Autoridades de Tulum denunciarán ante Profepa y Fiscalía el presunto abandono de tortugas; a la par, se evalúa el hallazgo de decenas de crías muertas en Playa Pescadores por una aparente depredación natural

Los dos casos de tortugas marinas en Tulum registrados entre el 6 y 7 de agosto no solo serán investigados por las autoridades: también abren interrogantes sobre la eficacia de los mecanismos de protección que operan durante la temporada de anidación, luego del hallazgo de ejemplares en un contenedor de basura de Plaza Andador y de decenas de crías muertas en Playa Pescadores, dentro del Parque del Jaguar.
La Dirección de Sustentabilidad y Ecología de Tulum informó que dará vista a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y a la Fiscalía General del Estado (FGE) de Quintana Roo para esclarecer el primer caso. Sin embargo, permanece pendiente determinar cómo llegaron los ejemplares al contenedor, de dónde provenían y si algún protocolo de vigilancia pudo haber detectado previamente lo ocurrido.
Personal municipal acudió a Plaza Andador después de que fotografías del hallazgo circularon públicamente, pero cuando realizó la inspección las tortugas ya no estaban en el lugar. La revisión de cámaras de videovigilancia será una de las herramientas para reconstruir los hechos.
Vigilancia de tortugas en Tulum, bajo cuestionamiento
El municipio cuenta con el programa Kanan Aak (“Cuidadores de Tortugas”), mediante el cual se realizan recorridos durante la temporada de anidación para proteger nidos, hembras y crías. Su responsable, la bióloga Rocío Peralta Galicia, ha señalado que la extensión del litoral hace necesaria también la colaboración de ciudadanos, trabajadores, empresarios y visitantes.
La existencia de estas acciones coloca ahora otra pregunta sobre la mesa: qué cobertura real tienen los recorridos, cuántas personas están destinadas a la vigilancia, cuáles son sus horarios y qué ocurre cuando un incidente se registra fuera de su radio de supervisión.
La protección tampoco corresponde exclusivamente al municipio. Profepa tiene atribuciones de inspección y vigilancia sobre tortugas marinas y señala que todas las especies presentes en México se encuentran en peligro de extinción conforme a la NOM-059-SEMARNAT-2010. La dependencia también establece que estos ejemplares requieren vigilancia durante las temporadas de anidación.
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“Debido a los kilómetros de litoral de Tulum, la participación de ciudadanos, trabajadores, empresarios y visitantes resulta indispensable”.
— Rocío Peralta Galicia, responsable del programa Kanan Aak


Dos casos, responsabilidades todavía por determinar
El segundo hecho ocurrió en Playa Pescadores, donde fueron localizadas decenas de crías muertas. La explicación preliminar difundida apunta a una posible depredación natural por fauna silvestre, principalmente aves, escenario distinto al del contenedor. Hasta ahora no existe confirmación oficial de que ambos acontecimientos estén relacionados.
| Lo que existe | Lo que falta esclarecer |
|---|---|
| Programa municipal de protección | Cobertura efectiva de los recorridos |
| Vigilancia en temporada de anidación | Personal, horarios y zonas supervisadas |
| Protocolos de protección | Si se activaron en ambos casos |
| Autoridades municipales y federales | Cómo se coordinan ante incidentes |
| Investigación anunciada | Responsabilidades, en caso de acreditarse omisiones |
Parque del Jaguar ya registró otro caso
Los cuestionamientos tienen un antecedente. En septiembre de 2025 fueron encontradas crías de tortuga muertas en el Parque del Jaguar, mientras imágenes difundidas mostraron huellas de neumáticos sobre la arena y generaron señalamientos sobre el tránsito vehicular en áreas de anidación. Los acontecimientos actuales vuelven a colocar la atención en los resultados de la vigilancia. Profepa sostiene que la protección de las tortugas marinas requiere acciones permanentes y coordinación entre autoridades ambientales y de seguridad.
Por ello, además de determinar qué ocurrió con los ejemplares encontrados esta semana, queda por establecer si los mecanismos existentes son suficientes, cómo se evalúa su efectividad y qué medidas se modificarán después de estos episodios. La investigación podrá determinar responsabilidades individuales; la rendición de cuentas deberá explicar también si los sistemas diseñados para prevenir afectaciones funcionaron como estaban previstos.
