Los manglares son uno de los ecosistemas más importantes del Caribe mexicano: refugian vida, almacenan carbono y ayudan a proteger una costa donde la presión turística y urbana sigue creciendo
Los vemos junto a una carretera, detrás de una playa o formando esa franja verde que acompaña lagunas y canales. A veces parecen estar ahí simplemente como parte del paisaje. Sin hacer ruido, los manglares en Quintana Roo cumplen todos los días una tarea enorme: protegen la costa, sirven de hogar a distintas especies y ayudan a mantener el equilibrio entre la tierra y el mar.
Este 26 de julio, con motivo del Día Internacional de la Conservación del Ecosistema de Manglares, la fecha invita a mirar con otros ojos esos bosques costeros. La conmemoración fue establecida por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), por sus siglas en inglés) en 2015 para promover su conservación y manejo sostenible.
En Quintana Roo, el tema cobra un peso especial: el estado alberga 247,017 hectáreas de manglar, aproximadamente 27.2% del total nacional, de acuerdo con la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente estatal (SEMA) y datos de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio).
Dicho de otra forma: hablar de manglares en México lleva inevitablemente al Caribe mexicano. Quintana Roo tiene la mayor superficie de este ecosistema en el país, extendida entre lagunas, bahías, costas e islas donde también se concentra buena parte de la actividad turística y urbana del estado.
¿Qué hacen los manglares por Quintana Roo?
Un manglar puede parecer quieto, pero en realidad trabaja todo el tiempo Aquí te dejamos unos datos importantes de estos grandiosos protectores:
- Sus raíces reducen la fuerza del oleaje.
- Ayudan a controlar inundaciones y disminuyen la erosión.
- Funcionan como filtros naturales.
- Forman espacios de refugio, alimentación y reproducción para peces, crustáceos, aves y otros animales.
Por eso, la importancia de los manglares va mucho más allá de conservar árboles. En una región expuesta año con año a tormentas y huracanes, forman parte de la protección costera de Quintana Roo. También almacenan carbono en su vegetación y, especialmente, en sus suelos: el llamado carbono azul, fundamental frente al cambio climático. UNESCO destaca además su papel en la biodiversidad y la seguridad alimentaria de las comunidades costeras.
Un ecosistema que ocupa poco espacio, pero hace mucho
- 905,086 hectáreas de manglar fueron estimadas en México para 2020.
- 17 estados costeros del país cuentan con este ecosistema.
- México concentra alrededor de 6% de los manglares del mundo.
- El país se ubica entre los de mayor extensión de manglar a nivel mundial.
Fuente: Conabio y Profepa.
No todos los manglares se ven iguales
Si alguna vez has recorrido una laguna o una zona costera del Caribe mexicano, quizá hayas notado que no todos esos árboles tienen la misma forma. En México predominan 4 especies de mangle y todas están consideradas amenazadas dentro de la normatividad ambiental mexicana.
Los 4 mangles más comunes en México
| Especie | Cómo reconocerlo |
|---|---|
| Mangle rojo (Rhizophora mangle) | Destaca por las raíces que parecen salir del tronco y entrar directamente al agua. |
| Mangle negro (Avicennia germinans) | A su alrededor pueden observarse raíces que sobresalen verticalmente del suelo. |
| Mangle blanco (Laguncularia racemosa) | Suele encontrarse en zonas menos inundadas del humedal. |
| Mangle botoncillo (Conocarpus erectus) | Aparece con frecuencia hacia la parte terrestre y los bordes del ecosistema. |
Y ahí empieza también la parte menos sencilla de esta historia: los manglares no existen separados de las ciudades. En Quintana Roo conviven con hoteles, viviendas, carreteras, muelles y desarrollos turísticos, por lo que su conservación aparece una y otra vez dentro de las discusiones sobre hasta dónde y bajo qué condiciones debe crecer la costa.
Punta Venado-Paamul: cuando el manglar queda entre nuevos proyectos
Unos kilómetros al sur, el manglar en Punta Venado-Paamul, en Playa del Carmen, ha estado en la conversación durante las últimas semanas.
En este corredor fueron autorizados Proyecto Venado, promovido por Residencial Punta Venado, y el Complejo Ecoturístico Riviera Maya, de Oleum Joint Ventures. Este último contempla dos hoteles, club de playa, área comercial y otra infraestructura en los predios Punta Piedra y Punta Ina Xcaret, mientras Proyecto Venado prevé habitaciones hoteleras, suites y residencias dentro de un predio de más de 111 hectáreas.
