La separación de un agente por el presunto extravío de equipo oficial reabre el debate sobre supervisión, profesionalización y confianza ciudadana en la corporación.

La separación reciente de un elemento de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana reactivó la revisión sobre los policías de Tulum. El agente fue dado de baja después del presunto extravío de su arma de cargo y un cargador mientras estaba comisionado en Punta Allen, de acuerdo con un reporte publicado el pasado 19 de julio. La movilización incluyó el envío de un grupo táctico hacia esa comunidad costera.
Según la información preliminar, el policía habría reportado una amenaza durante la madrugada; cuando llegaron los mandos, fue localizado en aparente estado de ebriedad y sin el equipo bajo su resguardo. Hasta el cierre, no se había informado públicamente si el armamento fue recuperado ni si el expediente llegó a la Fiscalía General del Estado (FGE) de Quintana Roo.
El episodio ocurre semanas después de que el presidente municipal, Diego Castañón Trejo, anunciara que la depuración también alcanzaría a Tránsito, donde ya se habían registrado bajas y podrían concretarse otras conforme avanzaran las investigaciones. En julio, el presidente de la Comisión Anticorrupción del Cabildo, Eugenio Barbachano Loza, informó que más de 50 servidores públicos habían sido separados durante la administración, aunque no presentó un desglose por dependencia.
Medidas internas reportadas en enero
| Acción administrativa | Elementos |
|---|---|
| Suspensiones | 8 |
| Remociones | 2 |
| Cambios de funciones | 3 |
Policías de Tulum: la depuración sigue abierta

La separación en Punta Allen se suma a la destitución, en mayo, del director de la Policía Ejecutiva, Óscar Alberto Tapia Gómez. La decisión ocurrió después de denuncias de pescadores y trabajadores de la zona costera por presuntos retenes ilegales, intimidaciones y abuso de autoridad en Tulum. Seguridad Pública reconoció que la actuación del mando no fue correcta y anunció la revisión del caso ante Asuntos Internos y el Consejo de Honor y Justicia.
“En nuestro gobierno, la policía está estrictamente para cuidar y respetar a nuestra gente, no para hostigarla”.
— Diego Castañón Trejo, presidente municipal de Tulum
Los antecedentes muestran que la depuración de policías de Tulum no comenzó con este episodio. En enero, la corporación reportó 40 carpetas por presunta corrupción, extorsión y abuso de autoridad; solo dos contaban entonces con elementos suficientes para avanzar formalmente. El contraste entre denuncias, expedientes sustentados y sanciones mantiene pendientes sobre los tiempos, criterios de investigación y resultados de la corrupción policial en Tulum.
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Más allá de las bajas: ¿qué necesita Tulum para recuperar la confianza en su policía?
Separar a un agente puede reducir un riesgo inmediato, pero la confianza en los policías de Tulum también depende de controles de confianza policial vigentes, capacitación continua, cámaras funcionales, supervisión de los operativos y canales seguros de denuncia. La corporación inició en junio un programa de profesionalización policial, después de casi tres años sin formación inicial para parte de su personal.
La capacitación de la corporación
- 19 elementos enviados a formación inicial.
- 59 policías inscritos en competencias básicas.
- 130 agentes incluidos en capacitación sobre derechos humanos.
- Más de 200 elementos contemplados en el programa.
Fuente: Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana de Tulum.
La seguridad en Tulum requiere además prevención social, alumbrado, calles transitables, movilidad ordenada y atención a colonias que crecieron con mayor rapidez que los servicios públicos. La coordinación con la FGE de Quintana Roo, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), la Guardia Nacional, la Defensa (Sedena) y la Marina (Semar) ha acompañado la reducción de homicidios: el Gobierno federal informó que Tulum cerró mayo y junio de 2026 sin homicidios dolosos.
Ese indicador ofrece un contraste favorable, pero no sustituye la rendición de cuentas interna. El efecto de la depuración de policías de Tulum deberá medirse también por la disminución de abusos, la resolución transparente de expedientes y la capacidad institucional para detectar irregularidades antes de que lleguen a redes sociales.


