La Presidenta descartó que la interrupción se originara por falta de capacidad eléctrica y planteó esquemas alternos para mantener el suministro cuando una torre resulte dañada

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reconoció que siempre puede existir vulnerabilidad ante daños en la infraestructura eléctrica, después del apagón que afectó a Quintana Roo, Yucatán, Campeche y Chiapas. Al abordar el incidente este 2 de septiembre, la mandataria descartó que la interrupción se haya originado por falta de infraestructura o capacidad de generación y centró el problema en el daño físico registrado en la red de transmisión.
En Quintana Roo, 278 mil 969 usuarios quedaron sin suministro, alrededor del 37% de los 745 mil 533 afectados en los cuatro estados. La interrupción ocurrió después de daños en dos estructuras de alta tensión de 400 kV y obligó a realizar trabajos para recuperar las líneas que quedaron fuera de operación.
Sheinbaum plantea esquemas alternos para mantener el servicio
Al ser cuestionada sobre la vulnerabilidad exhibida por el incidente, Sheinbaum señaló que el punto central es la capacidad de recuperar el servicio y disponer de alternativas para mantener funcionando el sistema cuando una parte de la infraestructura resulte afectada.
“Siempre puede haber vulnerabilidad; el problema es en cuánto tiempo recuperas el servicio y cómo garantizas que haya esquemas que te permitan, aunque se dañe una torre, poder seguir funcionando a través de esquemas paralelos”.
— Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México
Claudia Sheinbaum también descartó que hasta ahora existan elementos para considerar el incidente como un sabotaje. La investigación deberá determinar las circunstancias en las que ocurrió el daño, mientras la información difundida tras la emergencia atribuyó el origen de la afectación a actos de vandalismo contra la infraestructura.
Tras la interrupción, la información difundida por CFE señaló que personal especializado trabajó en la reparación y que las dos líneas afectadas fueron energizadas nuevamente en coordinación con el Centro Nacional de Control de Energía. También se anunciaron peritajes para determinar responsabilidades.
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Quintana Roo ya había planteado reforzar su infraestructura eléctrica


La discusión ocurre mientras el estado mantiene una agenda para mejorar la confiabilidad de su suministro. En abril, el Gobierno de Quintana Roo informó que CFE instalaría equipos telecontrolados en zonas rurales para detectar variaciones de voltaje y precisar dónde se producen las fallas.
La problemática también ha alcanzado zonas urbanas. El 13 de agosto, CFE y el Ayuntamiento de Playa del Carmen acordaron mantener una mesa permanente para atender las interrupciones registradas en diferentes puntos de la ciudad y revisar quincenalmente los compromisos establecidos.
El planteamiento de Claudia Sheinbaum lleva ahora la discusión más allá de la reparación del daño que provocó el apagón: la capacidad del sistema para disponer de rutas o esquemas paralelos que permitan mantener el suministro cuando una torre o línea de transmisión quede temporalmente fuera de operación.
