Mientras crías de tortuga murieron sin alcanzar el mar, la Tortugranja permanece fuera de operación y falta personal para atender la temporada, Atenea Gómez se encuentra de vacaciones en Europa con su familia; la alcaldesa no ha acudido al sitio ni ha encabezado públicamente una respuesta ante las fallas de su administración

La temporada de anidación de tortugas no tomó por sorpresa al Ayuntamiento de Isla Mujeres. Ocurre cada año, comienza alrededor de mayo y se prolonga hasta noviembre. Son prácticamente seis meses en los que el gobierno municipal sabe que debe contar con personal, vigilancia, recursos materiales y capacidad para proteger nidos y liberar crías.
A pesar de ello, la administración encabezada por Atenea Gómez Ricalde llegó a la temporada de anidación de tortugas 2026 en Isla Mujeres sin garantizar esas condiciones y, mientras las fallas del programa quedaron expuestas, la presidenta municipal se encuentra fuera del país.
Información validada por Canal Caribe establece que Gómez Ricalde salió hace aproximadamente cinco días con destino a Europa y permanecerá de vacaciones hasta la próxima semana, acompañada por integrantes de su familia.
Su ausencia ocurre justamente cuando el municipio enfrenta cuestionamientos por la protección de una especie que requiere atención durante una temporada conocida y previsible.
La consecuencia quedó expuesta recientemente, cuando más de un centenar de huevos eclosionaron y las crías permanecieron a la intemperie, expuestas al sol, sin que hubiera personal suficiente para atenderlas oportunamente y conducirlas hacia el mar.
Testimonios recabados por Canal Caribe durante un recorrido en Isla Mujeres reconocen uno de los puntos centrales del problema: la falta de personal impidió contar con vigilancia permanente y atender oportunamente la liberación de las crías.
No fue una tormenta inesperada. No fue un fenómeno extraordinario. Tampoco una temporada que se adelantara sin aviso.
Las tortugas regresan cada año. El calendario también. La previsión, esta vez, no llegó con ellas.
Tortugranja sin operar pese a recursos para rehabilitarla
El escenario resulta todavía más cuestionable porque la Tortugranja de Isla Mujeres permanece fuera de operación, pese a que existen recursos públicos presupuestados para su rehabilitación.
Canal Caribe documentó previamente recursos por 7.75 millones de pesos destinados a trabajos relacionados con este espacio, sin que quedara transparentada la ruta completa entre asignaciones, obras, contratos, pagos y resultados.
Ahora el presupuesto adquiere otra dimensión.
Mientras existen millones de pesos destinados a un espacio históricamente relacionado con la conservación de tortugas marinas, en plena temporada 2026 faltaron manos para atender una eclosión.
Los recursos aparecieron en el presupuesto. El personal necesario en la playa, no.
Y esa contradicción coloca la responsabilidad política sobre la administración de Atenea Gómez.
La presidenta municipal puede delegar funciones entre directores, coordinadores, responsables de área o el secretario del Ayuntamiento. Lo que no puede delegar es la obligación política de supervisar la administración que encabeza y responder por sus resultados.


