Terry Cole aseguró mantener comunicación diaria con el secretario de Seguridad y destacó el intercambio de inteligencia; Harfuch sostiene que la Constitución y las leyes mexicanas fijan el límite de la colaboración con Estados Unidos

Agentes de la DEA durante labores de la agencia estadounidense.
Agentes de la DEA durante labores de la agencia estadounidense.

La DEA y México mantienen una estrecha cooperación contra los cárteles, particularmente mediante el intercambio de información e inteligencia. Sin embargo, el Gobierno mexicano sostiene que existe un límite que no puede rebasarse: agentes o fuerzas extranjeras no pueden participar en operaciones dentro del territorio nacional.

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, descartó la participación de agentes extranjeros en operaciones del Gabinete de Seguridad y sostuvo que no se trata de una decisión discrecional del Gobierno federal, sino de un límite establecido por las leyes mexicanas.

“No es una cuestión de que queramos o no queramos. Nuestra ley no permite que haya fuerzas extranjeras en nuestro país”.

Harfuch sostuvo además que la Constitución y las leyes determinan hasta dónde puede llegar la colaboración con Estados Unidos, al ser cuestionado sobre la participación de agentes extranjeros en territorio nacional.

La postura adquiere relevancia después de que Terry Cole, director de la DEA, destacara la cooperación y el intercambio de inteligencia con México, pero no descartara un eventual escenario de operaciones estadounidenses en territorio mexicano.

Al ser cuestionado al respecto, Cole señaló que la agencia cumpliría las instrucciones que recibiera del presidente de Estados Unidos. También aseguró mantener comunicación diaria con Harfuch.

Las declaraciones permiten distinguir dos componentes de la relación bilateral: México acepta cooperación e inteligencia estadounidense, pero rechaza que esa colaboración se transforme en participación operativa de agentes extranjeros dentro del país.

Terry Cole destaca cooperación de la DEA con Harfuch

Las declaraciones se producen apenas días después de que Harfuch y Cole coincidieran en Buenos Aires durante la 40 Conferencia Internacional para el Control de Drogas (IDEC), organizada por la DEA.

Durante el encuentro, Cole calificó al secretario mexicano como un “socio de confianza” y destacó públicamente la colaboración entre ambos países.

Harfuch, por su parte, afirmó que México continuará trabajando con sus socios internacionales frente al crimen transnacional bajo cuatro principios: responsabilidad compartida, reciprocidad, confianza mutua y pleno respeto a la soberanía.

El Gobierno de Claudia Sheinbaum también ha defendido la cooperación institucional con Estados Unidos, incluida la DEA, pero ha reiterado que debe desarrollarse bajo respeto a la soberanía mexicana.

Inteligencia de la DEA sí; operaciones en México, no

Un operativo reciente permite observar cómo funciona este esquema.

El 20 de agosto, autoridades mexicanas aseguraron en Mexicali, Baja California, 120 kilogramos de pastillas de fentanilo, equivalentes a alrededor de cuatro millones de dosis, después de recibir información de la DEA.

La inteligencia provino de la agencia estadounidense, pero el operativo fue ejecutado por autoridades mexicanas.

Esta diferencia es fundamental para entender la posición planteada por Harfuch: recibir información de Estados Unidos no equivale a permitir que agentes estadounidenses ejecuten operaciones en México.

Operación contra “El Mencho” muestra los límites de la cooperación

Otro antecedente se encuentra en la operación contra Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, entonces líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Harfuch sostuvo que la acción fue desarrollada, planeada y ejecutada por el Ejército Mexicano.

Información documentada previamente para esta cobertura señala que estructuras estadounidenses aportaron inteligencia relacionada con la localización del objetivo, mientras la operación dentro del territorio nacional quedó en manos de fuerzas mexicanas.

El precedente permite identificar el modelo de cooperación que México sostiene como válido: Estados Unidos puede generar, procesar o compartir inteligencia, mientras la ejecución de las operaciones en territorio mexicano corresponde a las instituciones nacionales.

Director de la DEA señala presuntos vínculos de funcionarios con cárteles

Las declaraciones de Terry Cole incluyeron otro tema de alta sensibilidad política.

El director de la DEA afirmó que existen altos funcionarios mexicanos que trabajan directamente con organizaciones criminales y sostuvo que algunos presuntamente relacionados con el CJNG habrían sido advertidos por Estados Unidos.

Terry Cole durante declaraciones públicas ante medios de comunicación.
Terry Cole durante declaraciones públicas ante medios de comunicación.
Omar García Harfuch ha señalado que la cooperación con agencias estadounidenses no implica operaciones de la DEA en territorio mexicano.
Omar García Harfuch ha señalado que la cooperación con agencias estadounidenses no implica operaciones de la DEA en territorio mexicano.

Sin embargo, Cole no identificó públicamente a los funcionarios a los que se refería ni presentó durante esas declaraciones elementos específicos que permitieran comprobar las imputaciones.

Por ello, las afirmaciones deben mantenerse como señalamientos atribuidos al director de la DEA y no como hechos judicialmente acreditados.

Harfuch, por su parte, afirmó que durante la actual administración han sido detenidos 85 servidores públicos vinculados con el crimen organizado, independientemente de su filiación política.

Estados Unidos amplía estructura anticárteles alrededor de México

El debate ocurre mientras Estados Unidos fortalece una arquitectura de seguridad contra los cárteles que trasciende las operaciones de la DEA.

Washington ha desarrollado estructuras militares y de inteligencia tanto en el área correspondiente al Comando Norte (NORTHCOM) como en el Caribe bajo el Comando Sur (SOUTHCOM).

México mantiene cooperación bilateral e intercambio de inteligencia, mientras Estados Unidos ha ampliado sus capacidades de vigilancia, reconocimiento e interdicción en el Caribe.

El escenario tiene particular relevancia para Quintana Roo, debido a su ubicación frente al Caribe.

La ampliación de las capacidades estadounidenses alrededor del territorio mexicano no concede automáticamente facultades para realizar operaciones dentro de México. En la información pública documentada para esta cobertura tampoco existe evidencia de operaciones militares estadounidenses no autorizadas en Quintana Roo o aguas mexicanas.

DEA y México: cooperación con un límite de soberanía

Las posiciones expresadas por Terry Cole y Omar García Harfuch muestran una relación de seguridad estrecha, pero también una frontera que el Gobierno mexicano sostiene que no puede rebasarse.

México no rechaza la cooperación con la DEA. El intercambio de inteligencia, los operativos realizados a partir de información estadounidense y la comunicación entre ambas partes demuestran que esa colaboración existe.

La diferencia está en quién autoriza y ejecuta una operación dentro del territorio mexicano.

Mientras Estados Unidos amplía sus capacidades contra los cárteles en la frontera y el Caribe, México sostiene que compartir inteligencia y colaborar con la DEA no significa permitir la intervención operativa de agentes extranjeros en territorio nacional.

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