Mincho, Solei y Oceanía se encuentran en condición crítica y actualmente no son candidatos para iniciar el proceso de preparación para un eventual traslado, que podría demorar varios meses, confirmó la Profepa.

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) confirmó que las condiciones de salud de los nueve delfines que permanecen en las instalaciones clausuradas de Dolphin Discovery, junto al cerrado Ventura Park de Cancún, impiden por ahora su traslado a corrales marinos.
La dependencia federal informó que únicamente seis de los nueve ejemplares son actualmente candidatos para comenzar la preparación hacia un eventual traslado, un proceso que podría prolongarse durante meses. Mincho, Solei y Oceanía se encuentran en una situación de salud considerada muy crítica.
Los ejemplares permanecen asegurados por Profepa desde octubre de 2025, cuando la autoridad clausuró de manera total temporal el delfinario. Desde entonces, la dependencia mantiene abierto un procedimiento administrativo y supervisa las condiciones en las que permanecen Solei, Oceanía, Mincho, Diego, Squalo, Flex, Apolo, Solomon y Satu.
Profepa informó en abril que algunos ejemplares ya presentaban problemas de salud antes de la clausura, incluidos padecimientos considerados graves, pero rechazó las versiones de que estuvieran abandonados. La dependencia aseguró que reciben alimentación, atención especializada y monitoreo de la calidad del agua mientras se determina su traslado; sin embargo, varios de los nueve ejemplares, siete machos y dos hembras, tienen más de 30 años de edad.
Una nueva inspección realizada los días 11 y 12 de agosto derivó en medidas adicionales para su cuidado. Profepa ordenó vigilancia médico-veterinaria durante las 24 horas, actividades de enriquecimiento ambiental también durante la tarde, reparación e instalación permanente de mallas sombra y adecuaciones en los estanques para reducir el riesgo de nuevas lesiones.
Ningún ejemplar está sano, incluso hay casos de cáncer
Los nueve delfines presentan algún grado de afectación oftálmica y siete tienen lesiones en la lengua o mucosa oral. También existen problemas dentales y otros padecimientos crónicos. El caso más delicado es el de Mincho, quien presenta un carcinoma de células escamosas que afecta aproximadamente 70 por ciento de su lengua.
Profepa señaló que actualmente los nueve ejemplares se encuentran estables, aunque mantienen un pronóstico reservado debido a sus padecimientos crónicos y, en algunos casos, a su edad avanzada.
La dependencia considera que llevarlos a corrales marinos podría representar una mejoría en sus condiciones de vida, pero advirtió que un traslado en su estado actual podría poner en riesgo su supervivencia. Por ello, la prioridad será estabilizarlos y determinar individualmente cuáles pueden soportar el procedimiento.
Esta postura coincide con lo declarado por Óscar Rébora Aguilera, titular de la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente (SEMA) de Quintana Roo, quien señaló que la Profepa se encargará de determinar cuándo, cómo y hacia dónde podrán trasladar a los mamíferos.
Rébora Aguilera explicó que ya se han analizado posibles sitios para recibir a los ejemplares y que autoridades estatales han trabajado con organizaciones no gubernamentales para estudiar alternativas. Sin embargo, recalcó que cualquier movimiento dependerá del visto bueno de la autoridad federal.
El funcionario también rechazó que los animales se encuentren abandonados y señaló que la empresa debe reportar periódicamente a Profepa sus condiciones de salud y los estudios de calidad del agua.
Se unen más de 13 mil personas para exigir su traslado
En medio de este proceso, más de 13 mil personas se han sumado a una petición ciudadana para exigir que los nueve delfines sean trasladados a corrales marinos.
La campaña, promovida a través de Change.org, está dirigida a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), el Gobierno de Quintana Roo y la propia empresa.
Asimismo propone trasladarlos a instalaciones con corrales marinos de Dolphin Discovery en Isla Mujeres o Chankanaab, Cozumel, donde continuarían bajo cuidado humano y supervisión veterinaria, pero en instalaciones con contacto con agua de mar.
La movilización ciudadana ha crecido durante los últimos días. El 7 de agosto la campaña acumulaba más de 8 mil adhesiones. En la última revisión realizada por NEXO, el contador de Change.org mostraba 13 mil 419 firmas verificadas, con una meta de 15 mil.
Los promoventes sostienen que varios de los animales presentan padecimientos crónicos y argumentan que permanecer en piscinas de concreto no representa una solución permanente. Las autoridades ambientales han sido más cautelosas respecto de su condición.
