Autoridades federales detuvieron en Zapopan a Miguel Ángel Solano Ruiz tras meses fuera de su alcance; con la captura, la FGR reactiva una de las líneas centrales de la investigación sobre la presunta red de huachicol fiscal que también involucra a los hermanos Farías Laguna.

Autoridades federales detuvieron en Zapopan, Jalisco, a Miguel Ángel Solano Ruiz, alias “El Capitán Sol”, “Sol” o “Mike”, en cumplimiento de una orden de aprehensión por su probable participación en delincuencia organizada con fines de cometer delitos en materia de hidrocarburos.
La Secretaría de Marina atribuyó la captura a trabajos de investigación e inteligencia, análisis de información técnica y coordinación con la Fiscalía General de la República y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. Después, las autoridades trasladaron a Solano Ruiz a Ciudad de México para ponerlo a disposición de la autoridad competente.
La investigación federal ubica desde hace meses a Solano Ruiz como uno de los personajes vinculados con una presunta red de huachicol fiscal que habría operado a través de aduanas marítimas y que también involucra a los hermanos Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna.
Una captura después de un revés procesal
El caso de Solano Ruiz ya había enfrentado un tropiezo judicial. En agosto pasado, un juez federal dejó sin efecto una orden de aprehensión emitida contra él desde 2025, al considerar que la autoridad la había dictado sin respetar las reglas del sistema penal acusatorio. El problema estuvo en el procedimiento: el juzgador resolvió la orden por escrito, sin una audiencia previa en la que el Ministerio Público expusiera oralmente sus datos de prueba.
La resolución no absolvió a Solano Ruiz ni cerró la investigación. Obligó a que el procedimiento se repusiera para que la Fiscalía pudiera solicitar nuevamente la captura bajo las formalidades correspondientes.
La detención anunciada este viernes muestra que el expediente continuó avanzando y que las autoridades obtuvieron un nuevo mandamiento judicial que permitió concretar la captura.


El enlace que la FGR ubica junto a los Farías Laguna
Solano Ruiz, capitán de corbeta retirado, ha sido señalado dentro de la investigación como uno de los operadores que presuntamente enlazaban a los hermanos Farías Laguna con personal ubicado en aduanas marítimas estratégicas.
De acuerdo con la investigación de la FGR y con declaraciones de un testigo protegido identificado como “Santo”, el llamado Capitán Sol habría utilizado contactos dentro de la Marina para colocar o reclutar personal civil y militar en puntos como Tampico, Altamira, Ensenada y Guaymas.
La hipótesis ministerial sostiene que esos movimientos permitían controlar posiciones clave para facilitar el ingreso irregular de hidrocarburos, gestionar pagos y mantener comunicación entre distintos integrantes de la estructura investigada.
Un organigrama elaborado dentro de las indagatorias federales lo ubicó además como excoordinador externo de aduanas y le atribuyó funciones relacionadas con la incorporación de personal militar y civil. Esos señalamientos forman parte de la investigación y deberán ser acreditados judicialmente. Solano Ruiz conserva la presunción de inocencia mientras no exista una sentencia definitiva.
El caso Farías sigue siendo el centro del expediente
La captura de Solano vuelve a conectar directamente con una investigación que ya involucra a mandos navales y exfuncionarios señalados por la FGR.
La investigación identifica a los hermanos Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna, sobrinos políticos del exsecretario de Marina Rafael Ojeda Durán, como presuntos integrantes de una estructura relacionada con delincuencia organizada y contrabando de hidrocarburos.

Las autoridades detuvieron a Fernando Farías Laguna en Argentina y posteriormente lo trasladaron a México, donde quedó recluido en el penal del Altiplano.
El traslado se realizó después de que las autoridades mexicanas desistieran del procedimiento de extradición y se concretara su regreso mediante expulsión.
Desde prisión, Farías Laguna ha rechazado las acusaciones y sostiene que la investigación fue construida de manera tendenciosa. También ha afirmado que él mismo había denunciado irregularidades dentro de la Marina.
Su defensa ha cuestionado distintos elementos de la carpeta y ha solicitado que sean revisadas declaraciones, documentos y la participación de otros funcionarios. Esas objeciones forman parte de la estrategia jurídica de los acusados y todavía deberán confrontarse con las pruebas que presente la Fiscalía. Solano aparecía precisamente como uno de los nombres pendientes dentro de ese mapa.
Aduanas, combustible y una estructura que iba más allá de un puerto
La investigación federal no describe un esquema limitado a una sola terminal marítima. Distintos testimonios incorporados a la causa han mencionado operaciones en Tampico, Altamira, Guaymas y otros puertos, así como presuntos pagos para facilitar el ingreso de embarcaciones con combustible y evadir controles fiscales y aduaneros.
El modelo investigado corresponde al llamado huachicol fiscal: introducir o comercializar hidrocarburos mediante documentación, clasificaciones o mecanismos que permiten evadir impuestos y controles oficiales.

En una de las líneas conocidas públicamente, un testigo sostuvo que Solano Ruiz habría participado en la distribución de sobornos vinculados con operaciones marítimas. Esas declaraciones siguen siendo elementos de investigación y no equivalen a una sentencia judicial. La captura permite confrontar ambas versiones dentro del proceso judicial.
Lo que cambia con la detención
Hasta ahora, la FGR había integrado buena parte del expediente sobre Solano Ruiz con testimonios, documentos, investigaciones financieras y referencias de otros imputados, mientras el exmarino permanecía fuera del alcance de las autoridades.
Ese escenario cambió. La Fiscalía podrá formular directamente las imputaciones correspondientes y solicitar que un juez determine si existen elementos suficientes para vincularlo a proceso.
Para la defensa, comienza también la etapa en la que podrá controvertir formalmente los datos de prueba reunidos en su contra. Por eso, la captura no representa el cierre del caso, sino una nueva fase.


Una pieza pendiente vuelve al tablero
Durante meses, la investigación ubicó a Solano Ruiz como uno de los operadores vinculados con la presunta red de huachicol fiscal que seguía fuera del alcance de las autoridades.
Su detención incorpora nuevamente al proceso a uno de los personajes que permanecía fuera del alcance de las autoridades y vuelve a concentrar la atención en la estructura de mando que la FGR intenta acreditar.
Todavía falta establecer judicialmente qué función desempeñó, si realmente intervino en nombramientos y movimientos de personal, qué relación mantuvo con los hermanos Farías Laguna y qué participación tuvo en las operaciones investigadas. La captura del Capitán Sol no resuelve esas preguntas.
Pero vuelve a colocar frente a un juez a uno de los personajes que la Fiscalía considera relevantes para entender cómo habría operado la red de huachicol fiscal desde las aduanas marítimas.
