Protección Civil detectó alrededor de 120 viviendas con condiciones de vulnerabilidad ante fenómenos hidrometeorológicos; el municipio reporta 770 personas en situación vulnerable y cuatro refugios temporales con capacidad para 826 personas

Habitantes utilizan un refugio temporal como parte de las medidas de prevención ante fenómenos hidrometeorológicos en Quintana Roo.
Habitantes utilizan un refugio temporal como parte de las medidas de prevención ante fenómenos hidrometeorológicos en Quintana Roo.

Mientras Quintana Roo entra en el periodo climatológicamente más activo de la temporada de huracanes, Protección Civil de Cozumel identificó alrededor de 120 viviendas con condiciones de vulnerabilidad ante fenómenos hidrometeorológicos, principalmente en zonas como Ranchitos y Félix González.

El dato toma relevancia durante septiembre y octubre, meses considerados de mayor actividad ciclónica en el Atlántico, luego de que el estado ha enfrentado algunos de los impactos más importantes de su historia reciente, como Gilbert (1988), Wilma (2005) y los huracanes Delta y Zeta en 2020.

La identificación de estas viviendas forma parte de las acciones preventivas para ubicar zonas y población con mayores riesgos antes de una emergencia. Sin embargo, el registro abre nuevas preguntas sobre la capacidad de respuesta: cuántas personas habitan esos inmuebles, qué tipo de vulnerabilidad presentan y cuál sería el mecanismo de traslado en caso de una evacuación.

De acuerdo con información municipal, Cozumel cuenta con un censo de 770 personas en situación vulnerable, entre ellas 202 menores de edad y 15 personas con discapacidad. La información disponible no establece si este universo corresponde directamente a las 120 viviendas detectadas por Protección Civil.

Para una eventual contingencia, la isla contempla cuatro refugios temporales ubicados en el Conalep, Colegio de Bachilleres, secundaria Carlos Monsiváis y CETMAR 33, con una capacidad conjunta reportada de 826 personas. El Conalep sería el primero en habilitarse y contempla condiciones para recibir a personas con mascotas.

Pero la infraestructura disponible representa sólo una parte del desafío. De acuerdo con el levantamiento municipal, 27% de las personas encuestadas señaló que acudiría a un refugio temporal ante una emergencia, mientras que otros habitantes considerarían trasladarse con familiares, amigos u otros espacios seguros.

En una isla como Cozumel, donde la movilidad depende de condiciones marítimas, infraestructura vial y capacidad operativa durante una emergencia, la prevención requiere más que identificar viviendas en riesgo: implica definir rutas de evacuación, mecanismos de apoyo para personas con movilidad limitada y capacidad suficiente para atender a quienes necesiten resguardo.

Con la temporada de huracanes entrando en su fase más activa, el reto para el municipio será convertir la identificación del riesgo en una estrategia operativa que permita responder antes de que un ciclón represente una amenaza directa para la población.

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