El café mexicano suma cuatro años con cosechas superiores al millón de toneladas y el valor de sus ventas al exterior pasó de 415 a 863 millones de dólares en un año; el reto es cuánto de ese crecimiento llega a los productores

México llega al Día Internacional del Café con una producción que acumula cuatro años consecutivos por encima del millón de toneladas y un fuerte crecimiento en sus exportaciones. El valor de las ventas de café mexicano al exterior pasó de 415 millones de dólares en 2024 a 863 millones en 2025, un aumento de 107.9%.
El avance significa que México más que duplicó el valor de sus exportaciones de café en apenas un año, mientras mantiene una superficie de aproximadamente 701 mil 735 hectáreas dedicadas al cultivo, de acuerdo con información de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.
La producción está concentrada principalmente en diez entidades, aunque tres dominan el mapa cafetalero nacional: Chiapas, Veracruz y Puebla.
Día Internacional del Café: Chiapas, Veracruz y Puebla lideran la producción
Chiapas produce alrededor de 392 mil toneladas de café; Veracruz, 256 mil; y Puebla, cerca de 225 mil toneladas. Juntos aportan más de 80% de la producción nacional.
Para 2026, Agricultura prevé que México vuelva a superar el millón de toneladas de café, con lo que mantendría la tendencia registrada durante los últimos cuatro años.
México también permanece entre los principales productores internacionales. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) lo ubica alrededor del décimo lugar mundial, con aproximadamente 2.3% de la producción global para el ciclo 2025/26.
Para el ciclo comercial 2026/27, el USDA proyecta una producción mexicana de 4.1 millones de sacos equivalentes de 60 kilogramos de café verde, aproximadamente 1% más que en el periodo anterior. Cerca de 85% correspondería a café arábica y 15% a robusta.
Estas cifras no deben compararse directamente con el millón de toneladas reportado por Agricultura: la dependencia mexicana contabiliza café cereza, mientras el USDA utiliza equivalentes de café verde, es decir, productos en diferentes etapas del proceso.
Exportaciones de café duplican su valor
Uno de los principales datos con los que México llega al Día Internacional del Café está en el comercio exterior.
Las exportaciones pasaron de 415 millones de dólares en 2024 a 863 millones durante 2025, un incremento de 107.9%. El entorno internacional de precios elevados ha contribuido al mayor valor generado por el café mexicano.
Sin embargo, que las exportaciones hayan duplicado su valor no significa que los ingresos de los cafeticultores hayan aumentado en la misma proporción.
La cadena mexicana descansa principalmente sobre pequeños productores. Más de 90% de la producción procede de parcelas menores a tres hectáreas, mientras Agricultura calcula que alrededor de 500 mil productores participan en esta actividad.
La nueva Ley de Desarrollo Sustentable de la Cafeticultura contempla precisamente generar mayor información sobre precios, costos y mercados, además de dar seguimiento a los precios efectivamente pagados al productor y a posibles asimetrías dentro de la comercialización.
Roya y broca amenazan la producción de café mexicano
El crecimiento tampoco elimina los riesgos para el campo. Durante 2026, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria destinó 32.2 millones de pesos a acciones fitosanitarias en ocho estados y programó atención sobre 24 mil 341 hectáreas.


Entre las principales amenazas se encuentran la roya, un hongo que ataca las hojas y debilita al cafeto, y la broca, un pequeño insecto que perfora directamente el fruto y daña el grano. Ambas pueden reducir el rendimiento y afectar la producción si no son controladas.
El Día Internacional del Café encuentra así a México con una producción sostenida por encima del millón de toneladas y exportaciones que generan mucho más valor que hace un año.
Pero detrás de las cifras permanece un desafío: conseguir que el crecimiento de la industria también se traduzca en mejores condiciones para las comunidades y pequeños productores que sostienen buena parte de la cafeticultura mexicana.
