Ángel Eduardo R. J. era considerado objetivo prioritario en Quintana Roo; autoridades lo relacionan con el ataque a El Camarón Guasaveño y otras agresiones contra establecimientos de Playa del Carmen.

Ángel Eduardo R. J., alias “El Ruso”, señalado por las autoridades como presunto líder de una célula relacionada con ataques contra bares y restaurantes de Playa del Carmen, fue detenido el pasado 5 de agosto en Zapopan, Jalisco.

Hasta antes de su captura, “El Ruso” formaba parte de la lista de Objetivos Prioritarios Generadores de Violencia en Quintana Roo. Su rango de operación, de acuerdo con información de las investigaciones, comprendía Playa del Carmen y mantenía conexiones en Tulum, Cancún y municipios del sur del estado.

Uno de los hechos con los que se le relaciona es el ataque perpetrado el 14 de junio contra el restaurante El Camarón Guasaveño, en Playa del Carmen, donde un trabajador murió y tres personas más resultaron lesionadas.

Dos días después del ataque, el 16 de junio, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó durante la conferencia matutina del Gobierno federal que los videos de los hechos constituían uno de los principales elementos para avanzar en las investigaciones.

En las grabaciones se observa a los responsables accionar un arma de fuego en ráfaga contra el establecimiento.

Una sucesión de ataques contra establecimientos

El ataque contra El Camarón Guasaveño no fue un hecho aislado. Previamente se habían registrado agresiones con características similares contra los bares Congo, el 28 de mayo; El Pretexto, el 3 de junio, y La Santa, el 4 de junio. En este último establecimiento también murió una persona.

De acuerdo con las líneas de investigación, las agresiones buscaban coaccionar a propietarios de establecimientos para obligarlos a permitir la comercialización de drogas y pagar cuotas a cambio de continuar operando.

Elementos de seguridad resguardan El Camarón Guasaveño tras uno de los ataques contra bares y restaurantes en Playa del Carmen.
Elementos de seguridad resguardan El Camarón Guasaveño tras uno de los ataques contra bares y restaurantes en Playa del Carmen.

García Harfuch informó entonces que autoridades federales trabajaban de manera coordinada con la Fiscalía General del Estado (FGE) de Quintana Roo para esclarecer los ataques, investigados por su posible relación con esquemas de extorsión y cobro de piso en Playa del Carmen.

Posteriormente, las investigaciones desarrolladas por las autoridades federales y la FGE ubicaron a Ángel Eduardo R. J. como presunto líder de la célula responsable de estas agresiones.

Antecedentes desde Chetumal y Playa del Carmen

El historial de Ángel Eduardo R. J. en Quintana Roo se remonta varios años. Cuenta con antecedentes relacionados con narcomenudeo en Chetumal entre 2008 y 2013. Para 2014 se documentó su presencia en Playa del Carmen. El 26 de abril de aquel año las autoridades lo detuvieron en posesión de distintas cantidades de droga y lo relacionaron con actividades del Cártel de Sinaloa.

El Ruso Ángel Aguirre es custodiado por agentes armados junto a un vehículo oficial.
La detención del exgobernador de Guerrero lleva al terreno judicial una nueva línea del caso Ayotzinapa: el presunto ocultamiento o destrucción de evidencia audiovisual relacionada con la noche de Iguala.

Sin embargo, una fuente consultada para esta información señaló que las investigaciones más recientes establecieron presuntos vínculos de “El Ruso” con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), cuya presencia en Quintana Roo se ha documentado durante los últimos años.

La diferencia entre ambos señalamientos forma parte de la evolución de sus presuntas relaciones criminales y se precisará conforme avance el proceso judicial y las autoridades presenten los elementos de la investigación.

Queda a disposición de un juez

Finalmente, tras su captura en Zapopan, Ángel Eduardo R. J. quedó a disposición del juez que ordenó su aprehensión. La autoridad judicial determinará su situación jurídica conforme a los delitos que se le imputen y los elementos que presente la Fiscalía.

Su detención representa un avance en las investigaciones sobre una cadena de ataques contra establecimientos de Playa del Carmen. Al mismo tiempo, el caso permite observar cómo las autoridades vinculan estas agresiones con un esquema más amplio en el que convergen violencia, extorsión, cobro de piso y control de la venta de drogas.

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