Claudia Sheinbaum confirmó que se prepara el traslado desde Argentina del contralmirante señalado como uno de los presuntos líderes de “Los Primos”; su regreso pondrá frente a la justicia mexicana a una pieza central de la trama de huachicol fiscal que alcanzó mandos navales, aduanas y operadores privados.

Fernando Farías Laguna durante su trayectoria en la Secretaría de Marina
Fernando Farías Laguna es señalado junto con su hermano Manuel Roberto dentro de la investigación sobre la estructura conocida como “Los Primos”.

El regreso de Fernando Farías Laguna a México colocará bajo jurisdicción nacional a uno de los principales señalados en la trama de huachicol fiscal investigada por la Fiscalía General de la República (FGR) y puede abrir una nueva etapa para determinar hasta dónde llegó una estructura que habría involucrado a mandos navales, funcionarios aduaneros, empresarios y operadores civiles.

La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este martes 18 de agosto que se prepara el traslado del contralmirante desde Argentina, donde permanece detenido desde el pasado 23 de abril. Aunque versiones difundidas desde la noche del lunes aseguraban que Farías Laguna ya viajaba hacia territorio mexicano, la mandataria precisó que el movimiento todavía no había comenzado.

“Todavía no está en traslado, pero todo parece indicar que sí va a haber un traslado. No sé si el día de hoy, mañana o pasado, pero todo parece indicar que sí”, declaró durante su conferencia matutina.

Sheinbaum anticipa el regreso de Farías Laguna a México

Sheinbaum pidió además a la Fiscalía General de la República y a la Secretaría de Relaciones Exteriores ofrecer información sobre el procedimiento, que mantiene pendiente el momento exacto en que Fernando Farías Laguna quedará finalmente a disposición de las autoridades mexicanas.

La definición del proceso ocurre casi cuatro meses después de su captura en Buenos Aires y coloca nuevamente en primer plano una investigación que ya rebasa la responsabilidad individual del contraalmirante: el expediente ha revelado indicios de una estructura que presuntamente aprovechó posiciones dentro de la Marina y las aduanas para facilitar el ingreso irregular de hidrocarburos al país.

Además, medios argentinos y mexicanos han informado que el juicio para resolver formalmente la extradición está previsto para el 27 de agosto, por lo que todavía existen interrogantes sobre el mecanismo mediante el cual podría concretarse su regreso.

Farías Laguna, una pieza pendiente dentro del caso

La importancia de Fernando Farías Laguna no radica solamente en su rango dentro de la Secretaría de Marina. La FGR lo ubica junto con su hermano, el vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, dentro de la estructura conocida como “Los Primos”, investigada por delincuencia organizada con fines de cometer delitos en materia de hidrocarburos.

Ambos son sobrinos políticos del exsecretario de Marina Rafael Ojeda Durán, quien encabezó la dependencia durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

De acuerdo con investigaciones periodísticas basadas en la causa penal 305/2025, la Fiscalía atribuye a los hermanos la creación de una estructura de control sobre áreas estratégicas de distintas aduanas, mediante la cual habría se facilitó el ingreso irregular de hidrocarburos y evadir las obligaciones fiscales correspondientes.

La investigación ha alcanzado a funcionarios y operaciones en aduanas marítimas como Tampico, Altamira, Manzanillo, Lázaro Cárdenas, Guaymas, Veracruz y Ensenada.

El caso dejó así de representar únicamente una investigación contra dos altos mandos navales: expuso un sistema que, según las indagatorias, necesitaba de funcionarios, operadores civiles y empresas para mantener en funcionamiento el tráfico de combustible.

El buque que expuso la dimensión del huachicol fiscal

Una de las operaciones que permitió dimensionar el fenómeno ocurrió en marzo de 2025, cuando autoridades federales aseguraron en el puerto de Tampico el buque Challenge Procyon, relacionado con el ingreso de aproximadamente 10 millones de litros de diésel.

La investigación posterior permitió reconstruir presuntas conexiones entre operadores privados, funcionarios aduaneros y mandos vinculados con la Marina.

Las indagatorias conocidas hasta ahora apuntan a que el combustible podía ingresar al país mediante declaraciones aduaneras que no correspondían con el producto transportado, mecanismo que permitía reducir o evitar el pago de impuestos.

Investigaciones periodísticas posteriores han mostrado que la estructura del huachicol fiscal fue considerablemente mayor que una operación aislada. Una reconstrucción de N+ ubicó su funcionamiento entre 2022 y 2025 y documentó una estructura integrada por empresas, mandos intermedios, militares en retiro y funcionarios de distintas aduanas.

Solamente en la aduana de Tampico, la investigación habría identificado alrededor de 24.5 millones de pesos en sobornos entre 2024 y 2025.

Del Challenge Procyon a una red logística nacional

El aseguramiento del Challenge Procyon no terminó en el puerto de Tampico. Las investigaciones posteriores de la Fiscalía General de la República permitieron seguir parte de la ruta terrestre del combustible y localizar pipas, contenedores, empresas y puntos de almacenamiento relacionados con la operación en distintos estados del país.

Las indagatorias rastrearon unidades procedentes de la operación del buque en Tamaulipas, Tabasco, Veracruz, Sinaloa y Chiapas, una dispersión territorial que muestra que el esquema investigado necesitaba mucho más que el ingreso irregular del combustible por una aduana marítima. Para llevarlo hasta el mercado requería transporte, almacenamiento, empresas receptoras y mecanismos para incorporarlo posteriormente a circuitos comerciales.

