Jorge Portilla sostuvo que la vialidad fue solicitada por los 173 integrantes del ejido Jacinto Pat como parte de un acuerdo con Tren Maya y Sedena. La obra se extiende hacia la carretera Tulum-Cobá, recibió una exención ambiental de Semarnat y ya presenta trabajos con maquinaria pesada y pavimento

Jorge Portilla Mánica rechazó que el camino abierto en terrenos del ejido Jacinto Pat corresponda al libramiento de Tulum. Aseguró que se trata de una vía sacacosecha solicitada por los ejidatarios para ingresar a sus parcelas.
Portilla explicó que los 173 integrantes del ejido alcanzaron un acuerdo en marzo de 2022 con la empresa Tren Maya. Permitieron el paso de las vías del Tramo 5 Sur por sus terrenos. La Secretaría de la Defensa Nacional construiría el camino como parte del compromiso.
Camino sacacosecha tendría 16 kilómetros
La dimensión de la obra amplía el alcance de la declaración de Portilla.
Reportes recientes señalan que el camino tiene una longitud de 16 kilómetros. El trazo parte de la zona de Jacinto Pat y avanza hacia la carretera Tulum-Cobá, en el sector de Rancho Viejo.
Otras estimaciones de organizaciones ambientales colocan su extensión cerca de los 20 kilómetros. La ruta coincide parcialmente con el tramo norte de un antiguo proyecto de libramiento carretero.
El camino no rodea por completo la ciudad de Tulum. Su recorrido tampoco corresponde a los 26 kilómetros contemplados en el libramiento original.
La extensión sí muestra una vialidad de largo alcance dentro de una zona de selva vinculada con el sistema de cuevas y ríos subterráneos Sac Actún.
Obra avanza con maquinaria y pavimento
Los trabajos no se limitan a la rehabilitación superficial de una brecha y organizaciones ambientales han documentado desmonte, maquinaria pesada, nivelación del terreno y pavimentación sobre roca caliza.
La obra tendría siete metros de ancho, de acuerdo con la información presentada por el Centro Mexicano de Derecho Ambiental y Greenpeace México. Los grupos alertaron sobre riesgos de hundimientos, afectaciones a cavernas y contaminación del acuífero.
La Sedena no ha informado públicamente cuántos kilómetros ya fueron pavimentados ni cuál será la superficie final de rodamiento.
Tampoco se ha difundido el plano completo con el punto exacto de origen, la salida y los terrenos ejidales conectados por la ruta.
Semarnat permitió la obra sin una MIA
El Camino Jacinto Pat avanza sin una Manifestación de Impacto Ambiental específica.
Semarnat otorgó una exención bajo el argumento de que se trataba de la mejora o rehabilitación de un camino rural existente. La resolución permitió que el proyecto no fuera sometido al procedimiento ordinario de evaluación ambiental.
El expediente presentado ante Semarnat tendría que precisar la longitud, el ancho, el trazo y las obras previstas.
También tendría que establecer si la pavimentación formaba parte de la rehabilitación autorizada.
La diferencia es relevante. Una brecha rural mejorada no tiene el mismo alcance que una vialidad pavimentada de 16 kilómetros abierta con maquinaria pesada.


Profepa clausuró el desmonte en 2025
Profepa no otorgó la exención ambiental ni prometió la construcción del camino.
La dependencia clausuró en abril de 2025 trabajos de desmonte relacionados con la apertura de la vía. La inspección constató remoción de vegetación de selva mediana subperennifolia y presencia de palma chit, especie protegida.
Profepa señaló entonces que los responsables debían presentar autorizaciones de impacto ambiental, cambio de uso de suelo y remoción de vegetación forestal.
La obra continuó después bajo una exención concedida por Semarnat como rehabilitación de un camino rural.
Promesa federal a ejidatarios
La versión de Portilla ubica el origen del proyecto en el acuerdo entre los ejidatarios, Tren Maya y Sedena.
Organizaciones ambientales ofrecen otro elemento. Señalan que la entonces titular de Semarnat, María Luisa Albores, se comprometió con los propietarios de las tierras a gestionar un camino de siete metros de ancho para permitir la construcción del Tramo 5 del Tren Maya.
Ambas versiones coinciden en que la vialidad surgió como una compensación o compromiso con los integrantes del ejido Jacinto Pat y el contraste aparece en el alcance de los trabajos.
Jorge Portilla sostiene que se trata de un camino sacacosecha. La obra reportada alcanza 16 kilómetros, se dirige hacia la carretera Tulum-Cobá, utiliza maquinaria pesada y ya presenta pavimentación.
El expediente de Semarnat deberá mostrar si esas características fueron informadas al solicitar la exención de MIA.
