Desde septiembre de 2024, la Fiscalía tenía un video en el que Fausto Corrales daba una versión distinta sobre la muerte de Héctor Melesio Cuén; después sumó geolocalización, evidencia física y otro testimonio. Lo detuvo en agosto de 2026, nueve días después de que el hermano del exrector informara sobre presuntos contactos de Corrales con autoridades de Estados Unidos.

La Fiscalía General de la República tenía desde septiembre de 2024 elementos que contradecían la versión de Fausto Corrales Rodríguez sobre la muerte de Héctor Melesio Cuén Ojeda; entre estos se incluyen evidencia física, registros de geolocalización y testimonios que reforzaron una reconstrucción distinta a la del supuesto asalto en una gasolinera, pero esperó hasta agosto de 2026 para solicitar su captura.
Corrales fue detenido el 19 de agosto y cinco días después quedó vinculado a proceso por su probable intervención en encubrimiento relacionado con el homicidio de Cuén y falsedad de declaraciones ante una autoridad distinta de la judicial. El juez ratificó la prisión preventiva y concedió tres meses para el cierre de la investigación complementaria.
La causa penal 300/2026 incorpora un elemento más a la cronología. El 10 de agosto, Gustavo Cuén Ojeda, hermano del exrector, declaró ante la FGR que había recibido información sobre posibles conversaciones o algún tipo de entendimiento entre Corrales y autoridades estadounidenses. Cuatro días después, la Fiscalía solicitó una orden de aprehensión; el juez la concedió el 15 y Corrales fue detenido el 19.
No existe hasta ahora evidencia que permita establecer que esa información haya motivado la captura. Las fechas sí muestran que la FGR solicitó la orden casi dos años después de obtener los primeros elementos que contradecían la declaración de Corrales.
De testigo del supuesto asalto a imputado por encubrimiento
La primera versión oficial sobre la muerte de Cuén se conoció después de los hechos del 25 de julio de 2024. La Fiscalía General del Estado de Sinaloa sostuvo que el exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa había sido atacado durante un intento de robo de su camioneta en una gasolinera y difundió un video relacionado con esa versión.

Corrales, colaborador cercano de Cuén, declaró que viajaba con él cuando ocurrió el supuesto intento de robo.
Posteriormente, la investigación federal encontró inconsistencias entre esa declaración, las diligencias realizadas por la Fiscalía estatal y la evidencia recabada en el caso. La entonces fiscal de Sinaloa, Sara Bruna Quiñónez, renunció al cargo en agosto de 2024.
La FGR ubicó después evidencia relacionada con la muerte de Cuén en la finca de Huertos del Pedregal, donde ese mismo 25 de julio Ismael “El Mayo” Zambada fue privado de la libertad antes de terminar en Estados Unidos. En el lugar encontró rastros hemáticos del exrector y estableció que correspondían temporalmente a un homicidio ocurrido antes de la escena presentada en la gasolinera.
También encontró en la batea del vehículo relacionado con aquella escena sangre de Rodolfo “C”, integrante del equipo de seguridad de Zambada que permanece desaparecido. Los resultados de las diligencias federales contradijeron así la reconstrucción inicial que ubicaba el ataque contra Cuén en la gasolinera.
Corrales contó otra versión desde septiembre de 2024
El 11 de septiembre de 2024, un analista del Centro Federal de Inteligencia Criminal obtuvo del canal de YouTube Quemando Culiacán un video de más de nueve minutos en el que Corrales relataba hechos distintos a los que había declarado formalmente ante las autoridades, de acuerdo con la causa penal 300/2026.
En la grabación, Corrales se ubicó en Huertos del Pedregal junto con Cuén y describió la balacera ocurrida en la finca, su retención y el posterior traslado del exrector herido. También relató que recibió instrucciones para dirigirse a la gasolinera donde posteriormente se presentó la versión del supuesto asalto y después llevar a Cuén a una clínica.
La declaración contrastaba con lo que Corrales había dicho ante el Ministerio Público federal, donde negó haber estado en Huertos del Pedregal. A esto se sumaron los registros de geolocalización de su teléfono celular, que también lo ubicaron en la finca el día de los hechos.
Desde septiembre de 2024, la FGR tenía así dos elementos que contradecían directamente su declaración: la ubicación de su teléfono y una grabación en la que el propio Corrales reconocía haber estado en el lugar.

