Comercios reportaron pérdidas en ventas, suspensión de operaciones, cierres y daños en equipos tras el apagón del 31 de agosto. CFE presentó una vía para reclamar bienes afectados, pero cada caso deberá ser evaluado y todavía no existe un monto público del impacto económico

El 69.2% de los negocios que participó en el levantamiento de Canaco Chetumal-Tulum reportó afectaciones por el apagón del 31 de agosto, que dejó sin suministro eléctrico durante varias horas a usuarios de Quintana Roo y otros estados del sureste. Pérdidas en ventas, suspensión de operaciones y daños en equipos aparecen entre las principales consecuencias para los comerciantes.
La Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco Servytur) Chetumal-Tulum realizó el ejercicio entre sus afiliados para dimensionar los efectos del corte eléctrico. La encuesta fue respondida por alrededor del 30% de un universo de 124 afiliados considerados en Chetumal, por lo que el 69.2% corresponde a los negocios participantes y no puede extrapolarse a todo el comercio de la capital.
Los resultados muestran que 57.7% reportó pérdidas en ventas, 38.5% suspensión de operaciones, 30.8% daños o pérdidas de equipos y mercancías y 23.1% cierre temporal del establecimiento.
El apagón ya tiene documentado parte de su impacto empresarial, pero mantiene pendiente una cifra central: cuánto dinero perdieron los negocios afectados.
Canaco planteó desde el levantamiento la necesidad de identificar los establecimientos perjudicados, conocer el tipo de daños y obtener, cuando fuera posible, una estimación económica. Hasta la información pública disponible, no existe un monto consolidado en pesos de las pérdidas ocasionadas por el apagón.
CFE presenta mecanismo para reclamar daños por apagones
La atención de los daños avanzó el 10 de septiembre, cuando representantes de Canaco y funcionarios de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) sostuvieron una mesa de trabajo en Chetumal.
Durante el encuentro, CFE presentó a los empresarios el procedimiento disponible para solicitar la reparación o pago de aparatos eléctricos y otros bienes dañados por fallas en el suministro.
El mecanismo no representa una indemnización automática. De acuerdo con el procedimiento oficial de CFE, el trámite es gratuito, se presenta en un Centro de Atención a Clientes y la solicitud debe realizarse dentro de los 15 días hábiles posteriores a la falla. La empresa establece un plazo máximo de 10 días hábiles para emitir una respuesta y la procedencia está sujeta a la revisión de cada caso.
La causa del apagón agrega un elemento al proceso. CFE atribuyó la interrupción del 31 de agosto a daños por actos de vandalismo en dos líneas de alta tensión, afectación que alcanzó a Quintana Roo, Yucatán, Campeche y Chiapas.
La regulación distingue entre daños derivados de hechos imputables al prestador del servicio y aquellos en los que se acrediten otras causas, por lo que la existencia del mecanismo de reclamación no permite asegurar que todos los daños relacionados con este apagón serán pagados por CFE. Cada expediente deberá determinar su procedencia.
Pérdidas en ventas quedan fuera de la cuantificación
El costo para los comerciantes tampoco se limita a aparatos eléctricos dañados.
El 57.7% de los participantes reportó pérdidas en ventas, 38.5% tuvo que suspender operaciones y 23.1% cerró temporalmente. Estos efectos representan un costo económico adicional que, hasta ahora, tampoco cuenta con una estimación conjunta.
Canaco y CFE acordaron identificar zonas comerciales, hoteleras y restauranteras con mayor incidencia de interrupciones eléctricas, mientras la empresa informó sobre acciones de revisión de infraestructura y trabajos de poda para reducir afectaciones y tiempos de atención.
El apagón del 31 de agosto dejó así dos pendientes para el sector comercial de Chetumal: determinar cuánto representan económicamente los daños y conocer cuántas reclamaciones serán reconocidas por CFE.
El 69.2% de afectación registrado por Canaco permite dimensionar el problema dentro de los negocios que participaron en el levantamiento. El siguiente paso de rendición de cuentas será establecer cuántos comerciantes presentan reclamaciones, qué monto concentran los daños y cuánto termina pagando o reparando CFE.
