Desde 2025 la alcaldesa aseguró que las fallas eléctricas no podían repetirse; anunció acciones, inversión y una mesa permanente con CFE, pero los cortes persisten y alcanzan agua, hogares, comercios y la operación de una ciudad con más de 333 mil habitantes.

Más de un año después de que Estefanía Mercado advirtiera que los apagones “no pueden repetirse”, Playa del Carmen continúa enfrentando interrupciones eléctricas, protestas y afectaciones al suministro de agua. La recurrencia exhibe una gestión omisa, incompetente e irresponsable en sus resultados preventivos, después de que su gobierno anunció acciones y coordinación con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) que hasta ahora no han acreditado públicamente una solución al problema.
El 21 de mayo de 2025, Mercado aseguró que realizaría “todas las acciones necesarias” para exigir un servicio eléctrico digno. En marzo de 2026 anunció una “inversión importante” con CFE y el 26 de mayo instaló una mesa permanente de gestión y coordinación para mejorar la infraestructura y ampliar la capacidad energética ante el crecimiento de la ciudad. A casi tres meses de ese último acuerdo, no se han informado públicamente monto ejecutado, capacidad adicional incorporada ni obras concluidas que permitan medir sus resultados.
La crisis volvió a las calles. La protesta de vecinos documentada previamente por Canal Caribe registró habitantes de al menos diez colonias que denunciaron hasta tres días sin electricidad, falta de agua y pérdidas de entre 3 mil y 4 mil pesos en alimentos. Los reclamos alcanzaron directamente a CFE y exigieron mayor intervención del Ayuntamiento.
Una ciudad que no puede quedarse sin energía
La dimensión de Playa del Carmen multiplica el impacto. El propio gobierno municipal utiliza una población de 333 mil 800 habitantes, reporta más de 46 mil cuartos hoteleros y una afluencia superior a seis millones de visitantes anuales. A ello se suman 10 mil 988 unidades económicas registradas para el municipio entre julio de 2024 y junio de 2025, de las cuales 10 mil 482 corresponden al sector terciario.

Un apagón prolongado no termina en una vivienda sin electricidad. Alcanza restaurantes, hoteles, refrigeración de alimentos, sistemas electrónicos, semáforos, establecimientos comerciales y sistemas de bombeo.
Un corte energético también obliga a hospitales y unidades médicas a depender de infraestructura de respaldo para mantener áreas críticas cuando falla el suministro ordinario.
El agua forma parte directa del problema. Sin energía suficiente para operar equipos de bombeo, las fallas eléctricas terminan extendiendo sus efectos al abastecimiento, una afectación que los propios habitantes ya denunciaron durante las protestas de agosto.
Conocía el problema y los apagones continúan
La Ley de los Municipios establece que el agua potable y el alumbrado público forman parte de los servicios municipales, además de facultar al Ayuntamiento para participar con otras autoridades en inversiones públicas y obligarlo a instrumentar mecanismos para ampliar cobertura y mejorar los servicios bajo su competencia.
La operación de la red eléctrica corresponde a CFE. La responsabilidad política de Estefanía Mercado está en otro punto: conocía desde 2025 que los apagones son un problema recurrente, anunció acciones para enfrentarlo y su administración no ha presentado resultados públicos suficientes de la inversión ni de la mesa permanente que promovió.
El contraste aumenta mientras el propio Ayuntamiento impulsa crecimiento inmobiliario y proyecta más de mil millones de pesos en inversión privada para 2026. La administración autoriza construcción y planea la expansión urbana de una ciudad cuya necesidad de mayor capacidad eléctrica ella misma reconoció.
Estefanía Mercado reacciona nuevamente, pero la solución a los apagones
Este 11 de agosto, después de otras 48 horas de interrupciones eléctricas en el noreste de Playa del Carmen, el gobierno de Estefanía Mercado volvió a anunciar gestiones ante CFE. Por instrucciones de la alcaldesa, el secretario general del Ayuntamiento, Luis Herrera Quiam, se reunió nuevamente con el superintendente de CFE en la zona Riviera Maya, Guillermo Peredo, para conocer las acciones emprendidas frente a las fallas.
El nuevo comunicado asegura que CFE ya identificó las causas y trabaja para recuperar un suministro estable, mientras el Ayuntamiento promete mantener “seguimiento puntual”. No informa cuáles fueron las causas identificadas, qué obras o correcciones serán ejecutadas, cuál es el plazo comprometido por CFE ni qué resultados concretos ha producido la mesa permanente anunciada desde mayo.
La respuesta vuelve a concentrarse así en gestionar, reunirse y dar seguimiento a una problemática que la propia administración reconoce desde 2025.
En marzo anunció inversión; en mayo, coordinación permanente; en agosto, ante nuevas fallas y protestas, vuelve a informar una reunión con CFE. La secuencia muestra capacidad de reacción frente a cada crisis, pero todavía no acredita ejecución suficiente para prevenir su recurrencia.

A poco más de un año de concluir su gobierno, los apagones ya no pueden presentarse como una contingencia inesperada. Estefanía Mercado conocía el problema, prometió intervenir y anunció coordinación permanente; los cortes continúan y Playa del Carmen sigue pagando el costo de una gestión que reacciona ante las fallas, pero no ha demostrado resultados capaces de anticiparlas.
