La caída de 80% en la demanda redujo la operación de embarcaciones y presiona los ingresos de cooperativas, capitanes y prestadores de servicios antes del cierre del periodo de avistamiento

La actividad de nado con tiburón ballena en Holbox llega a su etapa final con una reducción cercana al 80% en la demanda de recorridos turísticos, una situación que impacta directamente a cooperativas, capitanes, guías y trabajadores vinculados con esta actividad de naturaleza.
De acuerdo con prestadores de servicios turísticos, la disminución de visitantes tras el regreso a clases redujo la operación de embarcaciones autorizadas. Actualmente, solo entre ocho y nueve de las 40 unidades que cuentan con autorización mantienen recorridos activos durante septiembre.
La baja ocurre en la recta final de una temporada que se desarrolla principalmente entre junio y septiembre, con mayor movimiento durante julio y agosto, cuando aumenta la llegada de visitantes interesados en la experiencia de avistamiento.
Menos recorridos y menor ingreso para prestadores turísticos
La reducción de visitantes obligó a operadores de Holbox a ajustar sus tarifas para mantener la actividad durante las últimas semanas de temporada.
Al inicio del verano, los recorridos de nado con tiburón ballena alcanzaban aproximadamente 2 mil 800 pesos por persona; actualmente, prestadores reportan precios de entre 2 mil y 2 mil 300 pesos para atraer a los últimos visitantes del periodo.
El ajuste ocurre mientras los costos de operación permanecen elevados. De acuerdo con integrantes del sector, una embarcación con motor pequeño requiere entre 4 mil y 5 mil pesos de combustible por salida, mientras que unidades con mayor capacidad pueden alcanzar gastos de hasta 7 mil 500 pesos por recorrido.
La reducción en la cantidad de viajes representa menores ingresos para capitanes, guías, tripulantes y cooperativas que dependen de esta actividad turística durante una ventana limitada del año.
Una temporada que busca recuperación
El comportamiento actual ocurre después de un periodo en el que prestadores turísticos de Holbox buscaban recuperar la actividad relacionada con el tiburón ballena, uno de los principales atractivos de turismo de naturaleza en la isla.
Durante 2025, operadores plantearon expectativas de recuperación después de temporadas con menor demanda, en un sector marcado por la estacionalidad turística y factores como la llegada de visitantes, las condiciones climáticas y la presencia temporal de la especie.
La actividad mantiene una regulación enfocada en la conservación del tiburón ballena (Rhincodon typus) y en el desarrollo de turismo de bajo impacto, debido a que los recorridos dependen de una temporada específica de presencia de ejemplares en aguas del Caribe mexicano.


Holbox enfrenta el cierre de una actividad económica temporal
Con el cierre previsto para mediados de septiembre, los prestadores turísticos se preparan para una etapa de menor operación después de una temporada que representa una fuente importante de ingresos para la comunidad.
La disminución de recorridos refleja la dependencia que algunos sectores económicos de Holbox tienen respecto a los ciclos del turismo de naturaleza, donde la llegada de visitantes durante pocos meses del año determina parte de la actividad laboral de la isla.
