Citlalli Hernández participará en la revisión de aspirantes de Morena y en los acuerdos con el PVEM y el PT rumbo a 2027. Al tratarse de una elección concurrente, la negociación en Quintana Roo incluirá la gubernatura, los 11 ayuntamientos, diputaciones locales y candidaturas federales.
La Comisión Nacional de Elecciones deberá ordenar la competencia interna de Morena y construir acuerdos con sus aliados para todos los cargos en disputa. Si el partido guinda encabeza la gubernatura, el Verde buscará posiciones competitivas en municipios y distritos

Citlalli Hernández entró a la sucesión de Quintana Roo como una de las operadoras nacionales que participarán en la selección de candidaturas y en la negociación electoral de Morena con el Partido Verde y el Partido del Trabajo.
Como presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones, deberá revisar perfiles, aplicar filtros y definir quiénes avanzan dentro del proceso de Morena. Después tendrá que llevar esa definición a la mesa con los aliados.
La negociación tendrá un peso especial porque en 2027 no se disputará únicamente el Gobierno del Estado. La elección será concurrente y coincidirán cargos federales y locales: Cámara de Diputados, gubernatura, Congreso de Quintana Roo y los 11 ayuntamientos.
Eso amplía el margen para los acuerdos. Morena puede conservar la candidatura a la gubernatura y compensar al Verde o al PT con presidencias municipales, distritos locales, candidaturas federales, regidurías o lugares de representación proporcional.
Una elección concurrente amplía la negociación
La concurrencia permite que los partidos negocien varias posiciones dentro del mismo proceso y no una candidatura aislada.
En Quintana Roo estarán en juego:
| Nivel | Cargos que entrarán en la negociación |
|---|---|
| Estatal | Gubernatura |
| Municipal | 11 presidencias municipales, sindicaturas y regidurías |
| Legislativo local | Diputaciones de mayoría y representación proporcional |
| Federal | Diputaciones federales correspondientes al estado |
El acuerdo deberá definir qué partido encabezará cada candidatura, cómo se integrarán las planillas y qué posiciones recibirá cada aliado.
Por eso, la negociación con el Partido Verde no dependerá únicamente de si presenta un perfil competitivo para la gubernatura. También contará su capacidad para reclamar municipios y distritos donde tenga estructura o posibilidades de triunfo.
Citlalli tendrá que ordenar dos mesas
La primera será la competencia interna de Morena. La Comisión Nacional de Elecciones revisará quiénes cumplen los requisitos, qué perfiles tienen viabilidad y quiénes pueden avanzar a las mediciones.
La segunda será la negociación con el PVEM y el PT. El perfil que Morena considere más competitivo deberá incorporarse a un acuerdo que abarque los demás cargos de la elección concurrente.
Las encuestas tendrán importancia, pero no resolverán por sí solas el reparto. También pesarán la paridad, la competitividad territorial, los antecedentes de los aspirantes y los acuerdos nacionales entre las dirigencias.
Citlalli no decidirá sola. Participarán Morena nacional, las dirigencias del Verde y del PT y los grupos políticos de Quintana Roo. Su función será ordenar los perfiles y conducir los acuerdos.
El Verde buscará convertir su respaldo en cargos
El PVEM forma parte de la coalición gobernante y mantiene presencia política, legislativa y municipal en Quintana Roo.
Si Morena encabeza la candidatura a la gubernatura, el Verde podrá negociar posiciones concretas en otros niveles. Entre ellas pueden estar ayuntamientos, distritos locales, diputaciones federales o lugares relevantes dentro de las planillas municipales.
La negociación puede ser intensa sin que exista una ruptura. El Verde puede respaldar a Morena para el Gobierno del Estado y, al mismo tiempo, exigir candidaturas con posibilidades reales de triunfo.
El peso del partido se medirá por las posiciones que consiga, no únicamente por su participación en la candidatura estatal.


La gubernatura será solo una parte del acuerdo
El primer resultado visible será conocer qué partido encabezará la coalición para suceder a Mara Lezama.
El acuerdo completo aparecerá cuando se distribuya el resto de las candidaturas. Ahí podrá saberse cuánto conservó Morena, qué obtuvo el Verde y qué espacios recibió el PT.
La elección concurrente convierte la sucesión en una negociación más amplia: una decisión sobre la gubernatura puede estar ligada a un ayuntamiento, un distrito local o una candidatura federal.
Por eso, la intervención de Citlalli Hernández no se limitará a filtrar aspirantes. Su tarea será convertir la competencia interna de Morena en un reparto que permita a los tres partidos competir juntos en todos los niveles en 2027.
