Después de recorrer las 32 entidades para presentar los resultados de sus primeros dos años de gobierno, la presidenta cerró en el Zócalo con un discurso centrado en soberanía y derechos sociales; concluida la gira, el siguiente paso será contrastar los anuncios con su ejecución.

Claudia Sheinbaum cerró este domingo en el Zócalo capitalino su gira nacional de rendición de cuentas, después de recorrer las 32 entidades del país para presentar los resultados de sus primeros dos años de gobierno.
El último acto tuvo un tono distinto al de buena parte del recorrido. Más que concentrarse únicamente en obras y programas, la presidenta aprovechó la coincidencia con el aniversario de la consumación de la Independencia para colocar la soberanía, la libertad, la igualdad y la democracia como ejes de su mensaje.
“Los mexicanos no queremos injerencias, ni intervencionismo, ni violación a nuestra territorialidad”, afirmó Sheinbaum durante el cierre.
De acuerdo con la propia mandataria, cerca de 850 mil personas participaron en las asambleas realizadas durante la gira, un formato con el que el Gobierno federal llevó su Segundo Informe a cada entidad antes de regresar a la capital del país.
Del balance estatal al discurso nacional
Durante septiembre, Sheinbaum utilizó cada parada para presentar programas, inversiones y proyectos correspondientes a los estados visitados. El Zócalo sirvió para cerrar ese recorrido con una lectura más amplia de los primeros dos años de su administración.
La presidenta hizo un recuento de las reformas constitucionales aprobadas durante su gobierno y mencionó cambios relacionados con derechos sociales, igualdad sustantiva de las mujeres, energía, agua, democracia y soberanía.
También incluyó la reducción gradual de la jornada laboral hasta alcanzar las 40 horas semanales en 2030, así como las reformas que impedirán la reelección consecutiva y el nepotismo electoral a partir de los procesos electorales de ese mismo año.
El énfasis en la soberanía tampoco apareció únicamente en el cierre. Sheinbaum había recurrido al mismo concepto durante distintas etapas de su recorrido nacional, particularmente al hablar de la relación de México con otros países y de su rechazo a cualquier intervención extranjera.


De los anuncios al seguimiento
La gira permitió al Gobierno federal presentar sus resultados desde los estados y colocar los compromisos de cada territorio dentro de una narrativa nacional. Con el recorrido terminado, sin embargo, comienza una etapa distinta para la rendición de cuentas.
Los proyectos y anuncios presentados durante septiembre podrán medirse ahora a partir de elementos concretos: avances de obra, ejercicio de recursos públicos, cumplimiento de plazos y resultados de los programas anunciados.
Sheinbaum adelantó previamente que, concluido el recorrido por las entidades, retomará los informes semanales y las giras de supervisión de obras y acciones de gobierno.
El Segundo Informe deja así de ser únicamente un ejercicio de comunicación. Una vez terminadas las asambleas, el seguimiento permitirá contrastar los compromisos presentados en cada estado con su avance durante el resto del sexenio.