La investigación federal determinó además que Cuén murió desangrado por una laceración de la arteria poplítea derecha provocada por una herida de arma de fuego.
El testimonio del yerno de “El Mayo”
La FGR incorporó un nuevo testimonio el 27 de febrero de 2025. Juan Carlos Félix Gastélum, “El Chavo Félix”, yerno de Zambada, declaró ante el Ministerio Público que Corrales le había contado lo sucedido en Huertos del Pedregal.
De acuerdo con ese testimonio, Cuén recibió un disparo durante los hechos relacionados con el sometimiento de Zambada. Posteriormente, Corrales habría recibido instrucciones para participar en la construcción de la escena del supuesto asalto en la gasolinera.
Para entonces, la carpeta ya contenía sangre de Cuén localizada en Huertos del Pedregal, la geolocalización de Corrales en la finca, el video donde narraba su presencia y el testimonio de Félix Gastélum. Pese a ello, Corrales permaneció en libertad durante 2025 y buena parte de 2026.
El periodista Ismael Bojórquez, director de Ríodoce, ha planteado públicamente que Corrales pudo haber colaborado con las autoridades federales bajo un esquema similar a un criterio de oportunidad, lo que explicaría que permaneciera libre mientras aportaba información. La FGR no ha confirmado esa versión y no se conoce hasta ahora un documento que acredite que Corrales hubiera recibido formalmente ese beneficio jurídico.


Salió del país durante la investigación
Los registros del Instituto Nacional de Migración incorporados a la causa penal documentan también movimientos de Corrales fuera de México durante el periodo en que la FGR ya contaba con elementos que contradecían sus declaraciones.
El expediente registra una salida del país el 12 de mayo de 2025, otra el 17 de enero de 2026 y una entrada vía aérea el 15 de abril de ese mismo año. Posteriormente, la Fiscalía utilizó esos movimientos entre sus argumentos para señalar el riesgo de que pudiera sustraerse de la justicia. Corrales permaneció sin orden de aprehensión hasta agosto de 2026.
Nueve días entre la declaración y la captura
El 10 de agosto, Gustavo Cuén declaró ante la Fiscalía Especial de Investigación y Litigación de Casos Complejos que una persona cercana a su familia le había informado sobre presuntos contactos de Corrales con autoridades estadounidenses.
También relató un episodio ocurrido meses antes durante un vuelo hacia Tijuana. Según su declaración, escuchó a pasajeros ubicados frente a él conversar y uno de ellos afirmó que “Fausto ya arregló las cosas en Estados Unidos”. Gustavo Cuén identificó entre las personas que participaban en esa conversación a alguien cercano a Corrales.
La declaración forma parte del expediente, pero no existe confirmación de autoridades estadounidenses sobre algún acuerdo con Corrales.
La FGR recibió el testimonio el 10 de agosto y solicitó la orden de aprehensión el 14. El juez Mario Elizondo Martínez la concedió al día siguiente y agentes federales detuvieron a Corrales el 19 de agosto en la alcaldía Miguel Hidalgo de Ciudad de México. El 24 quedó vinculado a proceso.
La investigación no establece que los presuntos contactos con Estados Unidos hayan provocado la captura. La causa penal documenta, en cambio, que la FGR tenía elementos contra la versión de Corrales desde septiembre de 2024, agregó nuevos datos durante 2025 y solicitó su detención cuatro días después de recibir la declaración de Gustavo Cuén.
Los Chapitos aparecen en la versión sobre el montaje
El expediente también contiene información sobre la construcción de la escena en la gasolinera. Según la reconstrucción incorporada a la causa, Corrales señaló que integrantes de Los Chapitos le ordenaron dirigirse al lugar y participar en el montaje destinado a ocultar lo ocurrido previamente en Huertos del Pedregal.
El señalamiento forma parte de la investigación y todavía no constituye una determinación judicial sobre la responsabilidad de esa facción en el homicidio o el encubrimiento.
Por separado, la FGR informó desde 2024 que investiga posibles responsabilidades penales y administrativas de policías, agentes del Ministerio Público, peritos y otros servidores públicos que participaron en las primeras diligencias.
Entre los aspectos cuestionados por la investigación federal se encuentran la preservación del lugar y los dictámenes periciales utilizados inicialmente para sostener la versión del intento de robo.

Hasta ahora no se ha establecido que la Fiscalía de Sinaloa, como institución, haya participado deliberadamente en un encubrimiento. La investigación federal sí determinó que las primeras diligencias sostuvieron una reconstrucción posteriormente contradicha por la evidencia obtenida por la FGR.
El caso Cuén alcanza la construcción de la primera versión oficial
La investigación sobre la muerte de Héctor Melesio Cuén abarca ahora dos escenarios. La FGR ubicó en Huertos del Pedregal evidencia relacionada con el homicidio, mientras que la gasolinera forma parte de las diligencias sobre el presunto encubrimiento posterior.
Fausto Corrales aparece relacionado con ambos. Primero declaró que el ataque ocurrió en la gasolinera; después, su geolocalización, una grabación en la que reconoció haber estado en Huertos del Pedregal y otros testimonios contradijeron esa versión. Ahora enfrenta un proceso por encubrimiento y falsedad de declaraciones.
La investigación continúa también sobre la actuación de los servidores públicos que participaron en las primeras diligencias. Mientras tanto, Corrales permanecerá sujeto a prisión preventiva durante los tres meses concedidos para el cierre de la investigación complementaria.
