Sam Neill murió a los 78 años y con él se despide el actor que convirtió al doctor Alan Grant en uno de los científicos más famosos del cine gracias a Jurassic Park. Durante más de cinco décadas, el histriónico pasó por el drama, el terror, la comedia, la televisión y las grandes producciones de Hollywood

Sam Neill murió este lunes 13 de julio de 2026 en Sídney, Australia, de acuerdo con el comunicado difundido por su familia. La pérdida fue descrita como repentina e inesperada y, hasta ahora, no se ha informado públicamente la causa del fallecimiento, aunque algunas versiones de medios especializados en espectáculos explican que puede deberse al cáncer que tuvo.
La noticia recorrió el mundo con una imagen casi inevitable: la del doctor Alan Grant mirando por primera vez a un dinosaurio vivo. Sombrero, paliacate rojo, camisa de mezclilla y una expresión que dejaba claro que abrir un parque jurásico no era precisamente el mejor negocio.Ese personaje convirtió a Sam Neill en una figura mundial. También provocó que varias generaciones asociaran la paleontología con la aventura, los fósiles y la posibilidad de descubrir un mundo que había desaparecido millones de años antes.
Alan Grant sabía más que los dueños de Jurassic Park
Alan Grant no era un héroe tradicional. No tenía armas especiales, no buscaba salvar al mundo y tampoco parecía demasiado interesado en convivir con niños. Era un paleontólogo que prefería excavar huesos antes que admirar computadoras. También era, casi siempre, la persona que entendía el peligro antes que los empresarios, los científicos y los visitantes del parque.
Sam Neill le dio al personaje una mezcla de seriedad, ironía y cansancio. Alan Grant podía explicar el comportamiento de un velociraptor y, unos minutos después, correr frente a un tiranosaurio (T-Rex19) sin perder aquella expresión de “les dije que esto iba a salir mal”. Apareció en Jurassic Park, en 1993; regresó en Jurassic Park III, en 2001, y volvió una última vez en Jurassic World: Dominion, en 2022. Pasaron 29 años entre su primera y última aventura.
Jurassic Park convirtió la ciencia en aventura
La película no inventó el interés por los dinosaurios, pero lo llevó a otra escala. Museos, libros, juguetes y documentales encontraron una nueva generación de público después del estreno de Jurassic Park.Alan Grant ayudó a ponerle rostro a la paleontología. No era el científico que jugaba con el ADN ni el empresario que quería vender boletos: era el hombre que estudiaba los huesos y trataba de explicar que la naturaleza rara vez obedece los planes humanos.
Con el paso de los años, la ciencia corrigió varias ideas de la película. Hoy se sabe que muchos dinosaurios tenían plumas, que los velociraptores reales eran más pequeños y que recuperar ADN completo desde un mosquito atrapado en ámbar pertenece a la ficción. Nada de eso redujo el encanto. Para muchos niños, la pregunta dejó de ser únicamente si los dinosaurios daban miedo y pasó a ser dónde podían encontrarse sus fósiles.


Sam Neill como Alan Grant
3 películas interpretó al doctor Alan Grant.
29 años pasaron entre Jurassic Park y Jurassic World: Dominion.
2,428 millones de dólares recaudaron las tres cintas en las que apareció.
7 películas integran la saga estrenada entre 1993 y 2025.
Jurassic Park creció hasta convertirse en Jurassic World
La primera película superó los 1,000 millones de dólares después de sus estrenos y reestrenos. Su éxito abrió una franquicia que sobrevivió a cambios de protagonistas, nuevas islas y dinosaurios cada vez más grandes. La saga pasó de Jurassic Park a Jurassic World y encontró nuevas generacione de espectadores. Chris Pratt (como Owen Grady) y Bryce Dallas Howard (como Claire Dearing) encabezaron la nueva etapa –Jurassic World-, aunque el regreso de Sam Neill, Laura Dern (doctora Ellie Sattler) y Jeff Goldblum (doctor Ian Malcolm) confirmó que los personajes originales seguían siendo parte del corazón de la historia.
Las películas más taquilleras de la saga
| Lugar | Película | Taquilla mundial |
|---|---|---|
| 1 | Jurassic World | 1,671.1 millones de dólares |
| 2 | Jurassic World: Fallen Kingdom | 1,308.3 millones de dólares |
| 3 | Jurassic Park | 1,058.5 millones de dólares |
| 4 | Jurassic World: Dominion | 1,004 millones de dólares |
| 5 | Jurassic World Rebirth | 872.4 millones de dólares |
| 6 | The Lost World: Jurassic Park | 618.6 millones de dólares |
| 7 | Jurassic Park III | 365.9 millones de dólares |
El actor que no se quedó atrapado entre dinosaurios

