Alrededor de 400 mil trabajadores directos e indirectos vinculados con la actividad turística forman parte del universo laboral expuesto ante la desaceleración económica que atraviesa Quintana Roo. Durante el primer semestre de 2026, los aeropuertos internacionales de Cancún y Cozumel registraron 729 mil 570 pasajeros menos respecto al mismo periodo del año anterior, una reducción de 4.6%, mientras la ocupación hotelera estatal pasó de 75.82% a 72.87%

La disminución en la llegada de visitantes comenzó antes de septiembre y modificó la operación de hoteles, parques temáticos, restaurantes, empresas náuticas y prestadores de servicios que dependen del flujo turístico.
La respuesta empresarial se concentró en ajustes operativos para reducir costos durante los periodos de menor actividad: días solidarios, descansos programados, vacaciones adelantadas, reducción temporal de jornadas y ajustes de plantilla.
Los indicadores turísticos anticiparon la desaceleración
La pérdida de dinamismo turístico se reflejó primero en la movilidad aérea.
Entre enero y junio de 2026, los aeropuertos de Cancún y Cozumel movilizaron 15.11 millones de pasajeros, frente a los 15.84 millones registrados durante el mismo periodo de 2025.
La diferencia representa: 729 mil 570 pasajeros menos.
La variación acumulada: -4.6%.
La reducción se intensificó durante el segundo trimestre del año: Marzo: -4.5%; Abril: -4.1%; Mayo: -8%, y Junio: -11.4%.
El comportamiento mostró una menor demanda antes del periodo tradicional de baja turística.
La ocupación hotelera también registró una disminución. Durante el primer semestre de 2026, Quintana Roo pasó de una ocupación promedio de 75.82% en 2025 a 72.87% en 2026, una reducción de 2.95 puntos porcentuales.
Los destinos con mayores variaciones fueron: Tulum, pasó de 74.32% a 66.18%, una reducción de 8.13 puntos porcentuales; Playa del Carmen, pasó de 77.05% a 72.58%, con una caída de 4.47 puntos porcentuales, y la Riviera Maya, pasó de 76.63% a 72.77%, con una disminución de 3.87 puntos porcentuales.
Empresas turísticas ajustan operación ante menor demanda
La reducción en ocupación llevó a empresas del sector turístico a modificar esquemas de operación para contener costos.
Los ajustes reportados incluyen: días solidarios; descansos programados; vacaciones adelantadas; reducción temporal de jornadas;
ajustes de personal.
El impacto alcanzó a distintos segmentos de la industria. En hotelería, los acuerdos con trabajadores y sindicatos se enfocaron en reducir temporalmente la carga operativa durante los meses de menor actividad.
Los parques temáticos también modificaron estrategias operativas ante cambios en la demanda.
Grupo Xcaret, uno de los principales operadores turísticos del estado, realizó ajustes en algunas unidades. Entre ellos se encuentra la suspensión temporal de operaciones de Xavage en 2024 y modificaciones en el calendario operativo de Xel-Há durante 2026.
El sector turístico enfrenta un escenario donde una menor llegada de visitantes modifica directamente la planeación de operación y costos.


Una economía turística que sostiene 400 mil empleos
El turismo representa alrededor de 400 mil empleos directos e indirectos en Quintana Roo, de acuerdo con estimaciones del sector.
La actividad involucra trabajadores de: hoteles; restaurantes; parques temáticos; transporte turístico; actividades náuticas; agencias; y comercio vinculado al visitante.
La CROC mantiene una de las principales representaciones sindicales dentro del sector turístico estatal y reporta más de 200 mil trabajadores afiliados en Quintana Roo.
La CTM también mantiene presencia en actividades relacionadas con hotelería, servicios y gastronomía.
La reducción de operación impacta principalmente a trabajadores cuya percepción económica depende de jornadas completas, propinas, comisiones y bonos asociados a la actividad turística.
Días solidarios: el esquema laboral que la autoridad mantiene bajo revisión
Los llamados días solidarios se convirtieron en uno de los mecanismos utilizados por empresas durante la desaceleración turística.
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social de Quintana Roo reconoce que esta figura no está contemplada dentro de la Ley Federal del Trabajo. La dependencia señala que estos esquemas sólo pueden aplicarse mediante acuerdos entre las partes y no como una medida unilateral del empleador.
El argumento empresarial es mantener fuentes laborales y evitar recortes mayores durante periodos de baja actividad.
La posición laboral se concentra en el impacto económico: un día no trabajado representa un ingreso menor para empleados que dependen de salarios semanales, propinas y prestaciones asociadas a la operación diaria.
Al respecto, la autoridad laboral ha advertido que aplicar descansos sin pago sin consentimiento del trabajador representa una mala práctica.
La presión sobre el modelo turístico de Quintana Roo
La desaceleración ocurre en un destino cuya economía depende principalmente del turismo.
El Caribe mexicano enfrenta factores que modifican la competitividad del sector: mayor competencia internacional; incremento de costos operativos; afectaciones ambientales; presencia recurrente de sargazo; y cambios en hábitos de viaje.
Quintana Roo mantiene su posición como uno de los principales destinos turísticos del país, aunque los indicadores muestran una industria con menor ritmo de crecimiento y mayor presión sobre sus costos de operación.
El impacto que no aparece en las estadísticas turísticas
La caída turística se mide en pasajeros, habitaciones ocupadas y derrama económica.
El impacto laboral se refleja en jornadas reducidas, menor ingreso y ajustes en las condiciones de trabajo.
La desaceleración ya modificó la operación de empresas turísticas en Quintana Roo. La discusión pendiente está en determinar cuántos trabajadores fueron afectados por estos esquemas, qué empresas los aplicaron y bajo qué condiciones se implementaron.
