La terminal puede atender 5.5 millones de pasajeros al año, mientras el primer semestre de 2026 cerró con una caída de 33.2% en el tráfico y la temporada invernal busca recuperar conectividad

El Aeropuerto Internacional Felipe Carrillo Puerto movilizó 471 mil 500 pasajeros durante el primer semestre de 2026, una disminución de 33.2% frente a los 705 mil 400 registrados en el mismo periodo de 2025. La contracción ocurre en una terminal diseñada para atender hasta 5.5 millones de pasajeros anuales, construida como una pieza estratégica para ampliar la conectividad de la Riviera Maya. Los datos de tráfico corresponden a registros de la Agencia Federal de Aviación Civil.
La caída se concentra especialmente en el mercado internacional, que constituye una parte fundamental del flujo de la terminal. El comportamiento contrasta con la capacidad instalada y ocurre mientras Grupo Mundo Maya, empresa estatal encargada de administrar el aeropuerto, prepara una nueva programación para la temporada invernal con conexiones hacia Estados Unidos y Canadá. El objetivo es recuperar pasajeros mediante una ampliación de rutas, aunque el desempeño del primer semestre deja una diferencia considerable entre infraestructura disponible y demanda efectiva.
La terminal fue diseñada para 5.5 millones de pasajeros
Cuando el aeropuerto fue inaugurado el 1 de diciembre de 2023, el Gobierno federal informó que la terminal tendría capacidad para recibir 5.5 millones de pasajeros y realizar hasta 32 mil operaciones anuales. La infraestructura incluye una terminal de 430 metros de longitud, 13 posiciones para aviación comercial y una pista de 3 mil 700 metros.
Durante la presentación del proyecto, el comandante Gustavo Ricardo Vallejo Suárez explicó que la capacidad había sido calculada para atender el crecimiento esperado del destino turístico.
“La construcción actual está diseñada para recibir 5.5 millones de pasajeros al año”.
— Gustavo Ricardo Vallejo Suárez, comandante del Agrupamiento de Ingenieros Felipe Ángeles
Evolución del tráfico anual
| Año | Pasajeros |
|---|---|
| 2023* | 39,768 |
| 2024 | 1,233,459 |
| 2025 | 1,244,661 |
| 2026** | 471,500 |
El aeropuerto cerró 2025 lejos de su capacidad instalada


El comportamiento de los dos primeros años completos tampoco alcanzó la capacidad proyectada. El programa institucional de Grupo Mundo Maya 2025-2030 reporta que el aeropuerto transportó 1 millón 233 mil 459 pasajeros durante 2024, mientras los registros correspondientes a 2025 muestran un volumen anual cercano a 1.24 millones.
Esto significa que incluso antes de la contracción registrada en 2026, la terminal utilizaba sólo una fracción de su capacidad máxima. El escenario adquiere relevancia porque el aeropuerto no fue concebido únicamente como infraestructura aeroportuaria: también quedó conectado con el Tren Maya y con la estrategia federal para ampliar el acceso turístico al sur de la Riviera Maya.
El propio Gobierno estatal ha reconocido que la operación de Tulum depende de la estacionalidad. En julio de 2025, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló que para la temporada invernal se esperaba mantener las rutas existentes y sumar nuevos destinos internacionales.
La temporada invernal pondrá a prueba la recuperación
Para el invierno 2026-2027 se prepara una red de conexiones que incluye destinos de Canadá y Estados Unidos, además de rutas nacionales. La ampliación busca elevar el flujo de pasajeros en una terminal cuyo desempeño depende en buena medida de la llegada de visitantes extranjeros.
El dato resulta relevante porque la recuperación de rutas no sólo incrementa opciones de viaje: también permitirá medir si la demanda responde a la conectividad disponible. Canal Caribe ya documentó la caída acumulada del tráfico del aeropuerto con base en cifras oficiales de AFAC en su seguimiento sobre los pasajeros de Tulum durante 2026.
La diferencia entre los 5.5 millones de pasajeros de capacidad anual y el volumen efectivamente movilizado no determina por sí misma que la infraestructura sea innecesaria, pero sí muestra que existe una brecha amplia entre la capacidad instalada y el uso registrado. La evolución de los próximos meses permitirá determinar si la nueva conectividad consigue reducirla o si Tulum continuará operando con una infraestructura muy superior al tráfico que actualmente genera.
