La tensión en el estrecho de Hormuz eleva el costo del crudo y abre riesgos para gasolina, diésel y turbosina; México cuenta con mecanismos para contener parte del impacto

El petróleo y combustibles en Quintana Roo entraron este 17 de agosto en una nueva zona de presión, después de que el Brent se mantuvo cerca de 90 dólares por barril debido a las restricciones al tránsito en el estrecho de Hormuz y al estancamiento de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán. Para México, el efecto puede trasladarse a gasolina, diésel y turbosina, mientras en Quintana Roo el principal riesgo alcanza al transporte de mercancías y a la aviación que sostiene buena parte de su economía turística.
El Brent cotizaba alrededor de 88.58 dólares y el West Texas Intermediate (WTI) en 82.22 dólares durante la jornada, ante un mercado preocupado por el suministro energético de Medio Oriente. La presión internacional coincide con un dólar más débil, factor que puede amortiguar parcialmente el encarecimiento para países que, como México, compran combustibles y referencias energéticas denominadas en esa divisa.
Gasolina y diésel tienen un amortiguador en México
El aumento del petróleo no necesariamente significa un incremento inmediato y proporcional en las estaciones de servicio. El Gobierno de México y empresarios gasolineros mantienen durante 2026 una estrategia para conservar la gasolina regular por debajo de 24 pesos por litro en la mayoría de las estaciones participantes.
Para el petróleo y combustibles en Quintana Roo, el diésel representa otro foco de atención por la dependencia del transporte terrestre para abastecer hoteles, restaurantes, supermercados y comercios. El gobierno federal mantiene también un acuerdo voluntario para estabilizar este combustible por debajo de 27 pesos por litro. Una presión prolongada sobre el precio internacional elevaría los costos que debe absorber la cadena antes de llegar al consumidor.
Los combustibles frente al encarecimiento
| Combustible | Frente a vigilar |
|---|---|
| Gasolina regular | Acuerdo nacional debajo de 24 pesos por litro |
| Diésel | Estrategia para mantenerlo debajo de 27 pesos por litro |
| Turbosina | Exposición al precio del petróleo y al mercado de refinados |
| Carga terrestre | Presión potencial sobre los costos logísticos |
Turbosina toca directamente al turismo de Quintana Roo


La mayor vulnerabilidad local puede aparecer en la aviación. Los aeropuertos de Cancún, Tulum y Chetumal dependen de un suministro constante de turbosina, cuyo precio está relacionado con el mercado internacional de productos refinados. Los inventarios internacionales de diésel y combustible para aviación permanecen bajo presión por las alteraciones en refinación y suministro. Esto implica que una eventual caída del precio del crudo tampoco garantiza un descenso inmediato en los refinados.
En el caso del petróleo y combustibles en Quintana Roo, un periodo prolongado de turbosina cara puede elevar los costos operativos de las aerolíneas. No implica automáticamente boletos más caros: las tarifas también dependen de la competencia, la demanda, las coberturas de combustible y la estrategia comercial. Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) publica las tarifas nacionales de turbosina, un indicador que permitirá seguir si la tensión internacional comienza a trasladarse con mayor intensidad al mercado mexicano.
La ruta del impacto en Quintana Roo
- Aviación: un combustible más caro presiona los costos de operación.
- Transporte: el diésel incide en la distribución terrestre.
- Turismo: aerolíneas y transportistas enfrentan mayores costos.
- Consumo: una presión prolongada puede alcanzar mercancías y servicios.
El petróleo y combustibles en Quintana Roo quedan así sujetos a dos fuerzas contrarias: el riesgo geopolítico que encarece la energía y un dólar debilitado que puede contener parte del golpe en México. Mientras el estrecho de Hormuz permanezca bajo presión, el verdadero termómetro para Quintana Roo no estará solamente en el precio del Brent: habrá que observar las gasolineras, el precio del diésel, las tarifas de turbosina y los costos del transporte, cuatro variables capaces de trasladar un conflicto distante hasta la economía cotidiana del Caribe Mexicano.
