La cifra corresponde a un corte preliminar de la temporada 2026 y todavía puede aumentar; el reto de conservación está en proteger los sitios de anidación frente a la actividad turística y urbana

Quintana Roo contabiliza 29 mil 413 nidos de tortugas marinas durante la temporada 2026, de acuerdo con el corte estatal disponible. La cifra todavía no representa el cierre del periodo de anidación, por lo que el número puede aumentar conforme continúen los arribos y las labores de monitoreo y protección en las costas.
El registro incluye principalmente tortuga blanca o verde (Chelonia mydas), seguida de tortuga caguama (Caretta caretta), tortuga carey (Eretmochelys imbricata) y un registro de tortuga laúd (Dermochelys coriacea). El desglose municipal definitivo se conocerá una vez concluida la temporada y procesados los registros estatales.
El número de nidos es, sin embargo, sólo uno de los indicadores para evaluar la conservación. Para conocer el resultado completo también deben considerarse huevos protegidos, porcentaje de eclosión y crías liberadas, ya que el registro de nidos no equivale al número de tortugas que llegan finalmente al mar.
La protección enfrenta presión sobre las playas
La conservación depende de las condiciones de las zonas de anidación y de las medidas que se aplican durante la temporada. En Playa del Carmen, por ejemplo, el programa municipal reportó 2 mil nidos, con 91 mil 859 huevos y 22 mil 431 crías, además de acciones dirigidas a hoteles y residentes para retirar mobiliario de las áreas de anidación, regular la iluminación y evitar vehículos en las playas.
En Cancún, como referencia municipal y sin representar el total estatal, el registro actualizado reporta 10 mil 407 nidos protegidos, un millón 206 mil 934 huevos y 203 mil 994 crías, con 51 corrales de protección y recorridos diurnos y nocturnos.
La actividad turística y urbana convierte la protección de las playas en un desafío permanente. La iluminación artificial, el tránsito de vehículos, la presencia de personas y mobiliario en las zonas de anidación son factores que requieren medidas de prevención y vigilancia durante la temporada.
Quintana Roo enfrenta así un doble reto: mantener la actividad turística y la infraestructura de sus costas, mientras protege los espacios que utilizan las tortugas para reproducirse. La cifra de 29 mil 413 nidos dimensiona la importancia de esas playas, pero el resultado de la conservación dependerá también de cuántos huevos logren eclosionar y cuántas crías lleguen al mar.
