Solo 30% de los estudiantes mexicanos alcanza el nivel mínimo de desempeño en matemáticas y alrededor de la mitad lo consigue en lectura y ciencias. Al mismo tiempo, 47% ya utiliza chatbots de inteligencia artificial para aprender al menos una vez por semana.

Los resultados de PISA 2025 en México muestran dos procesos que avanzan al mismo tiempo: una mayor incorporación de jóvenes al sistema educativo y una brecha persistente en los aprendizajes básicos. Mientras siete de cada 10 estudiantes de 15 años no alcanzan el nivel mínimo esperado en matemáticas, casi la mitad ya utiliza herramientas de inteligencia artificial como parte de sus actividades escolares.
La evaluación publicada este martes por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ubicó a México con 388 puntos en matemáticas, 408 en lectura y 414 en ciencias, por debajo del promedio de la organización en las tres áreas.
La mayor diferencia aparece en matemáticas. Sólo 30% de los estudiantes mexicanos alcanzó al menos el nivel 2, considerado el umbral básico de competencia dentro de PISA, frente a 65% del promedio de la OCDE. En lectura, alrededor de 50% alcanzó ese nivel, contra 69% de la organización; en ciencias fue también aproximadamente la mitad, frente a 74%.
PISA 2025 en México mantiene una amplia brecha de aprendizaje
Los resultados mexicanos forman parte de un deterioro más amplio. La OCDE informó que PISA 2025 registró sus promedios más bajos observados hasta ahora en matemáticas, lectura y ciencias, aunque la evolución no fue idéntica en todas las áreas. Entre 2022 y 2025, el promedio de la organización cayó con mayor fuerza en matemáticas y lectura, mientras ciencias se mantuvo relativamente estable.
México tampoco evolucionó de la misma manera en las tres materias. El resultado de matemáticas fue inferior al de 2022, mientras lectura y ciencias permanecieron aproximadamente en niveles similares a los de aquella evaluación.
La comparación internacional, sin embargo, no modifica la distancia que mantiene el país respecto del promedio de la OCDE. Los estudiantes mexicanos obtuvieron resultados inferiores en matemáticas, lectura y ciencias y una proporción menor alcanzó las competencias consideradas mínimas.
Más jóvenes dentro del sistema educativo


La propia OCDE introduce un elemento necesario para interpretar la evolución de México: la población escolarizada de 15 años que puede participar en PISA ha aumentado.
Entre 2015 y 2025, el número de jóvenes mexicanos de esa edad elegibles para presentar la evaluación creció más rápidamente que la población total del mismo grupo. Para la OCDE, esto indica una expansión sostenida de la matrícula en educación secundaria y modifica parcialmente la composición de la población evaluada.
Por ello, las variaciones de los promedios no pueden interpretarse únicamente como si exactamente la misma población hubiera aprendido más o menos que en ejercicios anteriores.
La expansión de la cobertura, sin embargo, convive con una brecha de aprendizaje que sigue siendo amplia: incorporar a más jóvenes al sistema no significa automáticamente que todos alcancen las competencias mínimas evaluadas por PISA.
Qué significa el nivel básico de PISA
El nivel 2 es utilizado por la OCDE como referencia mínima de competencia. En matemáticas, un estudiante ubicado a partir de ese nivel puede interpretar una situación sencilla y reconocer cómo representarla matemáticamente. En lectura, puede identificar la idea principal de un texto de extensión moderada y localizar información bajo criterios explícitos. En ciencias, puede reconocer explicaciones de fenómenos conocidos y utilizar datos sencillos para valorar una conclusión.
Bajo ese parámetro, 70% de los estudiantes mexicanos quedó por debajo del nivel básico en matemáticas. En lectura y ciencias, cerca de la mitad tampoco alcanzó ese umbral. Además, prácticamente no hubo estudiantes mexicanos ubicados entre los niveles de mayor desempeño en las tres áreas.
Casi la mitad de los estudiantes mexicanos ya utiliza IA
Los resultados PISA 2025 en México también ofrecen por primera vez una fotografía amplia del uso de inteligencia artificial entre los estudiantes.

