Familiares, ciudadanos, estudiantes y representantes de los tres poderes del Estado acompañaron los homenajes a Paoly Perera Maldonado. El Palacio Municipal que gobernó y el Tecnológico que dirigió se convirtieron en escenarios de una despedida marcada por el toque de silencio, las guardias de honor y el reconocimiento de quienes la conocieron en el servicio público.

La clase política quintanarroense se concentró este martes en el corazón de la Zona Maya para despedir a Paoly Elizabeth Perera Maldonado, la mujer que hizo historia en el 2016 al convertirse en la primera presidenta municipal de Felipe Carrillo Puerto y que, años después, encontró en la educación otra forma de continuar en el servicio público. Esta vez no hubo colores partidistas.
Previamente, en una ceremonia religiosa, sus familiares y su círculo más cercano tuvieron una despedida íntima, lejos por unos momentos de los cargos, las instituciones y la actividad política que acompañaron buena parte de su vida.
Después llegó el momento de compartir el duelo con Felipe Carrillo Puerto. El lugar elegido tenía un significado especial: los bajos del Palacio Municipal, el mismo edificio desde donde gobernó entre 2016 y 2018 y que volvió a recibirla, ahora para despedirla.
Regresó por última vez al Palacio Municipal
Fue precisamente ahí donde Paoly Perera enfrentó algunos de los episodios más complejos de su administración. Durante su gobierno tuvo que sortear conflictos sociales y políticos, entre ellos una huelga de elementos de la Policía Municipal.
Este martes, sin embargo, los policías estaban ahí por una razón completamente distinta. La Banda de Guerra de la corporación realizó un toque de silencio frente a sus restos, en un homenaje que tuvo además un significado institucional: durante su periodo como presidenta municipal, Perera Maldonado encabezó el gobierno responsable de la corporación de Seguridad Pública.
Después llegó la despedida. Cuando el cortejo comenzó a abandonar las instalaciones municipales, la Banda de Guerra ejecutó una diana. Era la última vez que Paoly Perera salía del Palacio Municipal que alguna vez gobernó.
Alrededor estaban familiares, amigos, funcionarios, políticos y ciudadanos que llegaron simplemente para despedirse. Entre los asistentes se encontraban presidentes municipales, integrantes del gabinete estatal y representantes de diferentes sectores de la vida pública de Quintana Roo.
Acudieron, entre otros, el presidente municipal de Bacalar, José Alfredo Contreras Méndez; la presidenta municipal de Playa del Carmen, Estefanía Mercado, así como autoridades de Felipe Carrillo Puerto e integrantes del gabinete legal del Gobierno del Estado.
Pero entre los asistentes también estaban aquellos que no necesitaban cargo ni invitación: ciudadanos de a pie, personas que alguna vez llegaron a una oficina municipal buscando una gestión, una respuesta o simplemente ser escuchadas y que ahora acudieron para acompañarla en su último recorrido.
Mara Lezama encabeza guardia de honor
La despedida continuó en el Instituto Tecnológico de Felipe Carrillo Puerto, institución que Paoly Perera dirigía al momento de su muerte. Ahí la historia fue diferente: ya no era solamente la expresidenta municipal, sino también la directora.

