Becas federales, mochilas, útiles, uniformes y calzado forman distintas capas de apoyo para estudiantes de Quintana Roo; los programas no tienen las mismas reglas ni cubren necesariamente a las mismas personas, pero juntos muestran hasta dónde intervienen Federación, Estado y municipios en el gasto escolar de las familias.

En Quintana Roo, el regreso a clases ya no depende de un solo programa público. Una familia puede recibir una beca del Gobierno de México, obtener del Gobierno del Estado útiles, mochila o uniforme y, si vive en Benito Juárez, sumar además calzado escolar entregado por el Ayuntamiento.
No significa que todos los estudiantes reciban todos los beneficios. Cada programa tiene sus propios niveles educativos, padrones y criterios de elegibilidad. Sin embargo, al cruzar los datos oficiales aparece una red de apoyos que interviene en diferentes componentes del mismo gasto familiar: permanencia escolar, útiles, uniformes y calzado.
La dimensión también cambia según el nivel de gobierno. Mientras la Federación concentra transferencias monetarias, el Estado distribuye insumos escolares a escala de los 11 municipios y Benito Juárez agrega programas propios para estudiantes de escuelas públicas.
Federación: becas que llegan desde primaria hasta preparatoria
El componente federal tiene la mayor cobertura monetaria. Durante su visita a Quintana Roo en septiembre, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que 60 mil 617 estudiantes de preparatoria reciben la Beca Universal Benito Juárez en la entidad. La cifra forma parte de los 486 mil 167 habitantes que reciben alguno de los Programas para el Bienestar, cuya inversión conjunta asciende a 9 mil 241 millones de pesos durante 2026.
Ese último monto, sin embargo, no corresponde únicamente a educación: incluye pensiones, programas productivos, apoyos para jóvenes y otros esquemas federales. En materia estrictamente educativa, uno de los cambios de 2026 llegó con la ampliación de la Beca Rita Cetina hacia primaria.
En Quintana Roo, el programa contempla casi 95 mil estudiantes de primaria, con una inversión superior a 237 millones de pesos. Cada estudiante incorporado recibe 2 mil 500 pesos anuales, depositados antes del inicio del ciclo escolar para apoyar gastos como útiles y uniformes.
El diseño marca una diferencia importante frente a los programas estatales y municipales: la Federación entrega dinero directamente a las familias, que deciden cómo aplicarlo dentro de las necesidades escolares previstas por el programa.


Estado: más de 279 mil estudiantes dentro de la distribución escolar
El Gobierno de Quintana Roo trabaja sobre otra parte de la misma economía familiar. Para el ciclo escolar 2026-2027 inició la distribución de casi 213 mil mochilas y uniformes y más de 238 mil paquetes de útiles escolares en los 11 municipios. Las autoridades estatales calculan que los apoyos beneficiarán a más de 279 mil estudiantes de educación básica.
La cobertura de los apoyos educativos en Quintana Roo debe leerse con cuidado: las cantidades de mochilas, uniformes y paquetes de útiles no representan estudiantes distintos que puedan sumarse entre sí. Son componentes de un mismo esquema de apoyo y una persona puede recibir más de uno.
Para dimensionar el esfuerzo presupuestal estatal existe además un antecedente inmediato. Durante el ciclo 2025-2026, Quintana Roo reportó una inversión superior a 320 millones de pesos para distribuir más de 221 mil mochilas, más de 244 mil paquetes de útiles y uniformes escolares. El Gobierno estatal todavía no ha publicado en la información consultada un monto equivalente consolidado para las entregas del ciclo 2026-2027.
El universo potencial es amplio. Quintana Roo comenzó el nuevo ciclo con más de 330 mil estudiantes de educación básica, dentro de una matrícula total cercana a 473 mil alumnos considerando también media superior y superior.
Benito Juárez agrega 117 mil pares de tenis
En Cancún aparece una tercera capa. Este 17 de septiembre comienza por tercer año consecutivo la entrega del programa municipal “Pasos para la Transformación”, mediante el cual el Ayuntamiento de Benito Juárez distribuirá 117 mil pares de tenis entre estudiantes de educación especial, preescolar, primaria y secundaria.

