Aunque más personas tienen empleo e ingresos constantes, el costo de la vivienda, las rentas y los gastos cotidianos han complicado la posibilidad de ahorrar, comprar casa o planear el retiro en Quintana Roo

Trabajador regresa cansado a casa en transporte público de Quintana Roo
Muchos trabajadores destinan gran parte de sus ingresos al transporte, vivienda y alimentación.

Tener empleo ya no siempre significa avanzar. Durante décadas, trabajar de manera constante fue visto como el camino natural para construir patrimonio en Quintana Roo: comprar un terreno, adquirir una casa, abrir un negocio, ahorrar o preparar el retiro. Hoy, para muchas personas en edad productiva, esa ruta se ha vuelto más difícil.

El problema no se limita a jóvenes que apenas comienzan su vida laboral. También alcanza a adultos de 30, 40 y 50 años que trabajan, pagan renta, sostienen familias y, aun así, sienten que construir patrimonio en Quintana Roo es una meta cada vez más lejana.

La paradoja es evidente: Quintana Roo mantiene una alta participación laboral y una economía impulsada por el turismo, pero una parte de sus trabajadores percibe que el ingreso alcanza para sobrevivir, no necesariamente para acumular bienes o estabilidad futura.

Patrimonio en Quintana Roo: trabajar ya no garantiza avanzar

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en el cuarto trimestre de 2025 la población ocupada en Quintana Roo trabajó en promedio 44 horas a la semana.

Sin embargo, hay que agregar a aquellos que tienen un trabajo extra o que trabajan de manera individual, por lo que las jornadas reales pueden ser mayores.

En ese mismo periodo, la tasa de condiciones críticas de ocupación fue de 34%, mientras que la informalidad laboral se ubicó en 43.1%.

Esto significa que, aunque muchas personas tienen trabajo, una parte importante enfrenta condiciones laborales que limitan su capacidad de ahorro, acceso a crédito o planeación de largo plazo.

DataMéxico reportó que, en el primer trimestre de 2025, el salario promedio mensual en Quintana Roo fue de 8 mil 380 pesos. Entre trabajadores formales el promedio fue de 9 mil 330 pesos, mientras que entre trabajadores informales fue de 7 mil 110 pesos.

Frente a ese nivel de ingresos, adquirir una vivienda en destinos como Cancún, Playa del Carmen o Tulum se vuelve una meta complicada para miles de familias.

El estancamiento del patrimonio en Quintana Roo

IndicadorDato más reciente disponibleLectura editorial
Horas trabajadas en Quintana Roo44 horas semanales en promedioHay empleo y jornadas amplias, pero no siempre capacidad de ahorro
Tasa de condiciones críticas de ocupación34%Una parte relevante de la población trabaja en condiciones vulnerables
Informalidad laboral43.1%Casi cuatro de cada 10 trabajadores enfrentan límites para crédito, ahorro formal o prestaciones
Salario promedio mensual8 mil 380 pesosEl ingreso promedio queda lejos del costo de compra de vivienda en zonas turísticas
Salario formal promedio9 mil 330 pesosAun con formalidad, el acceso a patrimonio no está garantizado
Salario informal promedio7 mil 110 pesosLa informalidad reduce margen de ahorro y acceso a financiamiento
Pobreza laboral en Quintana Roo21.5% en el primer trimestre de 2026Una quinta parte de la población enfrenta ingresos laborales insuficientes para cubrir necesidades básicas

Fuente: Elaboración propia con datos de ENOE-Inegi, DataMéxico y México, ¿Cómo Vamos?

El costo de la vivienda marca la diferencia

Uno de los mayores obstáculos para construir patrimonio en Quintana Roo es el acceso a la vivienda.

Aunque el ingreso laboral permite cubrir gastos inmediatos, los precios de venta en los principales destinos turísticos muestran una brecha importante entre lo que se gana y lo que cuesta comprar una propiedad.

Portales inmobiliarios reportan precios medios de vivienda que superan por mucho el ingreso promedio mensual de trabajadores locales.

CiudadPrecio medio referencial de casaFuente de mercado
Cancún Centro4.1 millones de pesosPropiedades.com
Playa del Carmen4.7 millones de pesosLamudi
Tulum7.08 millones de pesosPropiedades.com
Quintana Roo5.95 millones de pesosLamudi

Estos valores son referenciales y pueden variar por zona, tamaño, tipo de vivienda y antigüedad del inmueble.

Sin embargo, ayudan a dimensionar el problema: para una persona con ingreso promedio mensual de 8 mil 380 pesos, una vivienda de 4 millones de pesos representa una distancia patrimonial enorme, incluso antes de considerar enganche, gastos notariales, intereses hipotecarios y mantenimiento.

La percepción desde quienes viven del turismo

La presión económica se siente con mayor fuerza en destinos turísticos donde los empleos dependen de hoteles, restaurantes, transporte y servicios.

