Luis Enrique Barragán Chávez, “R5” o “El Wicho”, era señalado como uno de los principales mandos del Cártel de Los Reyes y objetivo de Estados Unidos, que ofrecía una recompensa de hasta 3 millones de dólares. El operativo y enfrentamiento fueron confirmados, mientras la identidad del fallecido permanecía pendiente de validación oficial

El presunto abatimiento de Luis Enrique Barragán Chávez, alias “R5”, “El Wicho” o “El Güicho”, trascendió este lunes 31 de agosto durante un operativo de fuerzas de seguridad en Los Reyes, Michoacán, donde se registró un enfrentamiento contra integrantes de una organización criminal.
El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, confirmó que hubo un operativo y un enfrentamiento en la zona. Aunque diversos medios reportaron la muerte de “R5”, las primeras declaraciones oficiales mantuvieron pendiente la confirmación de la identidad de la persona fallecida.
Barragán Chávez era identificado por autoridades estadounidenses como integrante de alto nivel de Cárteles Unidos y vinculado con el Cártel de Los Reyes, una de las estructuras criminales con presencia en el occidente de Michoacán.
Estados Unidos ofrecía 3 millones de dólares por “R5”
El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos en agosto de 2025 contra cinco integrantes de alto nivel de Cárteles Unidos, entre ellos Luis Enrique Barragán Chávez, identificado como “Wicho” o “R5”.
Washington ofrecía una recompensa de hasta 3 millones de dólares por información que permitiera llevarlo ante la justicia. En esa misma estrategia fueron incluidos Juan José Farías Álvarez, “El Abuelo”; Alfonso Fernández Magallón, “Poncho”; Edgar Orozco Cabadas, “El Kamoni”; y Nicolás Sierra Santana, “El Gordo”.
Las acusaciones estadounidenses contra los integrantes de Cárteles Unidos comprenden delitos relacionados con tráfico de drogas y armas, mientras autoridades de ese país también han relacionado a la organización con esquemas de extorsión en Michoacán.
Segundo golpe contra el Cártel de Los Reyes en un mes
El presunto abatimiento de “R5” adquiere mayor relevancia porque ocurre un mes después de la captura de Alfonso Fernández Magallón, “Poncho” o “La Quiringua”, identificado oficialmente como jefe del Cártel de Los Reyes.
La Secretaría de la Defensa Nacional informó que “La Quiringua” fue detenido el 1 de agosto de 2026 junto con otras dos personas en Imbarácuaro, municipio de Los Reyes de Salgado. La dependencia lo vinculó con delitos de robo de vehículos, privación ilegal de la libertad, extorsión y narcotráfico.
Defensa ubicó presencia del Cártel de Los Reyes en Cotija de la Paz, Tocumbo, Los Reyes de Salgado, Buenavista Tomatlán y Peribán de Ramos, además de señalar a “La Quiringua” como colaborador cercano de Juan José “El Abuelo”, identificado como jefe del Cártel de Tepalcatepec.
Tras aquella captura se registraron seis bloqueos carreteros para intentar impedir el traslado de los detenidos, los cuales fueron desactivados por las autoridades. Estados Unidos ofrecía además una recompensa de hasta 5 millones de dólares por información relacionada con la captura de “La Quiringua”.


Operativo aumenta presión sobre Cárteles Unidos
El Cártel de Los Reyes forma parte de Cárteles Unidos, organización sobre la cual autoridades mexicanas y estadounidenses han desplegado diferentes acciones durante los últimos años.
La posible muerte de “R5” representaría así un nuevo golpe contra la estructura criminal apenas 30 días después de la captura de “La Quiringua”. Estados Unidos había colocado a ambos entre los integrantes relevantes de Cárteles Unidos buscados por sus autoridades.
La relevancia del operativo no se limita al enfrentamiento ocurrido en Los Reyes. De confirmarse oficialmente el abatimiento de Barragán Chávez, dos integrantes de alto nivel vinculados con el Cártel de Los Reyes habrían quedado fuera de operación durante agosto, lo que abre interrogantes sobre la reorganización de sus mandos y la continuidad de sus actividades criminales en el occidente de Michoacán.
Por ahora, el operativo y el enfrentamiento están confirmados, mientras el abatimiento de “R5” continúa manejándose con cautela hasta contar con la identificación oficial correspondiente.
