Azteca Noticias ubicó al empresario en Lugano; Sheinbaum sostuvo que cualquier actuación de la FGR debe partir de pruebas y no únicamente de lo publicado por un medio.

Jorge Amílcar Olán Aparicio volvió este lunes al centro de la discusión pública luego de que Azteca Noticias difundiera un reportaje que asegura haber localizado al empresario en Lugano, Suiza, meses después de que su nombre apareciera de manera recurrente en investigaciones periodísticas relacionadas con contratos públicos, empresas de combustible y su cercanía con Andrés Manuel y Gonzalo López Beltrán.
El reportaje, realizado por el periodista Irving Pineda, muestra imágenes de un hombre al que identifica como Olán y señala que habría modificado su apariencia física. El medio sostiene que fue reconocido, entre otros elementos, por su voz. Por ahora, la ubicación de Amílcar Olán en Suiza está respaldada por el trabajo periodístico de Azteca Noticias y por imágenes difundidas este lunes, mientras que las versiones sobre supuestos procedimientos estéticos no cuentan con una confirmación independiente.
El caso llegó horas después a la conferencia matutina de Claudia Sheinbaum, donde la Presidenta fue cuestionada sobre si la Fiscalía General de la República tendría que investigar al empresario a partir de lo difundido.
Sheinbaum respondió que cualquier actuación debe sustentarse en elementos probatorios.
“Cualquier persona que tenga una prueba de alguna ilegalidad, la Fiscalía tiene que abrir una carpeta de investigación, pero no porque lo diga TV Azteca, sino porque haya pruebas que la vinculen con un delito”.
La mandataria añadió que, si existen elementos suficientes contra cualquier persona, corresponde a la Fiscalía iniciar una carpeta y, en su caso, solicitar ante un juez las medidas procedentes.
Cuando una reportera le preguntó si haría un llamado directo a la FGR para actuar, Sheinbaum respondió: “No, que la Fiscalía actúe, como siempre”.
Una situación jurídica que todavía necesita claridad
La declaración presidencial ocurre menos de dos semanas después de que la fiscal general Ernestina Godoy fuera cuestionada sobre la situación de Olán y de Andrés Manuel López Beltrán.
El 16 de septiembre, Godoy negó que existieran órdenes de aprehensión contra ambos. Al responder a los cuestionamientos de la prensa expresó que “no hay nada”, aunque distintos medios interpretaron de manera diferente si la respuesta alcanzaba únicamente a las órdenes de captura o también a posibles investigaciones en curso.
Por ello, la precisión resulta importante: públicamente está confirmado que la FGR negó la existencia de una orden de aprehensión contra Olán. Eso, sin embargo, no permite concluir por sí solo que no existan revisiones administrativas, expedientes relacionados con compañías de su entorno o indagatorias sobre operaciones en las que su nombre haya aparecido.

De hecho, la propia Sheinbaum había abordado el tema el 2 de septiembre. Entonces aseguró que Hacienda y la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno tenían información relacionada con el empresario y señaló que cualquier posible irregularidad debía investigarse administrativa y penalmente, siempre a partir de pruebas.
La aparición de Amílcar Olán en Suiza, por lo tanto, no abre el caso desde cero. Lo devuelve a la agenda después de semanas en las que autoridades federales han reconocido revisiones sobre operaciones de su entorno, mientras la FGR ha rechazado públicamente la existencia de una orden para detenerlo.
Portacelis, el expediente fiscal que rodea el caso
Uno de los antecedentes más relevantes es Portacelis Gas and Oil, empresa vinculada en investigaciones periodísticas con personas cercanas a Olán.
Una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, retomada por Forbes México, documentó que el Servicio de Administración Tributaria detectó diferencias entre el combustible declarado por la empresa y el volumen que habría ingresado realmente al país mediante ferrotanques.
De acuerdo con esos documentos, Portacelis reportó formalmente 6.68 millones de litros de diésel durante el periodo revisado por el SAT, mientras que la estimación derivada del perjuicio fiscal señalado por la autoridad apuntaría a unos 83 millones de litros adicionales sin declarar. El SAT calculó un posible perjuicio por aproximadamente 834 millones de pesos en impuestos y derechos omitidos.
Portacelis se constituyó en Villahermosa en agosto de 2024 y tuvo como administrador único a Juan Carlos de la Cruz Murillo, identificado por MCCI como contador de confianza de Olán. Esa relación ha colocado a la empresa dentro de las investigaciones periodísticas que rodean al empresario.
Pero ese vínculo debe mantenerse jurídicamente separado: las irregularidades atribuidas a una compañía o a sus administradores no prueban automáticamente la responsabilidad penal de Olán.


De los reportajes a una respuesta institucional
Olán comenzó a adquirir notoriedad nacional a partir de 2023, cuando distintos reportajes difundieron grabaciones y documentos sobre sus negocios y su relación con los hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Durante 2026, el escrutinio se extendió hacia operaciones de combustible, compañías constituidas en Estados Unidos y nuevos señalamientos surgidos de grabaciones atribuidas al empresario.
La diferencia ahora es que Azteca Noticias asegura haberlo encontrado personalmente en Europa. El propio reportaje muestra a Irving Pineda intentando cuestionarlo afuera de un inmueble en Lugano, sin obtener respuestas sobre los señalamientos en su contra.
Pero localizar a Amílcar Olán en Suiza tampoco significa que se encuentre prófugo. Para sostener esa condición tendría que existir una orden judicial, requerimiento o actuación de autoridad que demostrara que intenta evadir formalmente a la justicia. Hasta la información pública disponible, la FGR ha negado que exista una orden de aprehensión en su contra.


La pregunta ya no es solamente dónde está
El reportaje de este lunes resolvió, al menos desde la investigación de Azteca Noticias, una de las interrogantes que habían circulado durante semanas sobre el paradero del empresario.
Pero abrió otra más relevante para las autoridades mexicanas. Si desde principios de septiembre el Gobierno federal reconocía que Hacienda y la Secretaría Anticorrupción poseían información sobre operaciones relacionadas con Olán; si existen expedientes fiscales alrededor de Portacelis y si las investigaciones periodísticas han acumulado nuevos documentos y grabaciones, queda por conocer qué parte de todo ese material ha llegado formalmente a las autoridades y qué consecuencias jurídicas ha producido.
Sheinbaum fijó este lunes el criterio: una investigación no debe abrirse porque lo publique un medio, sino cuando existan pruebas que permitan vincular a una persona con un posible delito.
La aparición de Amílcar Olán en Suiza vuelve entonces menos importante la pregunta sobre su paradero y coloca otra en primer plano: qué sabe realmente la FGR sobre el empresario, qué expedientes existen y por qué, hasta ahora, no existe una explicación pública integral sobre el estado de esas investigaciones.
