La magistrada concluye este 31 de agosto casi una década en la Sala Superior; hasta ahora no existe un procedimiento anunciado para sustituirla y la interpretación del oficialismo coloca la renovación de su asiento en la elección judicial de 2028

Mónica Aralí Soto Fregoso concluye este 31 de agosto su encargo como magistrada de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), tras presentar su renuncia anticipada y cerrar casi una década en el máximo órgano jurisdiccional electoral del país. Su salida deja una vacante para la cual el Senado no ha anunciado hasta ahora un procedimiento de sustitución inmediata.
Aunque desde el Senado se planteó inicialmente que la situación sería atendida durante los primeros días de septiembre, no se ha dado a conocer una convocatoria o proceso para designar a quien ocupe inmediatamente el lugar de Mónica Soto en el TEPJF. La interpretación expresada posteriormente desde Morena apunta a que la magistratura permanezca vacante hasta la elección judicial de 2028.
La Comisión Permanente del Congreso aprobó el pasado 19 de agosto la renuncia con 26 votos a favor, cinco en contra y cinco abstenciones, estableciendo que tendría efectos a partir del 31 de agosto. Durante la discusión, legisladores de oposición cuestionaron las condiciones constitucionales de la separación, mientras Morena y sus aliados defendieron que el Tribunal puede continuar funcionando pese a la vacante.
Senado habló de septiembre, pero no anuncia proceso para relevar a Mónica Soto
La entonces vicepresidenta de la Mesa Directiva del Senado, Verónica Camino Farjat, declaró el 18 de agosto que la Cámara alta atendería el asunto durante los primeros días de septiembre, una vez concretada la salida de la magistrada.
Camino Farjat señaló que el Senado tendría que seguir el procedimiento establecido legalmente para atender la vacante. Hasta el cierre de agosto, no obstante, no se ha anunciado públicamente el inicio de un proceso para seleccionar o designar a una sustituta de Mónica Soto.
El escenario comenzó a perfilarse hacia otra dirección después de la renuncia. El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, sostuvo que la vacante deberá renovarse hasta la elección judicial de 2028, al considerar que los artículos transitorios de la reforma judicial establecen que los cargos que no fueron renovados mediante las elecciones de 2025 deberán hacerlo en el siguiente proceso.
Vacante de Mónica Soto abre discusión jurídica
La reforma judicial incorporó un mecanismo para cubrir determinadas vacantes definitivas en el Poder Judicial: que la persona del mismo género que haya obtenido el segundo mayor número de votos en la elección correspondiente ocupe el cargo.
El caso de Soto presenta una particularidad: ella no llegó a la Sala Superior mediante elección popular. Fue elegida por el Senado en octubre de 2016, por lo que no existe un segundo lugar de aquella designación que pueda asumir automáticamente su magistratura bajo la nueva fórmula electoral.
Especialistas han señalado por ello que existe una discusión sobre cómo aplicar las nuevas reglas constitucionales a una magistratura originada bajo el sistema anterior. Una de las interpretaciones coloca la renovación de esa plaza en 2028, cuando se realizará el siguiente proceso electoral judicial.
La discusión, por tanto, ya no se concentra solamente en quién sustituirá a Mónica Soto, sino en determinar si debe existir un relevo antes de 2028.
Morena apunta a mantener la vacante hasta 2028
Monreal ha sostenido que la Sala Superior del TEPJF puede funcionar con cinco integrantes y que las plazas pendientes pueden esperar hasta la elección de 2028. Durante la discusión de la renuncia en la Comisión Permanente, legisladores de Morena también defendieron que la reducción en el número de magistrados no impide el funcionamiento del Tribunal.
La posición del oficialismo no equivale todavía a un procedimiento formal del Senado para resolver específicamente la vacante. El propio Senado no había dado a conocer, después de aprobar la renuncia, cuál sería el mecanismo para ocupar el lugar, ya fuera mediante algún proceso de la Cámara alta o a través de la elección judicial de 2028.
Ese matiz resulta relevante: la interpretación política y jurídica apunta a mantener la plaza desocupada, aunque no existe hasta ahora un procedimiento público de sustitución inmediata ni una determinación del Senado que nombre a una sucesora.


Mónica Soto cierra casi una década en el TEPJF
Soto anunció su renuncia el 17 de agosto, durante el Encuentro Nacional de Magistraturas Electorales 2026. La magistrada habló del cierre de un ciclo de tres décadas dentro de instituciones electorales y de cumplir un compromiso familiar.
Llegó a la Sala Superior en noviembre de 2016 después de ser elegida por el Senado y permaneció durante casi una década en el máximo tribunal electoral. Su periodo original concluía en octubre de 2025, aunque las reformas posteriores extendieron la permanencia de las magistraturas que seguían en funciones hasta 2028.
A partir del 1 de septiembre, el foco se trasladará al Senado y a cualquier definición que adopte sobre la plaza. Si prevalece la interpretación defendida hasta ahora por Morena, la vacante que deja Mónica Soto permanecerá abierta hasta que su renovación se resuelva mediante las urnas en la elección judicial de 2028.