“Es bien complicado cada vez más. Ya no alcanza para lo que antes podían pagar nuestros abuelos o papás y agrégale que se gana menos. Ahorita en la Riviera Maya el turismo está muy mal. Apenas alcanza para renta y comida, ni qué pensar en comprar algo”, Eduardo Morales, mesero en un hotel de Playa del Carmen.

Su testimonio refleja una percepción extendida entre trabajadores de distintas edades: trabajar ya no garantiza avanzar al ritmo que avanzaron generaciones anteriores.

El problema no es únicamente ganar poco, sino enfrentar un costo de vida más alto, vivienda más cara y menor margen para ahorrar.

¿Qué significa construir patrimonio?

Construir patrimonio no se limita a comprar una casa. También implica acumular bienes, ahorros o derechos económicos que permitan estabilidad familiar y seguridad futura.

Patrimonio básicoPatrimonio productivoPatrimonio de largo plazo
Vivienda propiaNegociosFondos para el retiro
TerrenosInversionesBienes heredables
AhorrosHerramientas de trabajoSeguridad económica familiar

En generaciones anteriores, muchas familias lograron construir patrimonio a través de terrenos accesibles, vivienda progresiva o negocios familiares.

Hoy, ese camino enfrenta más obstáculos por el precio del suelo, la urbanización acelerada y la presión inmobiliaria en zonas turísticas.

Representación de ahorro, vivienda y patrimonio familiar en Quintana Roo
Además de la vivienda, el patrimonio también incluye ahorros, inversiones y fondos para el retiro.

¿Qué cambió para construir patrimonio?

Hace 20 o 30 añosHoy
Comprar terreno era más accesibleEl precio del suelo y de la vivienda se ha disparado
La vivienda representaba una menor proporción del ingreso familiarLa vivienda absorbe una mayor parte del presupuesto familiar
El ahorro tenía más peso en la economía del hogarEl gasto cotidiano limita la capacidad de ahorro
Las pensiones ofrecían mayor certidumbreEl retiro depende cada vez más del ahorro individual
Construir patrimonio parecía una meta alcanzable para una mayor cantidad de familiasMuchas familias perciben que construir patrimonio es una meta cada vez más difícil

El cambio generacional no significa que antes no hubiera dificultades. La diferencia es que hoy muchas personas trabajan más años, tienen más gastos fijos y enfrentan una vivienda más cara en relación con sus ingresos.

El retiro también forma parte del patrimonio

La preocupación por el patrimonio en Quintana Roo no termina en la compra de vivienda. También incluye el retiro.

La Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) registra los recursos del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR), integrado por cuentas individuales, ahorro voluntario, ahorro solidario y recursos de vivienda administrados por instituciones como Infonavit y Fovissste.

Sin embargo, para muchos trabajadores, el reto está en aportar de manera constante. Quienes tienen empleos informales, ingresos variables o periodos sin cotización enfrentan mayores dificultades para acumular recursos suficientes para su vejez.

Por eso, la construcción de patrimonio también debe analizarse desde la estabilidad laboral, la formalidad y la capacidad real de ahorro.

Especialistas advierten presión por vivienda e ingresos

Especialistas en economía laboral y vivienda han señalado que el problema patrimonial no se explica solo por los salarios.

También influyen el aumento del precio de la vivienda, el costo del crédito, la informalidad, la falta de ahorro y la concentración de oportunidades en zonas urbanas con alta presión inmobiliaria.

En estados turísticos como Quintana Roo, este fenómeno se vuelve más visible porque la economía atrae población, genera empleo y dinamiza el mercado, pero también eleva la demanda de vivienda, suelo y servicios.

El resultado es una tensión constante: hay trabajo, pero no siempre condiciones suficientes para transformar ese trabajo en patrimonio.

Complejo residencial en Playa del Carmen relacionado con el acceso a vivienda y patrimonio
El incremento en los precios de las propiedades ha complicado el acceso a la vivienda para muchos trabajadores.

Una preocupación que ya no es solo de jóvenes

La conversación suele centrarse en jóvenes que no pueden comprar casa, pero el problema es más amplio.

También afecta a personas adultas que llevan años trabajando, que tienen familia, que pagan renta o que intentan liquidar créditos.

Para muchos, el patrimonio en Quintana Roo se ha convertido en una meta aplazada: primero se paga la renta, después la comida, luego los servicios, el transporte, la escuela y las deudas. El ahorro queda al final, pero muchas veces no alcanza.

El debate de fondo

La pregunta ya no es únicamente cuántas personas tienen empleo, sino cuántas pueden transformar ese empleo en estabilidad. En Quintana Roo, donde el turismo genera actividad económica y atrae población de todo el país, el desafío es que el trabajo vuelva a ser una ruta real para construir patrimonio.

Porque trabajar más, sin ahorrar, sin comprar vivienda, sin retiro suficiente y sin bienes heredables, deja a miles de familias en una sensación de avance detenido: tienen empleo, pero sienten que no avanzan.

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