El 47% de los jóvenes mexicanos reportó utilizar chatbots de IA para ayudarse a aprender al menos una vez por semana, prácticamente la misma proporción que el promedio de la OCDE, de 46%.
Los usos son diversos: 40% afirmó recurrir a estas herramientas para realizar investigaciones preliminares sobre un tema; 34%, para resumir textos que debía leer, y 35%, para redactar trabajos escolares. Sólo 8% declaró no utilizar nunca o casi nunca chatbots para ninguna de las tareas analizadas por PISA.
La incorporación de la inteligencia artificial a las actividades escolares ocurre, por tanto, mientras una proporción elevada de estudiantes todavía presenta dificultades en aprendizajes fundamentales.
Usar inteligencia artificial no garantiza mejores resultados
PISA también advierte que la relación entre inteligencia artificial y rendimiento académico no es lineal. Los datos internacionales muestran diferencias según la frecuencia y la finalidad del uso. La OCDE señala que utilizar IA no constituye por sí mismo una condición para obtener mejores resultados y que sus efectos dependen de cómo se incorpore a las actividades de aprendizaje.
El informe también señala que los estudiantes que aprenden en la escuela a evaluar la calidad de la información generada por herramientas de IA presentan mejores condiciones para utilizarlas de manera crítica.
La discusión educativa se desplaza así del acceso a la herramienta hacia las capacidades necesarias para utilizarla con fines académicos.
Las escuelas mexicanas mantienen una brecha tecnológica
La incorporación de inteligencia artificial tampoco ocurre bajo las mismas condiciones en todos los planteles. México registra 2.26 computadoras por cada 10 estudiantes, una de las proporciones más bajas entre los países y economías que participaron en PISA 2025.
Al mismo tiempo, sólo 27% de los estudiantes mexicanos asistía a escuelas donde estaba prohibido utilizar teléfonos celulares dentro de las instalaciones, frente a 49% del promedio de la OCDE. Los alumnos de planteles mexicanos con este tipo de restricciones reportaron menor distracción digital.
Los datos muestran que el acceso a dispositivos, las reglas de utilización y las habilidades para aprovechar las nuevas herramientas forman parte de condiciones distintas entre escuelas y estudiantes.


Los resultados no reflejan falta de disposición para aprender
PISA 2025 también incorpora indicadores relacionados con las actitudes de los estudiantes. En México, 81.2% señaló que le gusta aprender cosas nuevas en la escuela y la misma proporción afirmó tener interés por conocer cómo funcionan las cosas. El país también aparece entre los participantes con indicadores elevados de adaptabilidad cognitiva.
Estos resultados permiten separar dos dimensiones: el desempeño medido en las pruebas y la disposición declarada de los estudiantes hacia el aprendizaje.
El rezago observado en matemáticas, lectura y ciencias no puede atribuirse únicamente a una supuesta falta de interés de los jóvenes.
Tres desafíos que muestran los resultados
Los datos de PISA 2025 en México permiten identificar tres áreas centrales para el sistema educativo. La primera corresponde a los aprendizajes fundamentales. Matemáticas concentra la mayor proporción de estudiantes por debajo del nivel básico, mientras lectura y ciencias mantienen también diferencias importantes frente al promedio de la OCDE.

La segunda está relacionada con la desigualdad educativa. La OCDE mantiene al nivel socioeconómico como una variable estrechamente asociada con el desempeño escolar, por lo que la expansión de la cobertura no elimina por sí misma las diferencias en las oportunidades de aprendizaje.
La tercera es la alfabetización digital. Los estudiantes mexicanos ya utilizan inteligencia artificial para investigar, resumir y redactar, mientras las escuelas enfrentan el desafío de incorporar esas herramientas dentro de procesos que fortalezcan, y no sustituyan, las habilidades académicas.
Quintana Roo: los datos nacionales no permiten asignar un resultado estatal
La información publicada para México no permite atribuir a Quintana Roo un puntaje específico de PISA 2025. Presentar una calificación estatal a partir de estos resultados nacionales sería incorrecto.
El análisis local requiere utilizar indicadores propios de Quintana Roo sobre cobertura, abandono escolar, infraestructura, conectividad, disponibilidad de dispositivos y resultados educativos.
Por ahora, los datos nacionales permiten ubicar al estado dentro de los desafíos generales que enfrenta el sistema educativo mexicano, pero no establecer un desempeño particular de sus estudiantes en PISA.
Más cobertura, aprendizajes pendientes y una nueva realidad digital
PISA 2025 presenta un sistema educativo mexicano en el que una mayor proporción de jóvenes se encuentra escolarizada, pero donde una mayoría todavía no alcanza el nivel básico de matemáticas y aproximadamente la mitad permanece debajo de ese umbral en lectura y ciencias.
Al mismo tiempo, 47% de los estudiantes ya utiliza inteligencia artificial semanalmente para ayudarse a aprender. Los dos procesos están ocurriendo de manera paralela: la cobertura educativa continúa ampliándose mientras las nuevas herramientas tecnológicas entran en las rutinas escolares antes de que las brechas de aprendizaje básico hayan sido superadas.
Los resultados de la OCDE dejan así una fotografía de una generación que permanece rezagada en varias competencias fundamentales y que, al mismo tiempo, ya estudia dentro de un entorno profundamente transformado por la inteligencia artificial.
| Indicador | México | OCDE |
|---|---|---|
| Nivel 2 o superior en matemáticas | 30% | 65% |
| Nivel 2 o superior en lectura | ≈50% | 69% |
| Nivel 2 o superior en ciencias | ≈50% | 74% |
| Uso semanal de IA para aprender | 47% | 46% |
| IA para investigación preliminar | 40% | 31% |
| IA para resumir textos | 34% | 30% |
| IA para redactar trabajos | 35% | 29% |
Resultados promedio de México: Matemáticas, 388 puntos; lectura, 408; ciencias, 414.
