El senador sinaloense dejó la bancada y seguirá como independiente, pero prometió respaldar “sin reservas” las iniciativas presidenciales. Dos semanas después de sugerirle pedir licencia, Higinio Martínez reconoce que Morena espera contar con su voto.

Inzunza y Morena ante la disputa por la mayoría calificada en el Senado
La salida de Enrique Inzunza de la bancada modifica el margen con el que Morena y sus aliados enfrentan las votaciones que requieren mayoría calificada.

Enrique Inzunza Cázarez comenzará el nuevo periodo legislativo fuera de Morena, pero no necesariamente fuera de su bloque de votos. Inzunza y Morena se separaron formalmente esta semana, aunque el senador sinaloense prometió seguir respaldando las iniciativas de Claudia Sheinbaum y el oficialismo ya reconoce que buscará su apoyo cuando necesite construir mayorías en el Senado.

La escena encierra una paradoja política. Apenas el 19 de agosto, Higinio Martínez consideraba que Inzunza debía solicitar licencia para concentrarse en su defensa frente a las acusaciones presentadas en Estados Unidos. Ahora, propuesto por Morena para presidir la Mesa Directiva del Senado, el mexiquense admite que espera contar con el voto del legislador al que dos semanas antes sugería apartarse temporalmente del cargo.

Inzunza dejó la bancada, no a Sheinbaum

El 26 de agosto, Inzunza comunicó al coordinador de Morena en el Senado, Ignacio Mier, que abandonaría el grupo parlamentario y continuaría como senador independiente. Explicó que su decisión buscaba evitar que las acusaciones en su contra fueran utilizadas para dañar al movimiento y a la llamada Cuarta Transformación.

Lo que no abandonó fue su respaldo a la Presidenta. Este fin de semana aseguró que apoyará “sin reservas” las iniciativas de Claudia Sheinbaum que considere encaminadas a defender la soberanía y fortalecer los derechos de los mexicanos, independientemente de la posición que ahora ocupe dentro del Senado.

Así, Inzunza y Morena dejaron de compartir bancada, pero no necesariamente agenda legislativa. El sinaloense despejó por ahora una de las principales incógnitas que dejó su salida: aunque será formalmente independiente, pretende seguir votando con el proyecto político al que perteneció desde el inicio de la Legislatura.

Higinio: de recomendar licencia a esperar su voto

El cambio de escenario puede medirse en las declaraciones de Higinio Martínez. El 19 de agosto sostuvo que, si estuviera en la situación de Inzunza, ya habría solicitado licencia y aclaró que separarse del cargo no equivaldría a admitir culpabilidad, sino que permitiría al senador concentrarse en su defensa jurídica.

Once días después, con Inzunza fuera de la bancada y Morena preparando el arranque del nuevo periodo ordinario, el discurso es otro. Martínez reconoció que buscarán respaldo entre los 128 integrantes del Senado e incluyó expresamente al sinaloense entre los votos que esperan conseguir.

“También esperamos el voto del senador Inzunza”, declaró al hablar de las reformas que el oficialismo deberá procesar durante el periodo que comienza este 1 de septiembre.

Ignacio Mier también reconoció que Morena tendrá que dialogar y construir acuerdos con otras fuerzas para alcanzar las mayorías calificadas que exijan las reformas constitucionales. El coordinador evitó confirmar que exista algún pacto con Inzunza y sostuvo que la prioridad será mantener la cohesión del grupo y sacar adelante la agenda legislativa.

Estados Unidos mantiene acusaciones contra Inzunza

La ruptura entre Inzunza y Morena ocurrió después de meses de presión política derivada de las acusaciones presentadas en Estados Unidos. El 29 de abril, la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York hizo pública una acusación contra Rubén Rocha Moya, Enrique Inzunza Cázarez y otros ocho funcionarios y exfuncionarios mexicanos.

Las autoridades estadounidenses los señalan por presuntamente haber conspirado con dirigentes del Cártel de Sinaloa para facilitar el tráfico de narcóticos hacia Estados Unidos a cambio de respaldo político y sobornos. En el caso de Inzunza, la imputación incluye delitos relacionados con narcotráfico y armas.

Se trata de acusaciones que deberán ser probadas ante tribunales estadounidenses. Inzunza las ha rechazado de manera reiterada y sostiene que se trata de señalamientos falsos y dolosos.

Un voto que Morena ya no controla

La salida de Inzunza cobra relevancia porque reduce el margen político con el que Morena y sus aliados enfrentan las reformas constitucionales. La mayoría calificada en el Senado corresponde a las dos terceras partes de los legisladores presentes en cada votación, por lo que el número necesario puede variar dependiendo de la asistencia y de los movimientos derivados de licencias y suplencias.

Por eso sería impreciso reducir el nuevo equilibrio legislativo a una cuenta fija o presentar a Inzunza automáticamente como “el voto 86”. Lo que sí cambió es el margen del oficialismo: Morena perdió un voto que antes estaba incorporado formalmente a su bancada y que ahora tendrá que negociar como el de cualquier senador independiente.

Ricardo Monreal ya había advertido que la separación complica la construcción de mayorías calificadas. Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación, sostiene en cambio que las reformas presidenciales no están en riesgo y asegura que el oficialismo conserva la capacidad necesaria para aprobarlas.

La diferencia comenzará a medirse desde este 1 de septiembre. Morena tomó distancia de Inzunza frente al costo político que significaba mantener dentro de su bancada a un senador formalmente acusado en Estados Unidos, pero esa separación no rompió el vínculo legislativo: él promete seguir votando con Sheinbaum y Morena admite que buscará su respaldo.

Rosa Icela descarta riesgo para las reformas

Mientras algunos legisladores de Morena reconocen que la salida de Inzunza estrecha el margen para construir mayorías calificadas, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, rechazó que el nuevo escenario ponga en riesgo las reformas de Claudia Sheinbaum.

Tras reunirse con legisladores de Morena, Rodríguez aseguró que el oficialismo mantiene los votos necesarios para sacar adelante la agenda presidencial. “Tenemos mayoría”, respondió al ser cuestionada sobre las consecuencias de la separación del senador sinaloense.

La funcionaria adelantó además que Sheinbaum enviará diversas iniciativas durante el periodo legislativo que inicia este 1 de septiembre, aunque ninguna tendrá carácter preferente.

Su postura introduce una lectura distinta dentro del propio oficialismo: mientras Ricardo Monreal reconoce que la salida de Inzunza hace más compleja la construcción de una mayoría calificada, Gobernación sostiene que las reformas no están comprometidas.

En los hechos, ambas posiciones pueden convivir. Morena perdió un voto que antes controlaba directamente dentro de su bancada, pero Inzunza ya adelantó que continuará apoyando las iniciativas presidenciales y Higinio Martínez reconoció que el movimiento espera contar con su respaldo.

Inzunza y Morena llegan así al nuevo periodo separados en el papel, pero todavía conectados por la aritmética parlamentaria. El oficialismo ya no puede contar su voto como propio; tampoco parece dispuesto a renunciar a él cuando una reforma constitucional obligue a sumar cada respaldo disponible.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *