Cancún aumentó 66% su población y 124% su parque vehicular entre 2010 y 2023; ahora el Ayuntamiento busca sincronizar 178 cruces, pero el crecimiento urbano plantea si la tecnología puede compensar una infraestructura vial que también necesita ampliarse

La infraestructura semafórica forma parte de la red que regula el tránsito en los principales corredores de Cancún.
La infraestructura semafórica forma parte de la red que regula el tránsito en los principales corredores de Cancún.

Cancún intenta ordenar el tránsito de una ciudad que creció mucho más rápido en vehículos que en población. Entre 2010 y 2023, la población pasó de aproximadamente 600 mil habitantes a casi un millón, un aumento de 66%, mientras el parque vehicular creció 124%. Hoy, el Ayuntamiento de Benito Juárez trabaja sobre una red de 178 cruces semaforizados para hacer más fluida la circulación.

La proporción permite dimensionar el problema: por cada 66% que aumentó la población, los vehículos crecieron casi al doble de ese ritmo. En este contexto, el programa “Cancún Fluye” busca sincronizar los 178 semáforos distribuidos en seis zonas, con una primera intervención de 43 cruces en el centro de la ciudad.

Los semáforos pueden ordenar el flujo, pero no ampliar la ciudad

La estrategia municipal busca aprovechar la infraestructura existente antes de plantear nuevas modificaciones. En campo se miden vehículos, giros, cruces peatonales y comportamiento de cada intersección; posteriormente se analizan los datos y se ajustan los tiempos de los semáforos.

La intervención ya reporta resultados puntuales. En ocho semáforos de avenida Kabah, el Ayuntamiento midió una reducción del tiempo de recorrido de 8.4 a 6.3 minutos; en cuatro cruces de Bonampak, el trayecto pasó de 3:45 a 2:25 minutos.

Son resultados correspondientes a corredores específicos y no a toda la red vial de Cancún. La sincronización puede reducir tiempos donde existe capacidad disponible, pero no agrega carriles, crea nuevas conexiones ni elimina por sí misma un cuello de botella cuya demanda ya rebasó la capacidad física de la vialidad.

Una red de 178 cruces todavía no está completamente monitoreada

El reto también es tecnológico. En julio, el Ayuntamiento informó que el Centro de Monitoreo Semafórico tenía conectados 117 de los 178 cruces, por lo que 61 intersecciones no estaban incluidas en ese esquema de monitoreo en ese momento.

La modernización tampoco parte de cero. El municipio ha reportado inversiones en Cruces Seguros, mantenimiento de la red semafórica, infraestructura peatonal, señalización y adecuaciones viales, además de intervenciones destinadas a mejorar corredores estratégicos.

La dimensión del crecimiento, sin embargo, obliga a mirar más allá de los semáforos. Cancún necesita determinar en qué puntos la optimización tecnológica puede resolver parte de la congestión y en cuáles la demanda ya exige nuevas vialidades, pares viales, mantenimiento, balizamiento y mejores alternativas de transporte público.

El verdadero reto está más allá del semáforo

La pregunta para una ciudad con 178 cruces semaforizados, casi un millón de habitantes y un parque vehicular que creció 124% no es solamente si los semáforos funcionan.

Es cuánto tráfico puede seguir absorbiendo una red vial que intenta ganar eficiencia mediante tecnología mientras la demanda continúa creciendo.

El aumento del parque vehicular incrementa la presión sobre las principales vialidades de Cancún.
El aumento del parque vehicular incrementa la presión sobre las principales vialidades de Cancún.
La avenida Kabah forma parte de los corredores donde se han realizado ajustes a la sincronización semafórica.
La avenida Kabah forma parte de los corredores donde se han realizado ajustes a la sincronización semafórica.

“Cancún Fluye” puede recuperar minutos en determinados recorridos y hacer más coordinada la circulación. Pero si el crecimiento urbano y vehicular continúa, la solución tendrá que combinar esa tecnología con infraestructura de mayor capacidad.

Cancún ya tiene una red semafórica importante y ahora busca hacerla más inteligente; el desafío es que la ciudad que esos semáforos deben ordenar creció todavía más rápido.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *