La fecundidad cayó a 1.60 hijos por mujer y está por debajo del nivel de reemplazo; hacia 2050 México podría tener más mayores de 60 años que menores de 15, una transición que Europa ya experimenta

La reducción de la fecundidad aumentará progresivamente el peso de los adultos mayores dentro de la población mexicana.
La reducción de la fecundidad aumentará progresivamente el peso de los adultos mayores dentro de la población mexicana.

La baja natalidad en México está modificando una estructura poblacional que durante décadas se caracterizó por su amplia presencia de niños y jóvenes. La caída sostenida de la fecundidad, combinada con una mayor supervivencia, conduce al país hacia una sociedad con proporcionalmente menos niños y más adultos mayores.

La tasa global de fecundidad en México cayó de 2.21 hijos por mujer en 2014 a 2.07 en 2018 y 1.60 en 2023, de acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) del INEGI. El último registro coloca al país por debajo del nivel de reemplazo generacional, situado alrededor de 2.1 hijos por mujer.

El cambio no significa que México vaya a quedarse sin población joven de manera inmediata. Es una transición de largo plazo: cuando nacen generaciones progresivamente más pequeñas y las personas viven más años, aumenta el peso de los grupos de mayor edad.

México avanza hacia una población envejecida

El envejecimiento poblacional en México ya es visible. El Consejo Nacional de Población (CONAPO) identifica una reducción progresiva de la proporción de niñas y niños frente al crecimiento de los grupos de edades avanzadas.

Una proyección permite dimensionar la transformación. En 2021 había 45.7 personas de 60 años o más por cada 100 menores de 15 años. Para 2050, CONAPO proyectó una relación de 125.6 adultos mayores por cada 100 menores de 15.

De mantenerse esa trayectoria, hacia mediados de siglo México tendría más personas mayores de 60 años que niñas, niños y adolescentes menores de 15.

No significa únicamente que los mexicanos vivirán más. Implica una modificación de la composición por edades y, con ella, de las necesidades sociales, económicas y presupuestales del país.

Europa lleva décadas enfrentando la baja fecundidad

México todavía no presenta la misma estructura demográfica que Europa, pero la reducción de la fecundidad apunta en una dirección que diversos países europeos experimentan desde hace décadas.

En la Unión Europea, la fecundidad cayó a 1.34 hijos por mujer en 2024, frente a 1.38 un año antes. Ese año nacieron aproximadamente 3.55 millones de bebés, 3.3% menos que durante 2023.

Ningún país de la Unión Europea alcanzó el nivel de reemplazo de aproximadamente 2.1 hijos por mujer. Malta registró 1.01; España, 1.10, y Lituania, 1.11.

Otro cambio está relacionado con la edad de la maternidad. El promedio de las mujeres europeas al tener su primer hijo pasó de 28.9 años en 2014 a 29.9 en 2024; en Italia llegó a 31.9 años y en España a 31.5.

El antecedente europeo permite observar algunas de las implicaciones de mantener durante periodos prolongados una fecundidad inferior al reemplazo: generaciones infantiles más pequeñas y un creciente peso relativo de la población adulta mayor.

Quintana Roo también registra menos hijos por mujer

La transformación demográfica también alcanza a Quintana Roo.

La tasa global de fecundidad estatal pasó de 2.01 hijos por mujer en 2018 a 1.50 en 2023, según la ENADID.

Quintana Roo quedó así por debajo tanto del nivel de reemplazo generacional como del promedio nacional de 1.60 hijos por mujer. Ciudad de México registró 0.96; Estado de México, 1.45, y Quintana Roo, 1.50.

Las diferencias territoriales son relevantes porque el envejecimiento no ocurre al mismo ritmo en todo México. La estructura poblacional, migración y fecundidad de cada entidad determinarán la velocidad de su transición.

Menos niños y más adultos mayores cambiarán las necesidades del país

La baja natalidad y el envejecimiento poblacional tienen consecuencias que van más allá del número de nacimientos.

Una menor población infantil puede reducir gradualmente la demanda de guarderías, escuelas y determinados servicios educativos, mientras una creciente población adulta mayor requerirá mayores capacidades en salud, cuidados de largo plazo, pensiones, vivienda y protección social.

También cambiará la relación entre la población en edades productivas y quienes llegan a edades avanzadas, con implicaciones para el mercado laboral, los sistemas de cuidados y las finanzas públicas.

El fenómeno tampoco debe interpretarse únicamente como un problema. Una mayor supervivencia representa un avance social, mientras que generaciones infantiles más pequeñas pueden modificar la manera en que se distribuyen recursos educativos y sociales. El desafío estará en adaptar las políticas públicas a la nueva estructura demográfica.

Claudia Sheinbaum planteó estudiar las causas por las que los jóvenes tienen menos hijos antes de definir políticas públicas.
Claudia Sheinbaum planteó estudiar las causas por las que los jóvenes tienen menos hijos antes de definir políticas públicas.
México registra una disminución sostenida de la fecundidad, que llegó a 1.60 hijos por mujer en 2023.
México registra una disminución sostenida de la fecundidad, que llegó a 1.60 hijos por mujer en 2023.

NUMERALIA | México cambia de edad

IndicadorDato
Fecundidad nacional en 20142.21 hijos por mujer
Fecundidad nacional en 20231.60
Nivel aproximado de reemplazo2.1
Fecundidad en Quintana Roo en 20231.50
Fecundidad en la Unión Europea en 20241.34
Mayores de 60 por cada 100 menores de 15 en México, 202145.7
Proyección para México en 2050125.6

Fuentes: INEGI, CONAPO y Eurostat

Sheinbaum plantea investigar por qué los jóvenes tienen menos hijos

La transformación demográfica ya llegó a la discusión de las políticas públicas. La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que antes de definir medidas para incentivar los nacimientos es necesario estudiar por qué cada vez más jóvenes deciden no tener hijos o tener solamente uno.

Entre los factores que planteó analizar mencionó la mayor participación laboral de las mujeres y la decisión de tener hijos a edades más avanzadas. No los presentó como causas definitivas, sino como elementos que deben estudiarse desde distintas disciplinas.

Sheinbaum también señaló que otros países han implementado apoyos económicos y campañas para incentivar la natalidad sin obtener necesariamente los resultados esperados, por lo que consideró necesario comprender primero el fenómeno antes de determinar qué medidas podría adoptar México.

La reducción de los nacimientos, por tanto, plantea una discusión que trasciende el número de hijos que tienen las familias. Si la tendencia demográfica continúa, México tendrá que adaptar progresivamente sus sistemas educativo, laboral, sanitario, de cuidados y pensiones a una sociedad con menos niños y una proporción creciente de adultos mayores.

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