La exsecretaria de Economía cuestionó la designación de Clara Luz Flores y creó “Todos con Conciencia”; Sheinbaum evitó intervenir en la decisión, aunque pidió diálogo con quienes quedaron inconformes.

La designación de Clara Luz Flores como coordinadora de Morena en Nuevo León rumbo a 2027 no cerró el proceso interno del partido. La inconformidad de Tatiana Clouthier, una de las aspirantes que participaron en la contienda, evolucionó hacia la creación de un movimiento propio denominado “Todos con Conciencia”, mientras la presidenta Claudia Sheinbaum optó por no intervenir directamente en la disputa.
Clouthier anunció el movimiento después de reunirse con integrantes de su equipo y sostuvo que no busca competir por cargos públicos mediante esta nueva organización. Al mismo tiempo, reiteró su respaldo a Sheinbaum y a la Cuarta Transformación, pero cuestionó la decisión de Morena y afirmó que el partido “no estuvo a la altura” del proceso interno.
La posición de la exsecretaria introduce una diferencia importante: no rompe con el proyecto político que encabeza Sheinbaum, pero sí se desmarca de la decisión tomada por Morena en Nuevo León. Esa tensión abre una segunda etapa en el proceso interno: ya no se trata sólo de definir quién encabezará al partido, sino de determinar cómo se incorporará a quienes cuestionan el resultado.
Tatiana mantiene el respaldo a Sheinbaum, pero cuestiona a Morena
Clouthier no anunció su salida de Morena ni planteó incorporarse a otra fuerza política. Por el contrario, ha reiterado que mantiene su respaldo a la presidenta y reconoce los avances de la Cuarta Transformación, aunque considera que la dirigencia partidista se equivocó al elegir a Clara Luz Flores.
En una reunión con integrantes de su equipo, cuya grabación comenzó a circular durante el fin de semana, la exsecretaria aseguró que la determinación del partido representó una “traición” a principios de honestidad e integridad que, según dijo, habían formado parte del proceso interno. Posteriormente anunció Todos con Conciencia, una organización que presentó como una vía para trabajar políticamente en Nuevo León sin buscar cargos públicos.
Hasta ahora, no se conoce públicamente cuántas personas integran el movimiento ni cuál será su estructura. Tampoco existen elementos para afirmar que vaya a transformarse en un partido o en una plataforma electoral independiente. Clouthier ha insistido en que el objetivo será participar en la transformación del estado y no competir por posiciones.
Sheinbaum evita asumir el papel de árbitro
La reacción presidencial añade otro elemento al conflicto. Sheinbaum ha señalado que tiene una buena opinión tanto de Tatiana Clouthier como de Clara Luz Flores, pero ha evitado involucrarse directamente en la decisión partidista y ha dejado en manos de Morena la atención de las inconformidades.
La presidenta también ha planteado que quienes no fueron reconocidos por las encuestas deben mantener abiertos los canales de diálogo dentro del movimiento. La posición combina dos mensajes: no intervenir para modificar una definición interna y, al mismo tiempo, evitar que los desacuerdos deriven en rupturas mayores.
El planteamiento se relaciona con una discusión más amplia dentro del oficialismo rumbo a 2027. Ante otros casos de aspirantes inconformes, Sheinbaum ha insistido en que los intereses personales no deben colocarse por encima del proyecto colectivo. La definición de candidaturas, por tanto, no termina cuando se publica una encuesta: comienza después una etapa de negociación política para mantener cohesionadas las estructuras.
El problema aparece después de las encuestas
Morena concluyó recientemente la definición de sus coordinaciones estatales rumbo a 2027 mediante encuestas internas y, posteriormente, difundió los resultados utilizados para justificar las decisiones. El mecanismo buscó dotar de mayor transparencia a un proceso que involucró a numerosos aspirantes en 17 entidades.
Sin embargo, las definiciones generaron inconformidades en diferentes estados. En algunos casos hubo reclamos sobre la metodología o sobre el resultado final. En Nuevo León, el caso adquirió una dimensión particular porque Clouthier decidió mantener su respaldo al proyecto nacional mientras construye un espacio político propio en el ámbito estatal.
Ahí aparece la diferencia entre resolver una encuesta y cerrar una disputa política. El resultado permite seleccionar a una persona para encabezar el proceso interno, pero no determina automáticamente cómo se reorganizarán quienes participaron y quedaron fuera.
Clara Luz tiene la coordinación; el desacuerdo permanece
Clara Luz Flores fue designada por Morena como coordinadora estatal rumbo a las elecciones de 2027. La exalcaldesa de Escobedo ya había competido por la gubernatura de Nuevo León en 2021 y ahora vuelve a colocarse en la ruta electoral del partido.
Tras la definición, Flores ha llamado a mantener abiertas las puertas para los demás participantes. Clouthier, en cambio, no acompañó públicamente la designación y posteriormente anunció su propio movimiento, aunque sin abandonar su respaldo a Sheinbaum ni declararse fuera del proyecto de la Cuarta Transformación.
Por eso, hablar de una ruptura formal sería todavía prematuro. Lo documentado hasta ahora es una inconformidad pública, un cuestionamiento a la decisión partidista y la creación de una organización política que, según su promotora, no busca cargos.


La prueba para Morena comienza después de la definición
El caso de Nuevo León expone una dificultad que Morena tendrá que administrar conforme avance la ruta hacia 2027. Las encuestas pueden ordenar una competencia y determinar quién encabeza un proyecto, pero después comienza otro proceso: integrar a los aspirantes desplazados, conservar sus estructuras y evitar que los desacuerdos evolucionen hacia proyectos separados.
En Nuevo León, la fotografía todavía tiene dos planos. Clara Luz Flores tiene la coordinación estatal; Tatiana Clouthier mantiene su respaldo a Sheinbaum y a la 4T, pero cuestiona la decisión del partido y ya comenzó a articular Todos con Conciencia.
El desmarque no equivale todavía a una ruptura. Pero sí deja abierta una pregunta que Morena deberá resolver antes de que comience formalmente la competencia de 2027: si una encuesta basta para elegir a quien encabeza el movimiento o si la verdadera unidad se construye después de conocer al ganador.