La presencia de manglares forma parte del debate ambiental de la zona. Esta misma semana, ciudadanos y organizaciones impulsaban una petición para cancelar ambos desarrollos y conservar el corredor Punta Venado-Paamul; hasta el 23 de julio reunía más de 2,700 firmas. Nuestro medio documentó también que la conservación del manglar, junto con cenotes, selva y otras especies, está entre las preocupaciones señaladas alrededor de los proyectos.
No se trata únicamente de decir sí o no al turismo. La pregunta es cómo hacer que el desarrollo conviva con ecosistemas que tardaron décadas en formarse y que cumplen funciones imposibles de reemplazar simplemente plantando árboles en otro sitio.
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Puerto Morelos: construir junto a una costa sensible
Los manglares de Puerto Morelos ayudan a entender esa convivencia. La localidad se encuentra entre el Parque Nacional Arrecife de Puerto Morelos y el Área de Protección de Flora y Fauna Manglares de Puerto Morelos, una condición que obliga a mirar con especial cuidado las obras que avanzan en su zona costera.
Uno de los casos recientes es Bella Mare Condos & Shopping Mall. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró temporalmente la obra en junio de 2025 al detectar que la edificación superaba la superficie autorizada y no cumplía con el área verde prevista.
En enero de 2026, el Ayuntamiento volvió a suspender trabajos porque encontró diferencias respecto al proyecto presentado originalmente, además de registrar antecedentes de incumplimientos ambientales. Es importante precisar que las autoridades no atribuyeron esa suspensión específicamente a la destrucción de manglar. La discusión es más amplia: ¿cómo se construye en una ciudad cuya franja costera está rodeada de ecosistemas que también necesitan espacio para sobrevivir?
“La localidad de Puerto Morelos se ubica entre dos áreas naturales protegidas […] por lo que es fundamental protegerla y conservarla”.
— Mariana Boy Tamborrell, procuradora federal de Protección al Ambiente
Mahahual: un proyecto frenado entre manglares y arrecifes
En el sur del estado, los manglares de Mahahual fueron también parte de una de las discusiones ambientales más visibles del año. El proyecto Perfect Day Mahahual, asociado a Royal Caribbean, enfrentó en enero una clausura temporal de Profepa después de que inspectores documentaran relleno y compactación de un camino rústico en vegetación costera con presencia de manglar, además de otras obras realizadas sin autorización federal de impacto ambiental.
Meses después, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) informó que la evaluación del proyecto había encontrado temas que requerían un análisis especializado sobre ecosistemas costeros y marinos. Finalmente, la empresa presentó el 19 de mayo su desistimiento del procedimiento ambiental y la dependencia concluyó el expediente.
Semarnat reiteró entonces como prioridad la protección del Sistema Arrecifal Mesoamericano, los manglares, acuíferos y ecosistemas costeros del Caribe mexicano; Este logro se consiguió, en gran medida, a la presión de la sociedad mexicana para salvaguardar el ecosistema de Quintana Roo.
Tres puntos del Caribe, una misma conversación
| Lugar | Qué pone sobre la mesa |
|---|---|
| Puerto Morelos | El crecimiento urbano junto a áreas naturales protegidas. |
| Punta Venado-Paamul | Nuevos proyectos turísticos dentro de un corredor de alta riqueza ambiental. |
| Mahahual | La expansión turística frente a ecosistemas costeros sensibles. |
Guardianes que trabajan aunque no los miremos
El Día Internacional de la Conservación del Ecosistema de Manglares nació para recordar que estos bosques costeros son especiales, vulnerables y necesarios. Mucho antes de que existieran hoteles, desarrollos inmobiliarios o ciudades frente al Caribe, sus raíces ya sostenían pequeñas formas de vida, retenían sedimentos y hacían frente al movimiento constante del agua.
Incluso, la elección del 26 de julio tiene una historia detrás: la fecha recuerda al activista ambiental Hayhow Daniel Nanoto, originario de Micronesia, quien murió en 1998 mientras participaba en Muisne, Ecuador, en una movilización para recuperar una zona de manglar afectada por un estanque camaronero ilegal. Años después, aquella jornada terminó convertida en un símbolo internacional de defensa de estos ecosistemas.
Mañana, los manglares probablemente seguirán viéndose como siempre: raíces sobre el agua, ramas entrelazadas, aves escondidas y una línea verde siguiendo la costa. Lo que puede cambiar es nuestra manera de observarlos. Porque mientras nuestro estado crece alrededor de ellos, los manglares en Quintana Roo siguen haciendo algo que han hecho durante siglos: proteger la vida que existe a ambos lados de sus raíces.
