La petrolera enfrenta una caída trimestral en la producción de combustibles y mayores compras externas, mientras el presupuesto propuesto para 2027 reduce en términos reales los recursos y Quintana Roo mantiene una alta dependencia del suministro proveniente de otras entidades

México enfrenta una combinación de menor producción de combustibles, mayores importaciones y presión internacional sobre los precios del petróleo, un escenario que adquiere especial relevancia para Quintana Roo por su dependencia del suministro externo y por el peso del turismo, el transporte y la logística en su economía.
Durante el segundo trimestre de 2026, Pemex redujo 13% su producción de gasolina y 11% la de diésel respecto al trimestre anterior, de acuerdo con una investigación de Reuters. En el mismo periodo, las importaciones aumentaron 45% en gasolina y 134% en diésel. Reuters también reportó problemas de mantenimiento, operación y seguridad en las refinerías de la petrolera.
La presión ocurre mientras el mercado internacional permanece elevado. El comportamiento del Brent ha estado condicionado por las tensiones en Medio Oriente y las interrupciones en infraestructura energética, por lo que México enfrenta una mayor exposición externa justamente cuando necesita importar más combustibles terminados.
El problema no se limita al precio internacional del petróleo. Pemex importó 231.5 mil barriles diarios de gasolina en enero de 2026 y alcanzó 427.3 mil en mayo; posteriormente registró 376.9 mil en junio y 353.9 mil en julio. En diésel, las importaciones pasaron de 47.2 mil barriles diarios en enero a 130.8 mil en mayo, para después ubicarse en 120.6 mil en junio y 90.5 mil en julio, según la base institucional de la petrolera.
Presupuesto de Pemex enfrenta menor margen real en 2027
El escenario productivo se cruza con el Paquete Económico 2027, que plantea para Pemex un presupuesto de 527 mil 121 millones de pesos. Aunque representa un aumento nominal frente a 2026, el monto implica una reducción en términos reales.
Para inversión física se contemplan 254 mil 16 millones de pesos, frente a los 255 mil 140 millones asignados en 2026. Esto representa una disminución nominal de alrededor de 0.4%, mientras que el apoyo federal destinado a amortizaciones de deuda también se reduce de manera significativa.
La relevancia está en determinar cuánto margen tendrá la empresa para atender mantenimiento, refinación, infraestructura y seguridad, mientras enfrenta una mayor necesidad de importar combustibles. La investigación de Reuters documentó 12 accidentes durante 2026, con seis personas fallecidas y 10 lesionadas, además de problemas operativos en las refinerías.
México tiene capacidad de refinación, pero debe mantenerla operativa
El Sistema Nacional de Refinación cuenta con seis refinerías históricas, además de la Refinería Olmeca de Dos Bocas. El reto no consiste únicamente en contar con infraestructura, sino en mantenerla disponible y operando de manera sostenida.
Los datos oficiales muestran que Pemex ha registrado periodos de recuperación en el procesamiento de crudo y en la elaboración de combustibles. En el primer trimestre de 2026, por ejemplo, reportó un incremento de 29.6% en la producción de gasolinas y de 69.9% en diésel frente al mismo periodo de 2025.
Esto permite distinguir entre comparaciones interanuales y trimestrales: una mejora frente a 2025 puede coexistir con una caída durante el transcurso de 2026. Por ello, el punto de atención es la capacidad de Pemex para sostener la producción y reducir la dependencia de importaciones.
Quintana Roo depende de combustibles provenientes de otras entidades
Para Quintana Roo, el problema adquiere una dimensión logística. El Gobierno estatal informó que los combustibles ingresan al estado principalmente mediante tractocamiones desde el puerto de Progreso, Yucatán, y desde Campeche, debido a la limitada capacidad de almacenamiento local.
En 2024, el Gobierno de Quintana Roo y Pemex plantearon los proyectos TAD Cancún, TAD Chetumal y Punta Venado, con el objetivo de elevar la capacidad de almacenamiento de aproximadamente dos días a entre ocho y diez días y reducir la dependencia del transporte terrestre desde otras entidades.


Esta dependencia adquiere relevancia en una economía donde gasolina y diésel son insumos para el transporte de visitantes y trabajadores, movilidad terrestre, traslado de mercancías, servicios turísticos y operaciones logísticas.
El riesgo para Quintana Roo está en toda la cadena de suministro
La combinación de producción de Pemex, importaciones, precios internacionales, transporte y almacenamiento determina las condiciones en las que los combustibles llegan a Quintana Roo.
Una reducción temporal del precio del petróleo puede aliviar parte de la presión, pero no elimina la dependencia estructural. Mientras Pemex incrementa sus compras externas en determinados periodos, Quintana Roo continúa recibiendo buena parte de sus combustibles desde fuera del estado y trabaja en ampliar su capacidad de almacenamiento.
Por ello, los indicadores a seguir para Quintana Roo son la producción de las refinerías, el volumen de importaciones, los precios internacionales del petróleo, los costos de transporte y almacenamiento y su eventual impacto en los sectores turístico, empresarial y logístico.
