Washington anunció cinco acusaciones penales contra altos mandos del cártel, elevó a más de 100 millones de dólares las recompensas por ocho fugitivos y endureció las restricciones contra familiares y colaboradores de la organización criminal.
Estados Unidos intensificó este miércoles su ofensiva contra el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) al desplegar una estrategia simultánea en tres frentes: el desarchivo de cinco acusaciones penales contra altos mandos de la organización, el aumento de las recompensas a más de 100 millones de dólares por información que permita capturar o condenar a ocho de sus principales líderes, y el endurecimiento de las sanciones migratorias contra familiares y colaboradores del grupo criminal.
El Departamento de Justicia hizo el anuncio durante una conferencia encabezada por el fiscal general interino, Todd Blanche, acompañado por el director del FBI, Kash Patel; el director de la DEA, Terry Cole; representantes del Departamento de Estado y de otras agencias federales.
«El pueblo estadounidense nos dio el mandato de mantener seguro a este país y no descansaremos hasta cumplirlo. Utilizaremos todas las herramientas a nuestra disposición para llevar a estos acusados ante la justicia, sin importar dónde se escondan», afirmó Blanche.
Cinco acusaciones contra líderes del CJNG
Las autoridades estadounidenses informaron que fueron desclasificadas cinco acusaciones penales contra integrantes de alto nivel del CJNG, organización que Washington designó como grupo terrorista extranjero en febrero de 2025.
Entre los principales objetivos figura Juan Carlos Valencia González, alias El Pelón o El 03, identificado por las autoridades estadounidenses como el actual líder del CJNG. Por información que conduzca a su captura o condena, el Departamento de Estado ofrece ahora una recompensa de 25 millones de dólares, cinco veces superior a la vigente hasta ahora.
También se incluyó en el programa de recompensas a:
- Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, alias El Sapo —15 millones de dólares.
- Julio Alberto Castillo Rodríguez, alias Chorro —15 millones de dólares.
- Ricardo Ruiz Velasco, alias El Tripa —10 millones de dólares.
- Julio César Montero Pinzón, alias El Tarjetas —10 millones de dólares.
- Carlos Andrés Rivera Varela, alias La Firma —10 millones de dólares.
- Griselda Margarita Arredondo Pinzón —2 millones de dólares, señalada por presuntamente participar en operaciones de fraude de tiempo compartido vinculadas al CJNG.
En conjunto, el programa de recompensas supera los 100 millones de dólares.

Restricciones de visa y presión financiera
La ofensiva también alcanzó el ámbito migratorio. El gobierno estadounidense anunció restricciones de visa contra 65 familiares y personas cercanas a integrantes del CJNG, de las cuales 26 contaban con permisos vigentes para ingresar a Estados Unidos, mismos que fueron revocados.
Las medidas se suman a las sanciones financieras impuestas en semanas recientes por el Departamento del Tesoro, en coordinación con la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de México, contra decenas de personas y empresas presuntamente utilizadas para lavar recursos del grupo criminal.
DEA advierte que irá contra funcionarios vinculados al cártel
Durante la conferencia, el director de la DEA, Terry Cole, aseguró que la estrategia estadounidense también contempla investigar a funcionarios mexicanos que, según la agencia, colaboran con el CJNG.
«Hay corrupción y vamos detrás de eso. Porque hemos visto a la corrupción como parte de las actividades del cartel. Ellos son los facilitadores y vamos a seguir eso hasta el final», declaró.
Cole añadió que la DEA buscará procesar penalmente a quienes faciliten las operaciones del grupo criminal y afirmó que Juan Carlos Valencia González se ha convertido en la prioridad número uno de la agencia antidrogas.
Una ofensiva sin precedentes
El anuncio representa uno de los mayores golpes coordinados anunciados por Washington contra el CJNG en los últimos años y refuerza la estrategia emprendida por la administración estadounidense para desmantelar la estructura financiera, operativa y de liderazgo de la organización criminal mediante procesos penales, recompensas económicas y restricciones internacionales.