Alan Grant fue su personaje más famoso, aunque nunca se convirtió en el único. Las películas de Sam Neill lo llevaron del cine de autor al terror, de los submarinos soviéticos a las naves espaciales y de los villanos de época a la comedia. En 1993, el mismo año en que corrió frente a dinosaurios en Jurassic Park, interpretó a un hombre completamente distinto en El piano. Una película lo convirtió en estrella mundial y la otra confirmó que podía moverse por registros mucho más oscuros.
Después llegaron personajes que lo alejaron todavía más del paleontólogo. Fue protagonista del terror en En la boca del miedo, se perdió en el espacio en Horizonte final y apareció como Chester Campbell en Peaky Blinders. Sam Neill consiguió algo que pocos actores logran después de interpretar a un personaje tan popular: regresar a él sin vivir únicamente de él. Alan Grant enseñó que frente a un T-Rex era mejor no moverse. Sam Neill hizo lo contrario durante cinco décadas: siguió avanzando.
En 1993 convivió con dinosaurios y con El piano
El año que convirtió a Sam Neill en el doctor Alan Grant también mostró hasta dónde podía alejarse del personaje. En 1993 estrenó Jurassic Park y El piano, dos películas que difícilmente podían parecerse, una muestra que la crítica expresó como «fantástica» debido a lo diferentes que eran sus papeles.
En la primera fue el científico sereno que intentaba sobrevivir entre dinosaurios. En la cinta dirigida por Jane Campion interpretó a Alisdair Stewart, un hombre rígido, posesivo y mucho más oscuro. Una producción lo convirtió en estrella mundial y la otra confirmó que podía moverse dentro del cine de autor. Ese contraste explica por qué las películas de Sam Neill nunca quedaron reducidas a una sola franquicia.
Sam Neill también sabía dar miedo

Mucho antes de entrar a Jurassic Park, el actor ya había encontrado un espacio dentro del terror. En la cinta La profecía III: El conflicto final interpretó a Damien Thorn -un personaje que marcó a una generación del género de terror-, mientras que en Possession se adentró en una historia marcada por la obsesión y la locura.
Después de Alan Grant, volvió al género con En la boca del miedo, donde fue un investigador atrapado en una realidad que comenzaba a deshacerse. En Horizonte final cambió los dinosaurios por una nave espacial que regresaba de un lugar al que nadie debía entrar. Su rostro tranquilo funcionaba especialmente bien en esas historias. Sam Neill podía parecer la persona más confiable de la habitación y, unos minutos después, convertirse en quien más razones daba para salir corriendo.
De submarinos soviéticos a conejos traviesos
La carrera tampoco se quedó dentro del drama y el terror. En La caza del Octubre Rojo interpretó al capitán Vasily Borodin, mientras que en El hombre bicentenario formó parte de la familia que acompañó al robot interpretado por Robin Williams, una película que también hizo historia en el cine de Hollywood.
También apareció en El señor de los caballos, Wimbledon y Escape Plan. Décadas después se permitió jugar con su propia imagen al participar en Thor: Ragnarok y Thor: Love and Thunder como un actor que representaba a Odín. En Peter Rabbit fue el señor McGregor y también prestó su voz a Tommy Brock. Para entonces, las películas de Sam Neill podían llevarlo de los dinosaurios a los superhéroes y de ahí a un jardín invadido por animales.
Peaky Blinders lo presentó a otra generación