¿Por qué los delfines continúan en las piscinas?
La permanencia de los ejemplares en el lugar ha generado cuestionamientos desde finales de 2025, cuando comenzaron a circular imágenes de los animales después del cierre del complejo.
El Gobierno de Quintana Roo aclaró entonces que, aunque las instalaciones se encuentran junto a Ventura Park y durante años fueron asociadas comercialmente con el parque, la operación del delfinario corresponde a Dolphin Discovery.
En abril, Profepa explicó que trasladar a los nueve animales no consiste únicamente en llevarlos de una instalación a otra. Debido a sus condiciones individuales de salud, el movimiento requiere protocolos especializados que garanticen que la reubicación no represente un riesgo adicional para ellos.
Las autoridades estatales también han descartado que la solución sea simplemente liberarlos en mar abierto. Al tratarse de ejemplares que han permanecido durante años bajo cuidado humano, una eventual liberación requeriría una valoración específica sobre su capacidad de adaptación.
La petición ciudadana tampoco exige liberarlos, sino que plantea trasladarlos de piscinas de concreto a corrales marinos, manteniendo alimentación, atención veterinaria y supervisión humana.
La ley establece corrales marinos para los cetáceos
La petición adquiere otra dimensión por la reforma a la Ley General de Vida Silvestre publicada en el Diario Oficial de la Federación el 16 de julio de 2025.
El nuevo artículo 60 Bis establece expresamente que los cetáceos bajo cuidado humano “deben estar ubicados en corrales marinos y no en instalaciones de concreto, como albercas y estanques”. Cuando la geografía haga imposible esa alternativa, permite instalaciones abiertas que reciban intercambio de agua exterior mediante mareas o sistemas de bombeo.
La reforma también prohibió la reproducción de mamíferos marinos, salvo los supuestos de conservación previstos por la propia ley, y restringió las actividades que pueden realizarse con los ejemplares existentes.
Sin embargo, la modificación no ordenó que todos los cetáceos fueran trasladados inmediatamente.
El régimen transitorio establece que propietarios y poseedores cuentan con un plazo máximo de 18 meses posteriores a la presentación del inventario correspondiente para reubicar a los animales en corrales marinos o en alguno de los supuestos permitidos por el artículo 60 Bis. Los movimientos deberán realizarse además conforme a los protocolos que emita Semarnat.
Por ello, la permanencia actual de los nueve delfines en Cancún no permite establecer, por sí sola, que Dolphin Discovery haya incumplido ya el plazo establecido por la reforma.
Mincho está entre los nueve delfines
Entre los ejemplares que permanecen en Cancún se encuentra Mincho, cuyo caso se convirtió en uno de los referentes públicos de la discusión que antecedió a la reforma.
El delfín estuvo anteriormente en Dolphinaris Barceló, en la Riviera Maya, y cobró notoriedad después de la difusión de imágenes de un espectáculo en el que sufrió un fuerte impacto contra una plataforma.
Organizaciones defensoras de animales retomaron posteriormente su caso durante la discusión sobre las condiciones en las que permanecen los mamíferos marinos bajo cuidado humano.
La modificación aprobada en 2025 terminó siendo conocida públicamente como “Ley Mincho”, aunque el decreto publicado en el Diario Oficial corresponde formalmente a una reforma de los artículos 47 Bis 4, 60 Bis, 122 y 127 de la Ley General de Vida Silvestre.
Ahora Mincho forma parte precisamente del grupo cuya reubicación reclaman miles de personas y cuyo traslado, por sus condiciones de salud, se considera inviable.
El traslado sigue pendiente
La discusión ya no se centra únicamente en si los nueve ejemplares reciben alimento o atención veterinaria.
Profepa sostiene que permanecen bajo supervisión y que su condición obliga a realizar cualquier traslado mediante protocolos especializados. La legislación federal, por su parte, establece una transición hacia corrales marinos o instalaciones abiertas bajo determinadas condiciones y dentro de los plazos previstos por el decreto. La petición ciudadana busca acelerar ese proceso.
Casi diez meses después de la clausura, Solei, Oceanía, Mincho, Diego, Squalo, Flex, Apolo, Solomon y Satu continúan en las instalaciones de Cancún.
La diferencia respecto de meses anteriores es que ahora más de 10 mil personas han puesto nombre y cifra al reclamo: que la reubicación anunciada deje de ser una expectativa y se concrete bajo condiciones que garanticen la salud de los nueve ejemplares.