La investigación también identificó puntos en la Ciudad de México donde presuntamente mezclaban el diésel de procedencia irregular con combustible adquirido legalmente. El mecanismo habría permitido diluir el origen del producto antes de colocarlo nuevamente en circulación, agregando otro eslabón a una cadena que comenzaba en los puertos, pero podía extenderse cientos de kilómetros tierra adentro.

Esta dimensión logística resulta relevante para entender el alcance del expediente contra Fernando Farías Laguna. Si las acusaciones de la FGR se sostienen ante los tribunales, el huachicol fiscal investigado alrededor de “Los Primos” no habría funcionado como una sucesión de operaciones aisladas, sino mediante una estructura capaz de conectar aduanas, transporte terrestre, centros de almacenamiento, empresas y puntos de distribución en diferentes regiones del país.

La otra incógnita del Challenge Procyon: cuánto combustible transportaba

Incluso la cantidad de combustible que llegó a México a bordo del Challenge Procyon permanece bajo discusión.

Cuando las autoridades federales informaron sobre el aseguramiento realizado en marzo de 2025, reportaron aproximadamente 10 millones de litros de diésel. Sin embargo, documentos aduaneros y marítimos obtenidos posteriormente por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) apuntaron a una cantidad considerablemente mayor.

De acuerdo con esa investigación, el buque habría arribado con 20 millones 944 mil litros de combustible, prácticamente el doble de lo informado inicialmente por el Gobierno federal. La diferencia abre otra pregunta dentro de un expediente ya marcado por la complejidad de las operaciones aduaneras: qué ocurrió con el resto del cargamento si la documentación corresponde efectivamente al mismo viaje y operación investigados.

La discrepancia no demuestra por sí misma el destino irregular de esos millones de litros adicionales, pero amplía las interrogantes sobre la trazabilidad del cargamento y sobre la capacidad de las autoridades para reconstruir completamente la operación.

El Challenge Procyon adquiere así una relevancia mayor que la de un decomiso histórico. El buque funciona como una puerta de entrada para reconstruir una cadena que habría comenzado en el mar, atravesado las aduanas y continuado por carreteras, patios de almacenamiento y empresas en distintos puntos del territorio nacional.

Por eso, el eventual regreso de Fernando Farías Laguna coloca frente a la justicia mexicana una pregunta que rebasa al propio contraalmirante: quiénes participaron en cada uno de esos eslabones y hasta dónde llegó realmente la estructura que hizo posible mover, ocultar y comercializar el combustible.

De prófugo internacional a detenido en Argentina

Fernando Farías Laguna permaneció prófugo después de que las autoridades mexicanas obtuvieron una orden de aprehensión en su contra. Interpol activó posteriormente una ficha roja para localizarlo internacionalmente.

El 23 de abril de 2026 fue detenido en Argentina mediante un operativo realizado con cooperación de autoridades mexicanas y argentinas.

Las autoridades señalaron entonces que utilizaba documentación falsa. Desde su captura permanece bajo custodia argentina mientras México busca que sea entregado para enfrentar el proceso penal pendiente.

Su defensa ha cuestionado la investigación mexicana y sostiene que existen otras personas que deberían ser investigadas dentro de la trama. Farías Laguna también solicitó protección en Argentina argumentando riesgos para su seguridad en caso de regresar a México.

Mientras tanto, su hermano Manuel Roberto Farías Laguna ya permanece recluido en el penal federal del Altiplano y enfrenta el proceso correspondiente.

El regreso puede cambiar el centro de la investigación

La llegada de Fernando Farías Laguna a México tendría una consecuencia inmediata: permitiría que uno de los presuntos dirigentes de Los Primos comparezca directamente ante el sistema judicial mexicano y responda a las acusaciones de la FGR.

La dimensión alcanzada por las investigaciones obliga a determinar hasta dónde llegó la estructura que permitió operar el huachicol fiscal y cuáles fueron los niveles de responsabilidad dentro de las instituciones involucradas.

La propia Fiscalía ha descrito una estructura que habría ejercido control sobre posiciones estratégicas. Eso plantea una pregunta que rebasa a los hermanos Farías Laguna: cómo pudo funcionar durante años un esquema de esa magnitud dentro de instalaciones, aduanas y puertos bajo vigilancia del Estado.

Las investigaciones conocidas también han colocado bajo escrutinio movimientos financieros, empresas y mecanismos utilizados presuntamente para introducir y comercializar combustible de contrabando.

Por ello, el eventual regreso del contraalmirante no representa el cierre de la investigación, sino que podría significar todo lo contario.

El caso entra en una etapa de definiciones

México todavía espera que se concrete el procedimiento que permita tener a Fernando Farías Laguna bajo jurisdicción nacional. Argentina mantiene por ahora el control sobre el detenido y su defensa insiste en que la extradición todavía no se ha ejecutado.

Cuando finalmente ocurra, el expediente del huachicol fiscal llegará a un punto distinto. La justicia mexicana tendrá frente a sí a los dos hermanos señalados como presuntos dirigentes de “Los Primos”, mientras permanece abierta una cuestión de mayor alcance: si el proceso se concentrará en los operadores ya identificados o permitirá reconstruir toda la cadena institucional, empresarial y financiera que hizo posible el contrabando de combustible.

La llegada de Fernando Farías Laguna, por tanto, puede ser menos el final de una persecución internacional que el comienzo de la etapa en la que la investigación tendrá que establecer hasta dónde llegaba realmente la red.

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