Docentes y estudiantes se congregaron para despedir a quien recuerdan como una funcionaria cercana a la comunidad educativa y comprometida con elevar los niveles de profesionalización del plantel.
A ese homenaje arribó la gobernadora Mara Lezama Espinosa, acompañada por representantes de los poderes Legislativo y Judicial, quienes montaron una guardia de honor frente al féretro.
La presencia de representantes de los tres poderes y de diferentes gobiernos municipales convirtió la despedida en uno de los encuentros políticos más amplios registrados recientemente en la Zona Maya. Sin embargo, el protagonismo perteneció a quienes habían compartido con Paoly Perera los espacios más cotidianos: su familia, colaboradores, profesores, estudiantes y habitantes de Carrillo Puerto.
La mujer que rompió una barrera en 2016
La historia política de Paoly Perera quedó marcada para siempre en 2016. Ese año rindió protesta como presidenta municipal y se convirtió en la primera mujer en gobernar Felipe Carrillo Puerto, rompiendo una sucesión de administraciones encabezadas exclusivamente por hombres.
Su gobierno no estuvo exento de dificultades. Tuvo conflictos políticos, protestas y diferencias propias del ejercicio del poder. Pero después de concluir su periodo no abandonó la actividad pública.
Perera ocupó posteriormente espacios como regidora de oposición. Desde esa posición, quienes trabajaron con ella la recuerdan por privilegiar la negociación y la construcción de acuerdos antes que la confrontación política permanente.
Esa característica explica también parte de lo ocurrido durante su despedida. Hasta Carrillo Puerto llegaron actores pertenecientes a diferentes grupos políticos, porque las diferencias que pudieron existir durante años quedaron, al menos por unas horas, fuera de los homenajes.
De la política a las aulas
Su última responsabilidad pública la llevó a otro terreno. Como directora del Instituto Tecnológico de Felipe Carrillo Puerto, Paoly Perera concentró parte de su actividad en la comunidad educativa.
Por eso su muerte tampoco fue solamente una pérdida para la política carrilloportense. Estudiantes y docentes participaron en los homenajes y la recordaron por su cercanía con el alumnado y por los esfuerzos encaminados a mejorar la preparación profesional de quienes estudian en el plantel.
En ese lugar recibió una de sus últimas guardias de honor. El Palacio Municipal representaba una parte de su historia; el Tecnológico, la última.
Los peritajes apuntan a un accidente
Mientras Felipe Carrillo Puerto realizaba los homenajes, comenzaron a trascender también elementos de los dictámenes periciales relacionados con el accidente ocurrido en la carretera federal 307.
De acuerdo con la información conocida sobre los peritajes y la mecánica de hechos, la camioneta en la que viajaba Perera Maldonado habría circulado a exceso de velocidad cuando, sobre pavimento mojado, el conductor perdió el control de la unidad.
El vehículo habría derrapado e invadido el carril contrario. Al intentar reincorporarse, fue impactado por otra unidad que circulaba sobre su carril. Estos elementos deberán quedar sujetos a la determinación oficial de las autoridades competentes.


Los datos conocidos sobre la mecánica del accidente adquieren relevancia ante las versiones que comenzaron a circular en redes sociales después de conocerse la muerte de la exalcaldesa. Algunas publicaciones especularon sin pruebas sobre un supuesto atentado relacionado con sus aspiraciones políticas y una eventual intención de volver a competir por la Presidencia Municipal, ahora desde una posición cercana a Morena.
Hasta el momento, con la información proporcionada, no existen elementos que acrediten la hipótesis de un atentado. Los elementos periciales conocidos apuntan hacia un hecho de tránsito, por lo que cualquier versión distinta deberá sustentarse en evidencia y en las investigaciones de la autoridad.
El último recorrido de Paoly
La muerte sorprendió a Paoly Perera cuando todavía permanecía activa en la vida pública de Felipe Carrillo Puerto. Su trayectoria había atravesado el gobierno municipal, el Cabildo y finalmente la educación superior. También había comenzado nuevamente a ser mencionada dentro del escenario político local.
Pero su muerte dejó todas las posibilidades suspendidas. No hubo campaña, confrontación, gobierno ni oposición. Hubo una familia despidiendo a uno de los suyos; estudiantes diciendo adiós a su directora; ciudadanos recordando a la funcionaria que alguna vez los atendió y políticos de diferentes grupos reunidos frente al mismo féretro.

Pero su muerte dejó todas las posibilidades suspendidas. No hubo campaña, confrontación, gobierno ni oposición. Hubo una familia despidiendo a uno de los suyos; estudiantes diciendo adiós a su directora; ciudadanos recordando a la funcionaria que alguna vez los atendió y políticos de diferentes grupos reunidos frente al mismo féretro.
Y hubo dos edificios que resumieron buena parte de su vida pública: primero, el Palacio Municipal, donde hizo historia al convertirse en la primera mujer en gobernar Felipe Carrillo Puerto; después, el Instituto Tecnológico, donde transcurrió la última etapa de su servicio público. Entre ambos ocurrió la despedida de Paoly Elizabeth Perera Maldonado.
Cuando la Banda de Guerra tocó la diana y sus restos abandonaron el Palacio Municipal, no salía únicamente una expresidenta. Felipe Carrillo Puerto despedía a una mujer que abrió para otras la puerta que durante décadas había permanecido reservada a los hombres: la de gobernar el corazón de la Zona Maya de Quintana Roo.
