La defensa de Ramón Ángel «N», alias R1, promovió un amparo por presunta incomunicación y tortura tras su captura. El recurso fue admitido por un juzgado federal.

La captura de Ramón Ángel «N», alias R1, abrió uno de los expedientes criminales más relevantes del año por los distintos casos en los que las autoridades lo investigan. Ahora, la historia entra en la etapa judicial.a

La defensa del presunto líder de la célula Los Rs, vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), promovió un juicio de amparo por presunta incomunicación, tortura, destierro y expulsión del territorio nacional tras su detención. El Juzgado Decimoquinto de Distrito en Materia Penal de la Ciudad de México admitió el recurso; sin embargo, su estudio y resolución permanecen pendientes.

Aunque el recurso representa el primer movimiento jurídico de la defensa desde su captura, no modifica por sí mismo la situación legal del imputado ni detiene las investigaciones que enfrentan tanto autoridades estatales como federales.

¿Qué significa realmente el amparo?

La admisión de un juicio de amparo suele generar la impresión de que un detenido podría recuperar su libertad o que el proceso penal queda suspendido. En este caso, ninguna de esas dos situaciones ha ocurrido.

Cuando un juez admite una demanda de amparo, únicamente reconoce que existen elementos suficientes para analizar la solicitud presentada por la defensa. Eso no significa que le haya dado la razón al quejoso ni que haya determinado que existieron violaciones a sus derechos.

En este expediente, la defensa sostiene que Ramón Ángel «N» permaneció incomunicado y sufrió tortura luego de su captura.

Corresponderá al juzgado revisar si existen elementos que acrediten esas afirmaciones y, en su caso, determinar si procede otorgar la protección de la justicia federal.

Este tipo de recursos son frecuentes en procesos penales de alto impacto y forman parte de los mecanismos previstos por la Constitución para garantizar que las detenciones y actuaciones de las autoridades respeten el debido proceso y los derechos fundamentales de las personas investigadas.

Tres investigaciones siguen abiertas

Mientras el juicio de amparo avanza por una vía distinta, las investigaciones penales continúan su curso. Uno de los principales expedientes corresponde al asesinato del exalcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo, del que Ramón Ángel «N» sería el autor intelectual. La investigación permanece a cargo de la Fiscalía General del Estado de Michoacán.

Además, la Fiscalía General de la República podría iniciar una investigación por las armas, vehículos e indicios que las fuerzas federales aseguraron durante el operativo en Atotonilco el Alto, Jalisco, donde capturaron a Ramón Ángel «N» el pasado 31 de julio.

Además, la detención del R1 también cobró relevancia después de que el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informara que las investigaciones sobre el feminicidio de la influencer Valeria Márquez apuntan a que Francisco «N», hijo de Ramón Ángel «N» y expareja de la víctima, habría solicitado a su padre ordenar el crimen. De acuerdo con el funcionario, esa línea de investigación continúa en integración y Francisco «N» permanece prófugo.

El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, reconoció la captura del R1 y felicitó a las autoridades mexicanas por el operativo. A través de su cuenta oficial en X, el diplomático afirmó que la detención envía «un mensaje claro» de que quienes alimentan la violencia y trafican fentanilo serán llevados ante la justicia, y reiteró que ambos países continuarán colaborando para desmantelar cárteles como el CJNG.

Una nueva etapa del caso

Hasta ahora, la atención pública se concentró en el operativo que permitió la captura del presunto líder criminal, considerado por las autoridades como uno de los principales operadores del CJNG en Jalisco y Michoacán.

Con la promoción del juicio de amparo, el caso comienza a trasladarse también al ámbito judicial, donde además de las investigaciones penales empezarán a revisarse aspectos relacionados con el debido proceso y la legalidad de las actuaciones realizadas durante su detención.

A partir de este momento, el expediente ya no solo dependerá de las investigaciones ministeriales, sino también de las resoluciones que emitan los órganos del Poder Judicial respecto a los recursos promovidos por la defensa.

Lo que sigue

El siguiente paso será que el Juzgado Decimoquinto de Distrito en Materia Penal determine si existen elementos para conceder o negar la protección solicitada por la defensa respecto a la presunta incomunicación y los actos de tortura denunciados.

Mientras tanto, Ramón Ángel «N» permanece detenido y las investigaciones relacionadas con el asesinato de Carlos Manzo, los posibles delitos federales derivados de su captura y las líneas de investigación vinculadas con el feminicidio de Valeria Márquez continúan su curso. La admisión del amparo, por sí sola, no suspende automáticamente esos procedimientos ni modifica la situación jurídica del imputado.

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