El descubrimiento ocurrió durante un operativo relacionado con el homicidio de dos habitantes de Felipe Carrillo Puerto y la privación de la libertad de 13 personas. Es el tercer centro de vigilancia clandestina detectado en el sur del estado.

Fuerzas estatales y federales localizaron un centro clandestino de vigilancia en Bacalar desde el que presuntamente se monitoreaban cámaras instaladas en diferentes puntos de Chetumal, Subteniente López, Bacalar y comunidades rurales del sur de Quintana Roo.

El hallazgo ocurrió durante un operativo que las corporaciones mantienen desde la tarde del jueves en Bacalar y sus alrededores. El despliegue busca localizar a los responsables del homicidio de Néstor Poot y Daysi Pech, habitantes de Felipe Carrillo Puerto asesinados cerca de la comunidad de Buenavista, así como esclarecer la privación de la libertad de 13 personas registrada en las inmediaciones de esa misma localidad.

Como parte de los resultados preliminares, las fuerzas de seguridad aseguraron al menos cuatro viviendas presuntamente utilizadas para almacenar drogas y armas. Sin embargo, entre los hallazgos destaca el centro clandestino de monitoreo, debido a que habría permitido mantener vigilancia sobre diferentes puntos estratégicos del sur del estado.

Cámaras “parásitas”: una red para monitorear a las autoridades

Las cámaras conectadas al centro clandestino han sido denominadas por las autoridades como “parásitas”, debido a que son instaladas en postes y otro tipo de infraestructura pública sin formar parte de los sistemas oficiales de videovigilancia.

De acuerdo con las líneas de investigación, grupos delictivos utilizan estos dispositivos para conocer y monitorear los movimientos y actividades de las autoridades. De esta manera, la videovigilancia deja de funcionar únicamente como una herramienta de seguridad y se convierte también en un recurso de contrainteligencia para quienes buscan anticipar operativos o desplazamientos policiales.

Elementos de seguridad inspeccionan un camión de carga durante un operativo relacionado con cámaras de vigilancia clandestinas en Bacalar, Quintana Roo.
Elementos de seguridad inspeccionaron vehículos durante el operativo desplegado en Bacalar tras la detección de cámaras de vigilancia clandestinas.

En este caso, el centro localizado en Bacalar habría permitido observar cámaras distribuidas no solamente en ese municipio, sino también en Chetumal, Subteniente López y diferentes comunidades rurales.

El hallazgo, por lo tanto, no se limita al descubrimiento de cámaras instaladas irregularmente. La existencia de un punto desde el cual podían concentrarse las imágenes revela una estructura organizada de monitoreo con alcance en distintas localidades del sur de Quintana Roo.

Es el tercer centro clandestino de vigilancia detectado en el sur

El centro clandestino de vigilancia en Bacalar no constituye el primer hallazgo de este tipo. De acuerdo con los antecedentes disponibles, es el tercero con características similares detectado en el sur de Quintana Roo.

En febrero de este año, las autoridades localizaron otro centro en Subteniente López, desde donde eran monitoreadas 24 cámaras distribuidas en 17 puntos de Chetumal y de esa localidad fronteriza.

Existe, además, un antecedente de mayor alcance. En 2023, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador informó sobre el hallazgo en Chetumal de un centro clandestino de videovigilancia operado por la delincuencia organizada.

Por sus características, aquella infraestructura fue comparada con un C5 clandestino y su capacidad de observación alcanzaba incluso el aeropuerto de Chetumal.

Los tres casos permiten identificar un patrón: cámaras colocadas fuera de los sistemas oficiales de seguridad y centros desde los cuales presuntamente se concentra información sobre movimientos en puntos estratégicos del sur del estado.

La recurrencia de estos hallazgos plantea una dimensión adicional del problema de seguridad. Las autoridades no sólo enfrentan a grupos capaces de ejercer violencia, sino también estructuras que recurren a tecnología para obtener información sobre el territorio y los movimientos de las propias corporaciones de seguridad.

El operativo también genera denuncias ciudadanas

Mientras continúan las acciones de seguridad en Bacalar y sus comunidades rurales, el despliegue también ha generado denuncias ciudadanas por presuntos abusos de autoridad.

Los señalamientos están relacionados con revisiones a vehículos y viviendas que los denunciantes consideran irregulares. Hasta el momento, las autoridades no han presentado un balance definitivo del operativo ni se han pronunciado sobre estas acusaciones.

Por ahora, la información disponible sigue siendo preliminar. Tanto el número de inmuebles asegurados como las características y el alcance del centro de monitoreo deberán confirmarse cuando las instituciones participantes presenten oficialmente los resultados del despliegue.

Mientras eso ocurre, el hallazgo de Bacalar se suma a los registrados previamente en Subteniente López y Chetumal y muestra que las redes clandestinas de videovigilancia se han convertido en un elemento recurrente dentro del escenario de seguridad del sur de Quintana Roo.

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