La televisión permitió que nuevos espectadores lo conocieran sin haber visto primero Jurassic Park. En Peaky Blinders interpretó al mayor Chester Campbell, el policía encargado de perseguir a Tommy Shelby, personaje de Cillian Murphy. Su Chester Campbell era autoritario, violento y difícil de olvidar. Apareció durante las dos primeras temporadas (en 2013 y 2014) y se convirtió en uno de los primeros grandes enemigos de la familia Shelby.
Antes había protagonizado Reilly, Ace of Spies y la miniserie Merlin. También participó en Los Tudor como el cardenal Thomas Wolsey, además de Alcatraz, And Then There Were None y The Twelve. Cillian Murphy lo recordó como uno de los actores más talentosos con los que trabajó, pero también como una persona amable, divertida y generosa fuera de cámaras. El contraste no podía ser mayor con el implacable Chester Campbell.
Sus cinco mayores éxitos en taquilla
La franquicia jurásica encabezó por amplio margen la recaudación de su carrera. Sin embargo, el listado también muestra el espacio que ocuparon el cine de autor, el terror y las producciones realizadas en Nueva Zelanda.
| Lugar | Película | Taquilla mundial |
|---|---|---|
| 1 | Jurassic Park | 1,058 millones de dólares |
| 2 | Jurassic World: Dominion | 1,004 millones de dólares |
| 3 | El piano | 40.2 millones de dólares |
| 4 | Horizonte final | 26.7 millones de dólares |
| 5 | Hunt for the Wilderpeople | 23.9 millones de dólares |
Nueva Zelanda nunca quedó lejos

Sam Neill nació en Irlanda del Norte, pero creció en Nueva Zelanda, país al que permaneció ligado durante toda su vida. Su reconocimiento comenzó con Sleeping Dogs y aumentó con My Brilliant Career, antes de dar el salto al cine internacional. Regresó constantemente para trabajar en producciones locales. El piano fue una de ellas, al igual que Hunt for the Wilderpeople, donde interpretó al malhumorado pero entrañable tío Hec bajo la dirección de Taika Waititi.
Fuera de las pantallas administró Two Paddocks, su viñedo en la región de Central Otago. En redes sociales compartía fotografías de sus animales, a los que solía poner nombres de actores y compañeros de trabajo. Ese sentido del humor ayudó a que el público conociera a una persona distinta de sus personajes. El hombre capaz de enfrentarse a un T-Rex también podía aparecer alimentando cerdos, conversando con un pato o mostrando orgulloso una botella de vino.
Su carrera todavía tenía historias pendientes
El actor trabajó hasta sus últimos años. Prestó su voz para The Fox y dejó terminadas o en producción películas que llegarán a las salas después de su muerte. Entre esos proyectos se encuentran The Last Resort, junto a Daisy Ridley, y Godzilla x Kong: Supernova. Después de sobrevivir a dinosaurios, naves embrujadas y mafiosos de Birmingham, su filmografía todavía guardaba un encuentro con dos de los monstruos más grandes del cine.
Mucho más que el hombre del sombrero

Alan Grant fue el personaje que acompañó a Sam Neill durante casi tres décadas. También fue la puerta por la que millones de espectadores entraron a una carrera llena de científicos, villanos, espías, magos, padres de familia y hombres completamente perdidos.
Las películas de Sam Neill demostraron que podía regresar a Jurassic Park sin quedar atrapado ahí. Cada generación encontró una versión distinta del actor, incluso cuando todas reconocían al paleontólogo del sombrero. Los dinosaurios lo volvieron inolvidable. Todo lo demás confirmó que Sam Neill nunca necesitó esconderse detrás de ellos.