La programación de apoyos educativos en Quintana Roo comprende 430 escuelas públicas y, antes de iniciar el reparto, la Secretaría Municipal de Bienestar reportaba haber recibido más de 80 mil pares. La distribución continuará conforme al calendario establecido para los planteles.
El programa municipal cubre precisamente uno de los gastos que no aparece de manera específica en los paquetes estatales: el calzado. En consecuencia, un alumno de una escuela pública de Benito Juárez podría encontrarse dentro del universo de programas estatales de útiles y uniformes y, al mismo tiempo, recibir los tenis municipales, siempre que cumpla las condiciones de cada padrón.
La posibilidad de coexistencia también alcanza a algunos programas federales. Un estudiante de primaria incorporado a Rita Cetina puede recibir el apoyo económico federal mientras el Gobierno estatal entrega materiales escolares y el municipio distribuye calzado. Eso no significa que los 95 mil beneficiarios federales, los más de 279 mil estatales y los 117 mil municipales puedan sumarse como personas diferentes, porque parte de esas poblaciones puede superponerse.
Apoyos educativos en los municipios de Quintana Roo tienen una regla diferente
Benito Juárez mantiene además “Educación para Transformar”, programa municipal de becas que durante el ciclo 2025-2026 llegó a estudiantes desde educación especial hasta nivel superior.
En junio, el Ayuntamiento realizó el segundo pago a 3 mil 419 estudiantes, con una inversión de 16 millones 932 mil 56 pesos. El padrón incluyó 1,798 becas de primaria, 748 de secundaria, 299 de media superior, 239 de superior, 219 de educación especial y 116 de preescolar.

Aquí aparece una diferencia relevante frente al reparto de tenis: la convocatoria municipal para estudiantes de media superior y superior estableció como requisito un promedio mínimo de 8.0 y determinó que los aspirantes no debían contar con otra beca o beneficio económico o en especie otorgado por otra institución pública o privada.
Es decir, no todos los programas están diseñados para acumularse. Algunos pueden coexistir porque atienden conceptos distintos, mientras otros incorporan expresamente restricciones para evitar que una misma persona reciba apoyos semejantes.
Tres niveles cubren distintas partes del gasto escolar
El cruzamiento muestra, por tanto, un sistema menos simple que una suma de beneficiarios. El Gobierno federal aporta principalmente transferencias económicas; el Gobierno de Quintana Roo distribuye útiles, mochilas y uniformes; y Benito Juárez complementa la cobertura con calzado y becas municipales.
Para una familia de Cancún con hijos en distintas etapas escolares, esos programas pueden coincidir dentro del mismo hogar. Un estudiante de primaria puede encontrarse dentro de Rita Cetina y de los apoyos materiales estatales y municipales; otro hijo que curse preparatoria puede recibir Benito Juárez, mientras que las becas municipales estarán sujetas a requisitos propios y restricciones de compatibilidad.
Lo que todavía no permiten conocer los datos públicos es cuántas familias reciben simultáneamente apoyos educativos en Quintana Roo, provenientes de dos o los tres niveles de gobierno, ni cuál es el valor económico total que esa combinación representa por hogar. Las autoridades publican padrones y cifras de cada programa por separado, pero no existe un registro público consolidado que permita eliminar duplicidades y calcular la cobertura conjunta.
Ese vacío importa porque la discusión ya no se limita a cuántos programas existen. Con tres niveles de gobierno interviniendo sobre el gasto educativo, el siguiente paso para medir su alcance real sería conocer cuánto desembolsa cada administración, qué necesidades cubre cada apoyo y cuánto logra reducir, efectivamente, el costo que enfrenta una familia para mantener a sus hijos en la escuela.
