Los mercados financieros elevaron la expectativa de un incremento de 25 puntos base en la tasa de la Reserva Federal; el movimiento coloca bajo atención al peso mexicano, los energéticos y una actividad turística de Quintana Roo estrechamente vinculada con Estados Unidos

Quintana Roo entra esta semana en un entorno de mayor presión financiera internacional, con el dólar, los precios de los energéticos y el costo del financiamiento como principales indicadores a seguir, ante la expectativa de que la Reserva Federal de Estados Unidos incremente nuevamente su tasa de interés.
La atención está puesta en la reunión que la Fed inicia este martes 15 de septiembre y cuya decisión será anunciada mañana miércoles. Los mercados han elevado sus apuestas por un incremento de 25 puntos base, después de que nuevos datos de inflación y el aumento de los precios de la energía modificaran las expectativas sobre la política monetaria estadounidense.
Quintana Roo, pendiente del dólar y la decisión de la Fed
El movimiento tiene una conexión directa con México y particularmente con Quintana Roo por la importancia que mantiene Estados Unidos como mercado para la actividad turística del Caribe Mexicano. Cambios en la relación peso-dólar inciden tanto en el gasto de los visitantes internacionales como en operaciones empresariales vinculadas con insumos, servicios y compromisos establecidos en moneda estadounidense.
Para el sector turístico, el tipo de cambio será uno de los primeros indicadores a seguir después de la decisión de la Fed. Un dólar fortalecido aumenta la capacidad de compra del visitante estadounidense en México, mientras que para las empresas locales también representa mayores costos cuando adquieren productos, equipamiento o servicios cotizados en esa moneda.
Energéticos presionan los costos de operación
A este panorama se suma el incremento de los energéticos, factor que ha contribuido a elevar nuevamente las presiones inflacionarias en Estados Unidos. Su impacto rebasa los mercados financieros debido a que los precios de combustibles y energía forman parte de los costos de transportación, movilidad y operación de diferentes actividades económicas.
En Quintana Roo, donde buena parte de la actividad económica gira alrededor del turismo y los servicios, estos movimientos alcanzan a hoteles, restaurantes, transportistas, proveedores y empresas relacionadas con la atención de visitantes. El comportamiento de combustibles, electricidad, suministros y productos importados tiene incidencia en sus costos de operación.
Banco de México también observa el entorno internacional
México también mantiene la atención sobre la decisión estadounidense. El Banco de México deberá considerar el nuevo entorno internacional junto con el comportamiento de la inflación nacional y del peso para sus próximas determinaciones de política monetaria.
La diferencia entre las tasas de México y Estados Unidos es uno de los elementos observados por los mercados para decidir dónde colocar capitales. Por ello, un incremento de la tasa estadounidense puede generar movimientos en el mercado cambiario y modificar las condiciones financieras que enfrentan empresas y consumidores.
Financiamiento e inversiones, otro punto de atención
Para Quintana Roo, el financiamiento constituye otro punto de atención debido al volumen de inversiones hoteleras, inmobiliarias y de servicios que se desarrollan en el estado. Tasas internacionales más elevadas encarecen el acceso al capital, particularmente en operaciones vinculadas con financiamiento en dólares.
La repercusión también alcanza a los consumidores. Variaciones en el dólar y mayores costos energéticos pueden trasladarse a productos importados, transporte y diferentes servicios, mientras que las condiciones de las tasas terminan influyendo en el costo del crédito.
La decisión de la Reserva Federal prevista para este miércoles 16 de septiembre marcará el siguiente movimiento de los mercados. Para Quintana Roo, los indicadores inmediatos serán el comportamiento del peso frente al dólar, los precios de los energéticos y la reacción de los sectores turístico y empresarial ante las nuevas condiciones financieras internacionales.
