hasta ahora no existe evidencia pública suficiente para afirmar que México Traveler Network haya sido utilizada en las operaciones investigadas. El nuevo expediente sí vuelve relevante revisar las empresas en las que Álvarez Puga tuvo acciones, poderes o intervención administrativa.


Álvarez Puga no era un empresario ajeno a Quintana Roo
Antes de su captura y antes de que su apellido quedara ligado nacionalmente con redes de facturación, Alejandro Mario Álvarez Puga ya había construido relaciones corporativas en Cancún.
Tuvo 8% de México Traveler Network, 25% de Mundo Travel Channel y 50% de otra sociedad. En una empresa compartió la participación principal con Joaquín Hendricks; en otra fue propietario de la mitad del capital.
La dimensión del expediente federal vuelve imposible ignorar esos antecedentes empresariales. Eso no significa que todas las compañías en las que participó hayan cometido irregularidades ni permite trasladar automáticamente las acusaciones actuales a sus antiguos socios.
El dato documentado es que Álvarez Puga ya compartía empresas con figuras centrales del poder político de Quintana Roo.
México Traveler Network ya había quedado bajo escrutinio
El nombre de la empresa no aparece por primera vez en una controversia.
Años atrás, México Traveler Network, Mundo Travel Channel y otras sociedades del mismo círculo fueron señaladas cuando investigaciones periodísticas revisaron las empresas relacionadas con Juan Melquiades Vergara Fernández, exsecretario de Finanzas y Planeación de Quintana Roo.
El cuestionamiento se concentró en las compañías que Vergara había informado públicamente frente a aquellas donde aparecía como accionista, administrador o integrante de consejos corporativos.
La controversia adquirió peso porque Vergara había ocupado una de las posiciones con mayor influencia sobre los recursos públicos estatales y, al mismo tiempo, aparecía asociado con un exgobernador, empresarios y Alejandro Mario Álvarez Puga.
En aquel episodio, el nombre central fue Juan Vergara. Ahora, la captura de Álvarez Puga devuelve al presente el mismo entorno corporativo.
Dos escándalos y una misma red de nombres
La investigación por casi 3 mil millones de pesos no está atribuida a México Traveler Network. Los contratos públicos documentados de la compañía alcanzan al menos 15 millones 885 mil 161 pesos.
La coincidencia está en sus protagonistas.
La causa federal coloca a Alejandro Mario Álvarez Puga dentro de una presunta red multimillonaria. Los registros de Quintana Roo muestran que el mismo empresario fue accionista de compañías compartidas con un exgobernador, un exsecretario de Finanzas y personajes vinculados con la promoción turística y la comunicación.
Por eso la captura no solo representa una noticia nacional. En Quintana Roo revive una historia empresarial que ya había quedado bajo sospecha política.
México Traveler Network vuelve al ojo del huracán no porque se haya probado su participación en la causa penal, sino porque uno de sus accionistas históricos fue detenido y porque sus documentos reúnen tres elementos difíciles de separar: poder político, contratos públicos y una red de sociedades con nombres repetidos.
El escándalo cambió de protagonista y los accionistas ya estaban escritos.