Atenea Gómez está en Europa mientras la crisis ocurre en Isla Mujeres
A las fallas operativas se suma ahora la ausencia de la presidenta municipal.
Mientras en Isla Mujeres se documentan crías muertas, falta de personal y una Tortugranja fuera de operación, Atenea Gómez se encuentra de vacaciones en Europa.
De acuerdo con información validada por Canal Caribe, la alcaldesa salió del país hace cinco días y su regreso está previsto hasta la próxima semana. El viaje se realizó en compañía de familiares.
Una presidenta municipal tiene derecho a vacaciones y el Ayuntamiento cuenta con mecanismos administrativos para mantener funciones durante su ausencia. El cuestionamiento, sin embargo, no está en su derecho a viajar.
Está en qué ocurrió mientras ella no estaba y cuál ha sido su reacción desde que tuvo conocimiento de los hechos.
Hasta ahora, Gómez Ricalde no ha encabezado un recorrido en la zona afectada, no ha comparecido públicamente para explicar por qué faltó personal ni ha presentado un balance sobre las fallas que permitieron que crías permanecieran expuestas sin alcanzar el mar.
Tampoco se conoce, hasta el momento de esta publicación, una instrucción pública de la presidenta para investigar lo ocurrido, reforzar inmediatamente el operativo o determinar responsabilidades.
Puede existir un encargado de despacho, un secretario y toda una estructura administrativa manteniendo abierto el Palacio Municipal.
Eso no resuelve el vacío de conducción política.
Porque una administración no se mide únicamente por quién firma documentos mientras la presidenta está ausente, sino por la capacidad de reaccionar cuando algo falla.
Y en este caso, la titular del Ayuntamiento está a miles de kilómetros mientras Isla Mujeres espera explicaciones.
Una temporada conocida encontró otra vez al municipio sin previsión
Actualmente solo existen dos corrales habilitados en Playa Media Luna para la protección de nidos.
Personal encargado de estas labores también ha realizado recorridos en la zona continental del municipio, aunque hasta ahora no se ha localizado actividad que requiera el traslado de nidos hacia esos espacios.
El problema está en otro lado: Isla Mujeres sabía desde meses antes que llegaría la temporada.
Había tiempo para contratar o asignar personal, organizar guardias, establecer recorridos, preparar infraestructura y definir protocolos para las eclosiones.
También había tiempo para dejar garantizada la capacidad operativa antes de que la presidenta municipal saliera de vacaciones.
Aun así, cuando las crías salieron del cascarón, el sistema que debía protegerlas no respondió con la misma puntualidad.


La imagen sí tiene agenda; la rendición de cuentas sigue pendiente
La ausencia de Gómez Ricalde también contrasta con una administración caracterizada por una intensa exposición pública de la presidenta municipal.
Canal Caribe cuenta además con evidencia sobre el establecimiento y los días en los que la alcaldesa acude regularmente a realizarse servicios relacionados con su imagen personal.
El cuestionamiento no está en que una funcionaria cuide su apariencia ni en cómo utilice su tiempo privado.
La pregunta de rendición de cuentas es otra: ¿con la misma constancia se supervisó el programa de protección de tortugas antes de comenzar una temporada que el Ayuntamiento sabía perfectamente que llegaría?
Porque para la fotografía institucional, los eventos, la promoción y la construcción de una imagen pública existe una maquinaria visible.
Frente a una falla que terminó con crías muertas, la figura de la presidenta municipal desapareció del encuadre.
Y esta vez no es una metáfora: está de vacaciones en Europa.
Gobernar también implica aparecer cuando la fotografía no favorece.
Atenea Gómez debe explicar qué falló
Lo ocurrido obliga al Ayuntamiento de Isla Mujeres a responder preguntas concretas.
¿Cuántas personas fueron asignadas al programa de protección de tortugas para la temporada 2026? ¿Cuántos turnos de vigilancia existen? ¿Qué ocurrió durante la eclosión? ¿Por qué no hubo personal suficiente? ¿En qué situación permanece la Tortugranja? ¿Cómo se han ejercido los recursos destinados a rehabilitarla? ¿Quién estaba al mando del operativo cuando ocurrieron los hechos?
Y ahora se suma otra:
¿Qué instrucciones emitió Atenea Gómez desde Europa cuando conoció que crías de tortuga habían muerto bajo la responsabilidad de una administración que ella encabeza?
La negligencia administrativa no comienza cuando aparece una tortuga muerta bajo el sol.
Comienza antes: cuando existe conocimiento del riesgo, hay meses para prepararse, existen recursos y, aun así, las condiciones necesarias no están listas cuando se necesitan.
Las vacaciones de una presidenta municipal no tendrían por qué detener un gobierno.
El problema comienza cuando, aun con funcionarios encargados, ocurre una crisis y tampoco aparece el liderazgo político de quien fue electa para encabezar la administración.
La temporada terminará en noviembre y volverá el próximo año, las tortugas regresarán y Atenea Gómez también regresará de Europa; para entonces, las crías que murieron ya no podrán esperar una explicación.

