El expresidente que derrotó al PRI en 2000 regresó a la sede nacional del tricolor para reunirse con Alejandro Moreno y discutir la construcción de un frente opositor más amplio frente a Morena.

La presencia de Vicente Fox en el PRI dejó este viernes una de las imágenes más simbólicas del reacomodo político rumbo a 2027. El expresidente que llegó a Los Pinos como candidato del PAN después de derrotar al régimen priista regresó 26 años después a la sede nacional del partido para reunirse con Alejandro Moreno y otros dirigentes de oposición.
El encuentro reunió también a Manuel Añorve, Rubén Moreira y representantes de la organización Alma de México. La conversación se centró en la defensa de las instituciones, las libertades y la construcción de espacios comunes entre ciudadanos, organizaciones y fuerzas políticas que buscan competir frente a Morena.
De derrotar al PRI a sentarse en su sede
La fotografía adquiere peso por la propia historia política de Fox. En 2000 encabezó desde el PAN la primera alternancia presidencial después de más de siete décadas de gobiernos priistas y construyó buena parte de su carrera como adversario del tricolor.
Ahora, Vicente Fox en el PRI aparece acompañado por la dirigencia nacional de ese mismo partido en un momento en que la oposición vuelve a discutir cómo sumar fuerzas para enfrentar las elecciones de 2027.
El encuentro no constituye por sí mismo una coalición electoral, pero sí muestra hasta qué punto las antiguas fronteras partidistas se han desplazado. La competencia actual ya no enfrenta al PAN y al PRI como polos principales del sistema, sino a distintas fuerzas opositoras frente al predominio electoral de Morena.
Alito busca ampliar el frente opositor
Alejandro Moreno ha insistido durante las últimas semanas en la necesidad de construir acuerdos con otras fuerzas y sectores ciudadanos rumbo a 2027. Después del encuentro con Fox, el dirigente priista volvió a plantear que las diferencias históricas no deben impedir la construcción de coincidencias políticas.
Fox también defendió la necesidad de mantener abiertos los canales de diálogo y sumar ciudadanos a la participación pública. Ambos colocaron como puntos comunes la defensa de la democracia, las instituciones y los contrapesos.
La reunión ocurre además mientras el PAN comenzó a flexibilizar su postura sobre las alianzas locales. Aunque Acción Nacional mantiene su intención de competir con identidad propia, su dirigencia nacional ya admite que algunos estados podrán evaluar acuerdos con el PRI y otras fuerzas según sus condiciones electorales.
Sheinbaum entra al debate
El acercamiento no pasó inadvertido para el oficialismo. Claudia Sheinbaum cuestionó la reunión durante una gira por Colima y vinculó el encuentro entre Fox y Moreno con los gobiernos del PRI y PAN que Morena utiliza como contraste frente a la llamada Cuarta Transformación.
La reacción presidencial incorporó inmediatamente la fotografía a la disputa política: mientras la oposición presenta esos acercamientos como una necesidad de ampliar su capacidad competitiva, Morena busca encuadrarlos como una recomposición de los partidos que gobernaron México antes de 2018.
Una fotografía que anticipa el tablero de 2027
La aparición de Vicente Fox en el PRI llega cuando los partidos ya comienzan a definir en qué estados competirán solos y dónde necesitarán sumar estructuras para disputar gubernaturas, congresos y ayuntamientos en 2027.
El PRI busca ampliar su margen de negociación, el PAN analiza alianzas estado por estado y actores que durante décadas estuvieron enfrentados comienzan a coincidir alrededor de un adversario común.
Fox no regresó al PRI como militante ni el encuentro produjo un acuerdo electoral. Lo relevante está en otra parte: el hombre que simbolizó la derrota histórica del priismo en 2000 ahora se sienta con su dirigencia para discutir cómo reconstruir una oposición capaz de competir con Morena.
