Tres plantas construidas entre 1974 y 1987 forman parte del tratamiento del corredor turístico de Cancún; mientras se proyecta su sustitución, nuevas reglas federales elevan las exigencias para las descargas de aguas residuales

Parte del agua tratada en la Zona Hotelera se ha destinado al riego de áreas verdes y campos de golf.
Parte del agua tratada en la Zona Hotelera se ha destinado al riego de áreas verdes y campos de golf.

El manejo de las aguas residuales en la Zona Hotelera de Cancún entra en una etapa de modernización. El principal corredor turístico del estado combina plantas de tratamiento construidas hace décadas, redes de drenaje, cárcamos y establecimientos con diferentes sistemas para manejar sus descargas.

El proceso ocurre mientras la NOM-001-SEMARNAT-2021 establece parámetros más estrictos para determinadas descargas de aguas residuales y se aproxima marzo de 2027, fecha límite para los programas especiales mediante los cuales algunos responsables pudieron calendarizar su adecuación a la norma.

El desafío no consiste únicamente en modernizar plantas hoteleras. La revisión de registros y expedientes ambientales muestra un sistema más complejo: existen hoteles conectados al drenaje sanitario, infraestructura colectiva de tratamiento y establecimientos con sistemas independientes.

Plantas de tratamiento de Cancún acumulan décadas de operación

Una parte del saneamiento de la Zona Hotelera se sostiene históricamente en las plantas Pok Ta Pok, El Rey y Gucumatz, que iniciaron operaciones en 1974, 1986 y 1987, respectivamente.

De acuerdo con información oficial de Fonatur, Pok Ta Pok cuenta con capacidad para 245 litros por segundo; Gucumatz, 200, y El Rey, 100. En conjunto alcanzan aproximadamente 545 litros por segundo.

Su antigüedad coincide con un proceso de renovación de la infraestructura sanitaria. Durante 2026 se han desarrollado trabajos sobre colectores y redes, mientras existe un proyecto para sustituir operativamente las tres instalaciones por dos nuevas plantas de tratamiento.

La modernización adquiere especial importancia por las características ambientales de Quintana Roo. Su subsuelo es predominantemente kárstico y altamente permeable, lo que aumenta la relevancia del tratamiento adecuado de las aguas residuales para proteger el acuífero.

¿Dónde terminan las aguas residuales de los hoteles de Cancún?

No todas siguen la misma ruta.

En los hoteles conectados al drenaje, las aguas residuales provenientes de habitaciones, sanitarios, cocinas y otras instalaciones ingresan a la red sanitaria y son conducidas mediante colectores, cárcamos y estaciones de bombeo hacia la infraestructura de tratamiento.

Expedientes ambientales revisados para proyectos como Club Med Cancún y The Royal Islander documentan conexiones al drenaje. Paralelamente, estos establecimientos pueden disponer de otra infraestructura, como sistemas de ósmosis inversa, cuyos rechazos requieren mecanismos específicos de disposición.

También existen desarrollos que contemplan tratamiento dentro del establecimiento. Un ejemplo es Aldea Nizuc, cuyo proyecto presentado ante Semarnat en 2026 incluye una planta de tratamiento de aguas residuales y un pozo de absorción para el efluente tratado.

Esta diferencia resulta fundamental: que un hotel cuente con un permiso de descarga de CONAGUA no significa necesariamente que trate y descargue por su cuenta sus aguas sanitarias, pues la autorización puede corresponder a otros procesos.

NOM-001 aumenta las exigencias para las descargas

La NOM-001-SEMARNAT-2021, publicada en marzo de 2022, actualizó los límites permisibles de contaminantes en las descargas de aguas residuales hacia cuerpos receptores propiedad de la Nación.

La regulación contempla parámetros como grasas y aceites, sólidos suspendidos, demanda química de oxígeno, carbono orgánico total, nitrógeno, fósforo e indicadores microbiológicos, entre otras variables determinadas por el tipo de descarga y cuerpo receptor.

La norma contempla expresamente al suelo cárstico, condición particularmente relevante para Quintana Roo.

El cumplimiento de los nuevos parámetros puede requerir procesos adicionales de tratamiento, entre ellos eliminación de nutrientes, filtración y sistemas de desinfección más robustos.

2027 no es un plazo general para los hoteles

El 11 de marzo de 2027 es una fecha relevante para la aplicación de la NOM-001, pero no representa un ultimátum para que todos los hoteles de Quintana Roo modernicen sus plantas.

La fecha corresponde al límite máximo establecido para los cronogramas de aquellos responsables de descargas que se incorporaron voluntariamente al Programa para el Cumplimiento ante CONAGUA.

Estos programas tuvieron que registrarse antes del 3 de abril de 2023 y fueron asociados a puntos autorizados mediante permisos de descarga.

Hasta ahora, la información pública disponible no permite determinar cuántos hoteles de Quintana Roo se acogieron al mecanismo, cuáles mantienen programas vigentes ni qué avance presentan.

Las nuevas exigencias ambientales elevan los parámetros aplicables al tratamiento y descarga de aguas residuales.
Las nuevas exigencias ambientales elevan los parámetros aplicables al tratamiento y descarga de aguas residuales.
La infraestructura de saneamiento de la Zona Hotelera incluye plantas con varias décadas de operación.
La infraestructura de saneamiento de la Zona Hotelera incluye plantas con varias décadas de operación.

NUMERALIA | Saneamiento de la Zona Hotelera

IndicadorDato
Pok Ta Pok inicia operaciones1974
El Rey inicia operaciones1986
Gucumatz inicia operaciones1987
Capacidad conjunta545 l/s
Publicación de NOM-0012022
Aplicación general de nuevos parámetros2023
Límite máximo de programas especiales11 de marzo de 2027

Fuentes: CONAGUA, Semarnat, Fonatur y Diario Oficial de la Federación

Agua tratada vuelve a utilizarse en la Zona Hotelera

El saneamiento no termina una vez tratadas las aguas residuales. Inventarios de CONAGUA han documentado que parte del agua procesada en las plantas de la Zona Hotelera se destina al riego de áreas verdes y campos de golf, además de existir esquemas autorizados de disposición al acuífero.

La calidad del tratamiento determina así las posibilidades de reúso y las condiciones bajo las cuales el agua puede reincorporarse al entorno.

Cancún llega a esta etapa con infraestructura sanitaria que acumula décadas de operación, proyectos para renovar el sistema colectivo y exigencias ambientales más estrictas para determinadas descargas.

El reto no consiste solamente en construir nuevas plantas, sino en conocer qué establecimientos operan sistemas independientes, cuáles dependen del drenaje colectivo y si la infraestructura que recibe las aguas residuales del principal corredor turístico de Quintana Roo podrá responder a las nuevas condiciones ambientales.

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