Productores de José María Morelos reportan una caída cercana al 50% en la cosecha de miel melipona por una menor floración. La actividad, ligada a la cultura maya y a la economía rural de Quintana Roo, enfrenta el reto de conservar una especie nativa y una práctica ancestral

La miel melipona en Quintana Roo atraviesa una temporada complicada. Productores de José María Morelos reportan una disminución cercana al 50% en la producción, debido a una menor floración que ha reducido la disponibilidad de alimento para las abejas y, con ello, la cantidad de miel obtenida por las colmenas tradicionales.
La afectación no sólo representa una menor cosecha para las familias dedicadas a esta actividad. También pone bajo presión una práctica ancestral vinculada con la cultura maya: la crianza de la abeja nativa Melipona beecheii, conocida en la región como Xunán Kab, considerada un símbolo de la relación entre las comunidades mayas y su entorno natural.
Menos flores, menos miel: productores reportan caída de producción
Para los meliponicultores de José María Morelos, el principal problema identificado durante esta temporada es la reducción en la floración del campo.
La producción de miel melipona depende directamente del ciclo natural de las plantas que proporcionan néctar y polen a las abejas. Cuando existe menor disponibilidad floral, las colonias tienen menos recursos para almacenar miel.
Productores explican que esta situación redujo considerablemente el rendimiento de los jobones, las colmenas tradicionales utilizadas para la crianza de la abeja melipona.
En temporadas anteriores, un jobón podía producir hasta un litro de miel; actualmente, debido a la baja floración, el rendimiento habría disminuido aproximadamente a medio litro por colmena, una reducción cercana al 50%.
La miel melipona: un producto de alto valor económico y cultural
A diferencia de la apicultura convencional, la meliponicultura requiere procesos más especializados y depende de una especie nativa de abeja sin aguijón.
La miel obtenida de la Xunán Kab tiene un valor comercial superior debido a su producción limitada, sus características naturales y el proceso artesanal que implica su extracción.
Productores reportan que el litro de miel melipona puede alcanzar alrededor de mil 800 pesos, aunque la reducción en la cosecha limita la cantidad disponible para comercialización.
El contraste es evidente: es un producto de alto valor, pero cuya producción depende completamente del equilibrio entre las colonias, la vegetación y las condiciones ambientales.


Una tradición maya que depende del equilibrio del ecosistema
La crianza de la abeja melipona forma parte del patrimonio biocultural de la Península de Yucatán.
Durante generaciones, comunidades mayas han conservado técnicas tradicionales para mantener los jobones y reproducir las colonias, transmitiendo conocimientos sobre el manejo de una especie que tiene una función importante dentro de los ecosistemas locales.
La reducción productiva actual abre una discusión más amplia: la miel melipona no sólo enfrenta un problema económico, sino también un desafío ambiental.
Aunque productores señalan la baja floración como causa inmediata de la disminución, no existe hasta ahora un diagnóstico técnico que determine si el fenómeno está relacionado exclusivamente con factores climáticos, cambios en el uso del suelo, pérdida de vegetación u otras condiciones ambientales.
José María Morelos, un territorio clave para la actividad apícola
José María Morelos mantiene una importante tradición productiva vinculada con la apicultura y la meliponicultura.
A nivel estatal, la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca (SEDARPE) registra alrededor de 175 productores de abeja melipona en Quintana Roo, distribuidos en municipios de la zona maya y otras regiones del estado.
El sector cuenta con más de 3 mil colmenas meliponas registradas, además de una producción anual estimada superior a los 2 mil litros de miel.
Dentro de este contexto, José María Morelos representa uno de los territorios donde la actividad forma parte de la economía rural y de las prácticas tradicionales de las comunidades.
Reconocimiento y conservación: el reto de mantener viva la Xunán Kab
Mientras los productores enfrentan una reducción en la cosecha, la miel melipona de Quintana Roo también ha ganado reconocimiento por su valor cultural y territorial.
La Miel de Abeja Melipona del Corredor de la Zona Maya de Quintana Roo recibió protección mediante una figura de reconocimiento geográfico, lo que busca fortalecer la identidad del producto y proteger su origen.
Sin embargo, el reconocimiento comercial no elimina el desafío principal: garantizar las condiciones ambientales necesarias para que las abejas puedan mantenerse y producir.
El futuro de la actividad depende de combinar:
- conservación de la vegetación nativa;
- protección de plantas melíferas;
- capacitación y acompañamiento técnico a productores;
- fortalecimiento de canales de comercialización;
- preservación del conocimiento maya.
